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Chapter 25 - Capítulo 24: Se acerca la pelea final, MAMMON, el rey de la codicia.

Regresamos al momento donde ACHAM desterró a los caballeros; vemos que MAMMON está furioso.

MAMMON: Maldita sea, ACHAM, ¿ahora qué vamos a hacer? Esos caballeros tenían la misma fuerza o quizás más que los jinetes que traje hace tiempo.

ACHAM: Umm, si me permite darle una sugerencia, señor, diría que acabe con ellos con los demonios gigantes (guiñándole el ojo).

MAMMON: (mira a los tres ancianos) ¿Crees que ya es la hora, ACHAM?, wajajaja, después de todo para eso los tenemos aquí.

ACHAM: Claro, maestro, ellos son humanos creados por él, después de todo sí se podrá, jejeje.

MAMMON: Bien, entonces comencemos, jajaja. (Los ancianos miran asustados a MAMMON).

MAMMON levanta a los ancianos por los aires con su magia de levitación mientras ellos suplican por su vida y les tira una especie de rayo azul de un anillo que tenía, el cual empieza a modificar sus cuerpos. MAMMON los arroja a la batalla mientras a la distancia vemos a nuestros tres amigos llegar a donde está MAMMON y justo llegan cuando los habían traicionado a los ancianos.

Viéndolos como se retuercen de dolor en el suelo y contemplando una rara transformación que estaban teniendo, ellos miran sorprendidos como los ancianos empiezan a crecer hasta transformarse en esos demonios gigantes como aquel que atacó la otra ciudad en la isla. Después de unos segundos, vemos cómo tres demonios gigantes han aparecido enfrente de DANTE y entre ellos se miran las caras inquietos.

DANTE HERALDI: ¿Qué demonios pasó? MALEKIN, ¿qué son esas cosas?, y ¿por qué los viejos se transformaron en eso?

MALEKIN: Ni yo mismo lo sé, chico, esas cosas solo sé que habitaban hace mucho en nuestro reino demoníaco, pero nada más.

A lo lejos, MAMMON se está riendo y grita que empiecen a atacar. Los gigantes, ya con nada de razonamiento, solo atacan sin pensarlo porque en lo que se habían convertido no tenían conciencia propia; solo acatan órdenes sin rechistar. Los monstruos proceden con el ataque tirando puñetes en el suelo y tratando de pisarlos, pero nuestros amigos sin ningún problema los esquivan y retroceden un poco para conversar de la situación, dejando a los demonios bien lejos. MAMMON se sorprende porque sus enemigos habían retrocedido increíblemente rápido.

MAMMON: ACHAM, ¿qué rayos acaba de pasar? Ellos parecen más fuertes.

ACHAM: Me temo, señor, que usted se quedó con la fuerza de su antigua batalla y no anticipó que ellos mejorarían en pocos años.

MAMMON: Maldición, no puede estar pasando esto. ¿Ahora qué haremos?

ACHAM: Esperamos unos minutos a ver qué pasa; ya es hora de que usted también participe.

MAMMON: Qué desagradable tener que rebajarme a pelear con ellos; solo una vez lo hice y fue por ese maldito semidiós, que me dejó esta herida (agarrándose el pecho). Fue tan poderosa la herida que no la pude sanar completamente ni con el restaurar de este mundo.

Mientras toda esta charla sucede, nuestros amigos están escondidos detrás de una gran roca pensando en su plan.

DANTE HERALDI: MALEKIN, ¿me permitirías matarlos a esos tres? Mi venganza por fin cobrará sus vidas.

MALEKIN: (mirada confiada) Son todos tuyos. ¿Alguna queja, RENJIT?

RENJIT: Claro que no, si él es capaz de matar a esas tres cosas, que vaya con mi bendición, jeje.

MALEKIN: Muy bien, entonces, procede, DANTE; son todos tuyos.

En la cara de DANTE se ve una gran sonrisa y sale corriendo hacia los tres demonios gigantescos. Por un momento se ve una llama rojiza en la pupila de DANTE; de inmediato saca su katana en un instante, con una habilidad sobresaliente salta sobre uno de ellos y le empieza a cortar, causando heridas graves. En la cara del demonio gigante, se ve dolor y lágrimas que salen de los ojos del monstruo. DANTE, en su mente, está seguro de que estas cosas todavía tienen algo de conciencia y tienen sentimientos de tristeza. A pesar de todo lo que le hicieron, él decide acabar con todo esto rápidamente.

DANTE HERALDI: (mientras los corta) Malditos bastardos, a pesar de que me hicieron maldades extremas, tengo pena por ustedes; veo su sufrimiento y creo que es hora de acabar con todo y que puedan descansar, a pesar de que no se lo merecen.

Mientras DANTE hablaba, con mucha facilidad logra atraer a los 3 demonios gigantes y con habilidad los pone en línea recta. Luego de eso, DANTE da un gran salto, logrando ponerse a la altura de sus cuellos. DANTE procede a activar todas sus habilidades y, concentrando una gran cantidad de energía, lanza un "corte sombrío" inmensamente grande, logrando decapitar a los tres demonios de un solo tajo y todos en la guerra logran ver esta escena, dejándolos con la boca abierta a todos; hasta el demonio MAMMON estaba sorprendido del mortal, pero MALEKIN no se vio sorprendido, ya que él sospechaba de su inmenso poder. DANTE cae del cielo enfrente de MALEKIN, que ya había avanzado hasta el lugar de la pelea.

MALEKIN: ¿Cómo te sientes, chico?

DANTE HERALDI: Estoy en paz conmigo mismo; esos viejos asquerosos se merecían sufrir más, pero no creo que era lo correcto.

MALEKIN: Muy bien, eso es lo correcto.

RENJIT: (sale de la sombra de MALEKIN) Eso fue asombroso, no pensé que tuvieras tanto poder.

DANTE HERALDI: Te parece, jaja, la verdad ya no tengo energía o mana, como lo conocen ustedes. Antes de esto ya estaba a la mitad y ahora estoy en 0. Voy a usar esa joya de la espada, la que MORS le puso.

DANTE aprieta la joya y siente que todo su poder es recuperado y se siente en óptimas condiciones para seguir peleando.

RENJIT: ¿Quién es tal MORS? ¿Es aliado?

MALEKIN: No hay tiempo para eso, ahí viene el pez gordo, atentos.

DANTE HERALDI: Luego le contaré; ya es hora de la pelea final con esa cosa.

MAMMON llega a una distancia de nuestros amigos y salta de su monstruo; donde estaba montado y mirando muy seriamente, se quita su capa de rey que tenía y ACHAM se coloca al lado de él. MALEKIN miraba muy molesto a ACHAM por la traición que le costó mucho a su ciudad. Una gran tensión se respira en el aire.

MAMMON: Bien, mortales, al final tendré que matarlos con mis propias manos, qué molesto.

DANTE HERALDI: Cree que una abominación como tú nos derrotará. Esta vez vengaremos al amigo de MALEKIN.

MAMMON: MALEKIN, pudiendo ser un dios, decide servir a la humanidad. Qué asco me das.

MALEKIN: Un ser de maldad como tú no comprendería todo lo que yo siento. Veo que esa herida te queda bien.

MAMMON: (gruñendo) Pues claro, si eres mitad humano, aunque tú eres casi perfecto, a diferencia de las otras creaciones de la mano derecha del creador (mirando a DANTE).

DANTE HERALDI: ¿A qué te refieres, MAMMON?

MAMMON: Bien, creo que de una vez romperé las ilusiones a este humano; contaré algo que nadie sabe en todos los universos. Además, creo que no van a vivir más, por eso se los contaré. Ustedes los humanos piensan que Dios los creó, jajajaja, qué mentira más vil. La verdad es que el desterrado por Dios tenía mucho poder y seguía amenazando al paraíso y, para finalizar las constantes guerras y que no haya más derramamiento de sangre, se realizó un pacto entre ellos. ¿Me estás comprendiendo hasta ahora, mortal?

DANTE HERALDI: Espera, déjame entender bien, estás… tratando… de decir… que nosotros los humanos ¿no somos totalmente creación de Dios?

MAMMON: Vaya que perspicaz eres, me fascina tu inteligencia; por algo eres creación de él, jajajaja.

DANTE queda en shock y se sienta en el suelo a tratar de digerir lo que dijo MAMMON; MALEKIN con RENJIT también están sorprendidos por lo que dijo.

MALEKIN: DANTE, ¿ESTÁS BIEN? ¿De qué demonios estás hablando, MAMMON? Explícate bien.

MAMMON: Jajaja, perdón, lastimé sus emociones. Bien, lo explicaré mejor: ellos formaron un pacto, decidieron que los dos participarían en la creación de la humanidad. Los humanos que creó el creador de todo son los más dóciles y contentos de la humanidad; la mayoría de ellos son conformistas y viven tranquilos toda su vida. Es raro ver a uno de ellos querer ser más, pero claro, donde hay bondad, hay maldad (mirando a RENJIT). El equilibrio lo llama el creador, pero en fin, y luego están los creados por el otro ser. Ellos son ambiciosos, sobreprotectores, quieren más y, cuando no lo consiguen o entran en desesperación, colapsan. A ellos se les fue puesto un demonio creado de las emociones de ellos; en resumen, tiene más libre albedrío que los otros. Se dice que el demonio en su interior con el tiempo crece y toma posesión del cuerpo, causando males en el mundo. ¿No les suena de algo? Tú, mortal (señalando a DANTE), no has escuchado casos donde los detenidos dicen escuchar voces en su cabeza, pues ya sabes por qué pasa eso, jaja.

DANTE solo escucha horrorizado las palabras de MAMMON, ya que él anteriormente escuchó una voz en su cabeza que lo llevó a matar a los tres viejos y MAMMON, al ver esto, se ríe porque intuye que él ya las escuchó.

MALEKIN: Entonces, por eso lograste convertir a esos viejos en demonios gigantes.

MAMMON: Hoy todos están atentos, jaja, claro que sí, solo amplifiqué sus emociones hasta un nivel donde los demonios de sus cuerpos alcanzaran la madurez y poder lograr que llegaran a cuando eran demonios en toda la palabra. Claro, puede ser que algunos humanos no despierten al demonio en su interior, pero es muy raro que eso pase, ya que la humanidad fue creada para ser así, como, umm, así creo que te sonará humano el yin y el yan: no todo es bueno y no todo es malo, bla, bla, bla, pero eso no aplica con los demonios puros como yo, jajaja.

DANTE se levanta más tranquilo, saca su katana, se pone en posición de pelea y dice unas palabras.

DANTE HERALDI: Al igual que el otro MAMMON, me diste esperanzas, demonio idiota. (MAMMON se molesta.) ¿Por qué abriste la boca de más? Ahora sé que el demonio en mí quizás no despierte o solo quizás lo pueda dominar; es hora de acabar con esto.

MALEKIN: ¿RENJIT, tú estás bien? Después de todo, tú también eres humano.

RENJIT: La verdad, no me molesta porque yo nunca escucho voces en mi cabeza, pero ahora sé por qué soy así.

MAMMON: Bien basta de chácharas; estos idiotas aprenderán por las malas que con un fundamental nadie se mete.

DANTE HERALDI: ¿Fundamental?, ¿no eres primordial?

MAMMON: Niño estúpido, no tengo tanto poder, pero igual te destruiré.

MALEKIN: Un primordial, eh, bien, con él ganaremos mucho poder si lo matamos.

RENJIT: ¿Qué es eso que dicen ustedes dos?

MALEKIN: Solo sé que él no es un auténtico rey demonio; los primordiales son los 5 primeros demonios que dominaron todos y luego están los fundamentales. Ellos vinieron después, son otros 5, pero no hay que subestimarlos; todos con el tiempo nos hacemos más fuertes.

DANTE HERALDI: Bien, muchachos, ahí viene MAMMON, todos atentos.

MAMMON da un gran salto y golpea el suelo con su pie, produciendo una gran grieta que separa a los muchachos, DANTE y MALEKIN por un lado con MAMMON y RENJIT que se queda solo con ACHAM.

MAMMON: ACHAM, ocúpate de ese bastardo de las sombras; estos dos serán míos. (ACHAM asiente con la cabeza).

La batalla está por comenzar y una gran tensión se siente en el aire. Mientras tanto, en la otra guerra, vemos que REX está terminando de ganarla; el perro era muy superior a los otros demonios de rango bajo que tenía enfrente. REX mira como a la distancia una gran energía emanaba y se dio cuenta de inmediato de que tenía que ir a ayudar a DANTE, pero esta pelea no acabaría fácilmente por la gran cantidad de demonios que tenía el enemigo y sigue peleando. ¿Cómo quedará esta batalla? Esto ya está por llegar a su fin.