Le dije a Mark "Chico ¿Sabes como se mide la valía de una persona?" Y él tan sólo hizo silencio esperando la respuesta, entonces proseguí "Es por su valentía, si una persona es débil, no significa que sea inútil, pero una persona que vive bajo las rejas del temor y no se atreve a enfrentarlo, esa no tiene ninguna valía, al menos hasta que intente hacer algo contra ello; recuérdalo" y me preguntó con una mezcla de tristeza y temor "También estás dolido por la muerte de Harold ¿cierto?" Aunque lo intenté, me fue imposible negarlo, pero decidí ponerme de pie y ayudé a levantar al chico, y este me dijo "Debemos de hacerlo, es ahora o nunca" tomé cuatro de las esferas electromagnéticas y el chico tomó las otras cuatro, según las indicaciones que nos dió Harold, sólo debíamos de tocar el botón que estas tenían y alejarnos del área en cuánto todas estén posicionadas de forma correcta. Claramente no alcanzariamos todo el largo de la ciudad pues se perdería mucha energía pero llegamos al área más céntrica al menos, en donde habían más robot asesinos, decidimos ir juntos y que uno defendiera la espalda del otro mientras la posicionabamos en algún lugar de difícil acceso para las chatarras andantes.
En cuánto repucimos energía suficiente, decidimos ir a la carga, pero una gran diferencia, el chico perdió su miedo a la muerte en el camino, lo cual se vio reflejado en el gran valor de cada uno de sus movimientos mientras me cubría; logramos poner seis de ellos, en ese momento llegó el hermano adoptado de Mark muy agitado, le regañé por el haber venido y él justificó su hazaña diciendo "Espera señor Mason, no pueden hacer esto" por mi parte no lo tomé enserio, entonces sólo activé la esfera y pregunté "¿Esto?" Y el me dijo "¡Lenny está allí adentro! No sé dónde exactamente pero es allí en algún lugar" Entonces Mark muy enojado le preguntó "¿¡Por qué está allí!?" Y él le contestó "Le dije que viniesemos a buscarlos, tenía miedo y nos decidimos escapar de la señorita que nos estaba cuidando, ella debe de estar muy preocupada en estos momentos" y segundos después escuché su voz llamando a los chicos y corrí hacia donde Jamie estaba, la tomé de los hombros, hice que respirara, se tranquilizara y le expliqué toda la situación, sobre los androides, la muerte de Harold y que Mark y yo estábamos bien, lo único que debía de hacer era llevarse a los niños de allí y que nosotros acabaríamos con ellos, pero en cuanto terminé de hablar, volví a ver hacia atrás donde estaban los chicos, el problema era que no estaban ninguno de los dos niños, esos idiotas fueron en busca del pequeño Lenny, lo cual tuve que haber hecho yo desde un principio, como adulto responsable que se supone que soy, bueno, talvez la culpa recaiga más en mi esposa, eso no importa ahora, entonces decidí decirle que ella se largara de allí y dejara todo en mis manos, ella me contestó "Cuídate amor" y me besó, entonces corrió lejos de allí, mientras yo me dirigía hacia el epicentro de la catástrofe, lo bueno era que los androides estaban en gran mayoría en el centro de la ciudad y ella tenía suficiente condición para escapar de esos malditos, por otro lado, había un niño de escasos cinco años en el centro de la cuidad, y en camino iban otros dos, de los cuales sólo uno era capaz de defenderse a sí mismo a duros costos.
Pues, creo que no me quedaba más opción que ir a por ellos; entonces me adentré al lugar en busca de alguno de los chicos problemáticos que deberían de estar en mi casa, pero una inmensamente desagradable sorpresa, no recuerdo haber dicho ni pensado "¿Que puede ser peor?" Para que pasase esto; ví un par de helicópteros que venían hacia acá, y desgraciadamente sabía quienes eran, en ese momento sentí una repulsión, unas náuseas asquerosas y una rabia interna brutal, si hubiese tenido una bazuca en vez del hacha que tenía, esos helicópteros estuviesen hechos ruinas en el suelo, y como si no fuese suficiente, los primeros en bajar fueron la vieja gruñona insoportable de Amber y el irritante niño de mami, Red, entonces ví que ellos se acercaron y Red corrió hacia mí y me empujó gritando "¡Maldita sea! ¿Qué diablos estás haciendo aquí?" Y yo le empujé también y le lancé un puñetazo mientras le dije "¿Que crees? Tan sólo salvaba al mundo, como siempre, ya que se necesita un verdadero hombre que sepa como hacerlo, no un hijo de mami que sólo sabe que es la sangre por documentales de animales salvajes" y él me devolvió el puñetazo; duramos como dos minutos en esa pelea y Amber nos llegó a separar, ella se me acercó, me vió con una mirada macabra, casi diabólica para variar y me dijo con voz sería y decidida"¿Creí que querrías dejar de jugar al héroe? Pero veo que no, que sólo te diste un descanso" y prosiguió "Para que lo sepas, mientras tu estabas frente al televisor tomando cervezas, nosotros hemos estado salvando al mundo de los malditos robots y recuperando la reputación que TÚ dejaste por el suelo, por ello vinimos aquí, creo que igual que tú, ¿cierto?" Y no se lo pude negar. La logré convencer, desconozco como, de que en vez de pelear entre nosotros, que debíamos acabar con los malditos androides que tenían a la ciudad cayendo a pedazos.
Tuve que explicar lo que estaba pasando, ya que estuvieron ausentes mientras estuve luchando contra las creaturas robóticas, sobre la nueva estrategia y el nuevo modelo de los androides, estos que podían hacerse pasar por humanos de manera casi indistinguible, que todos se reunieron aquí, que Harold murió y que hay dos chiquillos entre la cuidad y debo de largarme ya, gracias a ellos.
El estúpido de Red me empezó a confundir con un androide y trató de cortar mi cuello para ver si sangraba, y comprobar que era un humano pero tras la intervención de Amber, dejé a ambos y me alejé sin decir palabra alguna para volver a buscar al par de enanos.
Mientras buscaba a los niños, estuve haciéndome una especie de auto análisis, de la gran diferencia entre el yo de hace unos años, cuando entré en la O.R.A y ahora, antes era valiente, ahora soy un cobarde; antes era temible, ahora soy amigable; antes era fuerte, ahora soy muy débil; antes no sentía remordimiento tras matar a una persona, ahora las protejo para no verlos morir. Por eso decidí intentar al menos ser lo más parecido posible al Mason de hace un tiempo, al menos cuando no esté junto a Jamie, volver a tener ese vigor, esa ímpetu que tenía hace un tiempo, ese pensamiento crítico y analítico, esa presencia y ese poder que solía tener cuando solía ganar el respeto con golpes y sangre.
Guiado por mi otro yo, empecé a pensar en donde podrían estar esos niños escondidos, ya que ni en mi peor estado mental pensaría que ellos están peleando, a excepción del mayor, él es el único que puede defenderse y debe estar protegiendo a los otros dos, el problema es el saber dónde, aunque me parece haber escuchado que el chico de en medio es adoptado, entonces ellos debían tener dinero y posiblemente, vivir en una casa bastante lujosa y recuerdo también, haber visto a Mark observando una casa de dos pisos muy lujosa con gran melancolía en su mirada, entonces me dirigí hacia ese lugar y tal como esperaba, él estaba luchando contra unos androides.
En ese momento escuché a alguien gritando "¡Señor Mason!" Y descubrí que eran unos chicos de la O.R.A. y me dijeron "Señor, Amber nos dijo que debíamos de venir con usted, para ayudarlo y curar sus heridas y las de los niños" y tan sólo me reí en sus caras, les dije "Vengan conmigo porque tal vez esos niños necesiten de sus servicios porque yo no necesito nada de ustedes, incluso, luego de esto me pedirán un autógrafo y aún no sé si se los daré" y uno me contestó "¿Te creés Red?" Y le lancé un golpe diciendo "¿Y tú te creés que él es mejor que yo?" Y salí corriendo hacia el hogar de los chicos, y en cuanto me acerqué, ví que el chico estaba bastante herido, y le dije "¡Mark! ¡Lárgate de aquí!" Y él me contestó "No puedo, mis hermanos están allí adentro y los debo de proteger" y le grité "Lárgate y yo haré el resto, sólo dame la espada y terminaré esta que es mi batalla, no es la tuya" y él vió sus brazos y piernas temblorosas y que apenas podía estar de pie, luego de eso se dió cuenta de lo débil que estaba y aceptó el relevo, entonces fuí y ataqué a los androides, pero mi cuerpo tampoco estaba en óptimas condiciones, lo cual no me favorecía en lo más mínimo, pero por otro lado, los androides que habían cerca eran pocos, pero el matarlos no era tan sencillo como lo fue hace unos minutos, además de que antes no tenía a un par de llorones atrás de mí, quejándose y gritando
Mi sobreesfuerzo estaba provocando algunos efectos en mi cuerpo y creí que en unos pocos minutos podría haberse terminado mi historia pero escuché detrás de mí un grito de terror, muy distinto a los anteriores, lo que pasó fue que me descuidé unos instantes y un androide había podido entrar y estaba cerca de los chicos y debí correr con mis últimas fuerzas a detenerlo, corté su cabeza por la mitad y sentí que la espada fue extraída de mi mano en ese instante, al voltear, ví a Mark acabando con los últimos, un poco repuesto y similar a una momia por los vendajes que lo cubrían, claramente no podía dejarlo sólo y acabé con uno, pero él se posicionó frente a mí y lo dejé; necesitaba descansar unos instantes ya que por más fuerza de voluntad, existe un límite entre esfuerzo y estupidez.
Aunque lo que iba a suceder segundos después era completamente impredecible, me descuidé un instante y de la nada sentí una sensación muy extraña en mi espalda, como si algo la hubiese mojado, aparte de mi sudor; en ese momento pensé directamente en los niños e imaginé que un androide los pudiera atacar a mis espaldas, pero la pared que los protegía lo hacía muy poco probable, ya que tuvo que haber sucedido un estruendo antes de la muerte de los pequeños, entonces tomé una de las peores decisiones de mi vida, ya que lo que llegué a ver allí fue algo tan atroz que ni un asesino temible y sanguinario como lo solía ser, pudiese cometer o al menos eso pensaba.
La imagen fue una tan detestable, ya que el ver a un niño con su rostro completamente destruido, y no sólo su estructura facial, sino también su cráneo gravemente afectado, sin mencionar el cadáver fresco de un niño muy pequeño, las partes de su cerebro en el suelo y la gran cantidad de sangre derramada; en ese momento, gracias a mi instinto pude imaginar que pasó allí sin necesidad de haberle visto, aunque lo más extraño de todo fue que quién llevó a cabo dicha brutalidad fue el niño que lleva posiblemente años viviendo junto a él.
Su hermano adoptivo con su mano, hizo presión a la cara del pobre Lenny hasta el punto de romper su cabeza como si fuese un huevo, pero había algo que aún no calzaba del todo, y eso era que un chico normal no tendría tal fuerza, bueno, pensandolo bien, tampoco tendría algún motivo para cometer un crimen tal desalmado y cruel; fue allí cuando pensé "¿Acaso es un asesino él también?" Y en ese momento escuché el llanto de alguien, a mis espaldas, era Mark, quien lloraba desconsoladamente tras ver la tétrica imagen que quedaría plasmada en su memoria de manera traumática; pensé que su reacción iba a ser de atacar al joven, pero no fue capaz de mover un dedo tras ver lo que pasó, tan sólo lloraba como si hubiese sentido él mismo la tortura, cayó de rodillas al suelo sin mover siquiera sus ojos.
La respuesta sobre qué o quién era ese niño fue respondida de forma muy rápida, más de lo que esperaba, ya que el ser me miró directamente con una sonrisa bastante abominable y me dijo con la voz de niño que no esperaba que siguiese teniendo "Hermoso ¿cierto? El fuego, hermoso pero destructivo, la cuidad está cayendo a pedazos pero sus llamas la hacer ver perfecta, y lo más importante, la sangre de los seres humanos adornando su belleza" Y asustado le pregunté "Maldita sea ¿¡Quién eres!?" Y me dijo "Soy sólo un androide, aunque uno un tanto diferente, llámame Alfa" y le contesté "¿Un androide? No lo creo, eres muy distinto, eres un ser más inteligente y calculador" y él añadió "Lo sé, sólo tengo unas cuantas modificaciones, como el hecho de aprender de los humanos, del mundo, el tener más conocimiento, cosa que no tiene ninguno de ellos" prosiguió "Además... Soy inmortal, y lo mejor de todo es que esto fue gracias a tí, todo fue gracias a tí, estoy aquí gracias a..." Y ví como Mark llegó y clavó una espada en su cabeza descontinuando a la maldita chatarra, la cual decía ser inmortal, pero no hubo reacción en su cuerpo después de ello.
Creí que todo había terminado ya, pero Mark empezó a reaccionar de una manera extraña, gritaba "Maldita sea, maldita sea, me quitaste a mis padres, a mi hermano, a todos mis amigos, ¿por qué no me mataste a mí también? ¿¡Por qué!?" Y las lágrimas cubrían su rostro de una manera muy cruel, desgarradora, incluso para mí; todo esto mientras apuñalaba al monstruo con su espada una y otra vez.
Dejé que él se desahogara, luego lo llevé con Amber y su cuadrilla, los cuales habían acabado con los androides restantes, entonces, al ver nuestro estado físico, nos llevaron al helicóptero y allí nos atendieron levemente, ya que iríamos directamente al hospital según entendí, mis brazos estaban sangrando, al igual que mis piernas, además de que en mi ropa no se lograba denotar su color original, ya que la gran cantidad de sangre invadía todo, tras ver esto y a Amber entrar le pregunté "Amber, antes de ir al hospital, debo de ir a tu oficina, no hay problema ¿cierto?" Ya que esta es completamente blanca y tal perfección se hubiese visto completamente arruinada con el poner un pie encima en estas condiciones. Y ella me miró con una seriedad como la que siempre la caracteriza, y me respondió "Dudo que llegues siquiera al hospital" y contesté "Llegaré, estoy casi tan seguro de ello, como de que irás al infierno después de que mueras" y la discusión se prolongó hasta llegar al hospital, las horas pasaban y al llegar la noche, no pude dormir ni un minuto, todo por lo que Alfa me dijo, que es inmortal gracias a mi o algo así, lo cual no lo entendí del todo bien la verdad, pero entre tantos años de problemas con miles de personas, no recuerdo haber construido ningún androide ni ayudar a nada de esto.
El tiempo pasó, me alejé de Amber y todo lo que se le pareciera, traté de volver a llevar una vida normal, pero no fue posible, cada día tenía la misma duda de aquella noche, pero todo lo que pudiese relacionarme a los androides, resultaba estar lejos de cualquier teoría que en mi cabeza hubiese rondado en algún momento, convertirse en una mínima teoría. Nada de nada, la duda estaba volviendome loco día a día, entonces decidí hacer algo que juré no volvería a hacer, entré de nuevo a la O.R.A, el mismo edificio al que entré hace unos años, ví al mismo chico de cabello raro en el ascensor y todo era exactamente igual, entonces entre a la puerta del fondo y pedir mis armas de vuelta, tras la sorpresa de Amber al verme, le expliqué y ella me dijo "Aquel día, decidí que debías de ser tú, porque eres de los pocos hombres en la tierra que tienen un verdadero sentido de justicia"