Me quedo mirando fijamente el pequeño "^^" flotando en la pantalla.
El leve temblor en mis manos, la ligera sensación de mareo… Necesito calmarme.
Inhalo.
Exhalo.
Repito el proceso varias veces hasta que la sensación de ira disminuye.
Mi mirada, antes perdida en el vacío, vuelve a enfocarse en el nuevo panel que ha aparecido frente a mí.
[Información Básica]
Nombre: Ceniza
Raza: Humizal
Edad: 16 años
Reino: Mortal Débil
Puntos de logro: 0
[Estadísticas]
Constitución: 3 *
Fuerza: 4 *
Resistencia: 10 *
Maná: 0
Rango: G-
[Talentos]
Ninguno
[Mantras]
Ninguno
[Aptitudes]
Ninguno
[Virtud]
Pulmón de Ceniza: Resistencia al humo y al polvo. Puedes respirar en lugares altamente contaminados o en espacios cerrados llenos de humo sin experimentar asfixia inmediata.
[Tienda]
[Desafíos]
Observo la pantalla gris, similar a una ventana de estado en un juego.
—(¿De verdad he reencarnado en mi novela? ¿Y con un sistema?)
Pienso en mis adentros.
Como escritor de novelas ligeras, he leído muchas historias con sistemas, mundos de reencarnación, RPGs… Pero verlo en una pantalla y vivirlo en carne propia son cosas completamente distintas.
Esto es real.
La diferencia es abismal.
Trago saliva.
—(¿Hola, sistema?)
Pienso en mi mente, tratando de comunicarme con lo que sea que haya generado esta ventana.
Silencio.
—Hola... sistema... ¿Me entiendes?
Mi voz suena baja, pero aun así, la quietud de la habitación hace que mi murmullo resuene más de lo esperado.
Me congelo al instante.
A mi lado, envuelta en una delgada manta, hay alguien durmiendo.
Mi mirada se desliza lentamente hacia la figura a mi lado.
Cabello desordenado.
Respiración suave y acompasada.
Mi… hermana menor.
O más bien, la hermana menor del dueño original de este cuerpo.
(…)
Un escalofrío recorre mi espalda.
Aún me cuesta asimilarlo.
Él… murió.
El chico que solía habitar este cuerpo murió .
Y ahora yo estoy aquí, en su lugar.
No sé si sentirme afortunado o maldito...
Pero hay algo que sí tengo claro…
Ella no lo sabe.
Para ella, sigo siendo su hermano.
Me obligo a apartar esos pensamientos y vuelvo a centrarme en la ventana de estado.
Mis ojos recorren la interfaz hasta detenerse en un apartado en particular.
[Tienda]
Por instinto, pienso en la palabra "Tienda", y la pantalla cambia al instante.
---
[Tienda]
[Talentos]
Ninguno disponible
[Mantras]
Ninguno disponible
[Aptitudes]
Velocidad de Recuperación – 150 puntos
[Gacha]
Invocación Épica – 100 puntos
Invocación Legendaria – 1000 puntos
---
Mis ojos se entrecierran.
—(¿Gacha? ¿Qué es esto?)
En ese instante, una voz robótica y fría resuena directamente en mi mente.
[La Gacha te permite desbloquear aptitudes, mantras y talentos en la tienda.]
Casi me da un infarto.
—¡Oye, oye! ¿Ahora sí hablas?
No hay respuesta.
—(¿Solo respondes cuando es algo relacionado contigo…?)
Parece que sí.
Suspiro y regreso a la ventana de estado, donde reviso nuevamente mis datos.
Mis ojos se detienen en un punto específico.
—(Humizal… ¿Qué es eso? ¿No soy humano?)
Mi cuerpo se tensa.
Instintivamente, bajo la mirada hacia mí mismo… pero la oscuridad me impide ver con claridad.
Aun así, puedo distinguir mi silueta humana.
Dos brazos. Dos piernas. Un torso normal. Nada fuera de lugar.
No tengo ojos adicionales, ni extremidades extrañas.
—(Al menos en apariencia, sigo siendo humano…)
Tendré que comprobarlo cuando amanezca.
Levanto una mano y la apoyo sobre mi pecho.
El latido de mi corazón.
El aire entrando y saliendo de mis pulmones.
Estoy vivo.
La tensión en mis hombros se disipa ligeramente.
—(Esto no es un sueño…)
Por alguna razón, esa realización me tranquiliza y atemoriza a la vez.
No quiero volver a experimentar la muerte otra vez.
Mis pensamientos regresan al momento en que vi mi propio cadáver.
La sensación de no sentir nada.
El vacío absoluto.
El pensamiento de que mi existencia simplemente… había terminado.
Un escalofrío recorre mi cuerpo.
No.
No quiero volver a pasar por eso.
Para despejar mi mente, levanto la vista y miro la luna.
Permanezco así durante varios minutos, dejando que mis pensamientos se organicen.
Todo ha sido demasiado rápido.
La muerte.
La reencarnación.
El sistema.
Pero no puedo quedarme aquí toda la noche reflexionando. Necesito entender mi situación.
Respiro hondo y llamo de nuevo a la ventana de estado.
Mi mirada se posa en un detalle que antes pasé por alto.
—(Tengo 16 años…)
No le doy demasiada importancia y continúo leyendo.
Reino: Mortal Débil
Frunzo el ceño.
—(¿Reino…? ¿A qué se refiere esto?)
Me suena a un sistema de niveles como en los mundos Murim, pero la etiqueta "Mortal Débil" no suena nada prometedora.
Puntos de logro: 0
Probablemente sea la moneda del sistema.
[Estadísticas]
Constitución: 3 *
Fuerza: 4 *
Resistencia: 10 *
Maná: 0
Y aquí está lo preocupante.
—(Esto es… horriblemente bajo, ¿no?)
La confirmación llega al ver mi rango.
Rango: G-
Se me hiela la sangre.
No recuerdo todos los detalles de la novela, pero sé con certeza que este mundo tiene niveles de poder absurdos.
Y estar en rango G… peor aún, G-…
Soy lo más bajo de lo bajo.
—(En esta novela, los niveles de poder llegaban hasta S… No, conociéndome en aquella época, seguramente hay rangos aún más altos…)
Apreté los dientes.
Estoy jodido...