Después de esta historia de sueños, pasamos a ver a nuestros protagonistas en la cueva: el perro despertando de una manera abrupta y un poco sollozando. DANTE siente esto y se para rápidamente, sacando la espada y retrocediendo unos pasos, pero el perro habla.
REX: Espera, espera, solo fue un sueño malo y, ¿adivina qué?, ya recordé mi nombre. Me presentaré de nuevo: me llamo REX. (Meneando la cola)
DANTE HERALDI: ¿REX?, bueno, es un nombre muy normal. Parece que la pasaste mal en el sueño. Bien, hay que ir avanzando; ya es hora de salir.
REX: Está bien, hay que avanzar; estas llanuras no son nada agradables.
Los dos compañeros proceden del lugar apagando la llama con la tierra del lugar. Avanzando hacia la salida, DANTE se pone a jugar un rato con el morral del demonio, logrando sacar unos pantalones viejos para poder ponérselos, también unas botas y un polo. Ya casi llegando a la salida, logra sacar una manta con capucha para lograr cubrirse toda la cara, ya que afuera podrían ser reconocidos. Entonces el perro habla.
REX: Bueno, mira, conseguiste sacar todo eso, qué bien. Como eres más o menos alto, no creo que los demonios menores nos molesten.
DANTE HERALDI: ¿Qué demonios menores?
REX: Verás, aquí afuera no solo están esos demonios que torturan, bueno, ellos son reconocidos como demonios intermedios y los demonios menores son los que vagan por todo el infierno; son como animales cazando para llegar algún día a ser demonios intermedios. Ahora que controlas bien ese morral, ya tenemos cómo cazarlos y poder alimentarnos.
DANTE HERALDI: ¿Alimentarnos? Bueno, no creo que necesitemos comer, ¿o sí?
REX: OH, claro que sí, necesitamos al menos una vez cada mes.
DANTE HERALDI: (suspiro) Si ya estoy muerto, ¿por qué comer? Bueno,
DANTE ya había logrado dominar al menos una parte del morral; nuestros amigos ya estaban caminando hacia el río que habían dicho. Saliendo de la cueva, comienzan sus aventuras hacia lo desconocido. Mientras tanto, regresamos al lugar de la pelea anterior: una sombra enorme empieza a descender del cielo hacia el cuerpo muerto del demonio derrotado por DANTE y se escucha una voz tenebrosa.
DEMONIO: ¿Qué pasó aquí? Ese infeliz, por eso no había regresado, terminó muerto. ¿Qué maldito demonio habrá hecho esto? Y yo, teniendo cosas que hacer, veo que le falta el corazón. Umm, tendré que averiguarlo después de realizar mi misión que me encomendaron; luego regresaré a la ciudad e informaré de esto a mi rey.
El demonio de inmediato alza el vuelo y se pierde en la lejanía con un rugido escalofriante, mientras que nuestros protagonistas escuchan ese inmenso ruido a lo lejos y se les pone la piel de gallina.
REX: Umm, hay que caminar un poco más rápido; parece que otro demonio ya descubrió el cuerpo del demonio que derrotaste.
DANTE HERALDI: ¿Cómo puede ser posible? Tan rápido lo hallaron.
REX: Creo que sí, hay que seguir avanzando. Quiero mostrarte algo; lo verás más adelante, hay algo que tienes que ver.
DANTE HERALDI: Está bien, perro, solo no me traiciones, si no, la pagarás caro.
REX: Otra vez, ya te dije que no tengo intención de eso; además, me caes bien. Si quisiera, ya te hubiera comido hace rato, así que deja de ser tan desconfiado.
DANTE HERALDI: No abuses de tu suerte, perro.
REX: Bueno ya, dejémoslo ahí (menando la cola).
La pareja sigue caminando por todo el vasto campo desértico del infierno, que parece nunca acabarse. Pasan días y se les ve cazando y descansando por la dizque noche del infierno, peleando con criaturas raras parecidas a un chupacabras, otros monstruos tipo osos grandes, escorpiones muy grandes, con ridículas cosas pasando por el camino, como DANTE cayendo en caca de animal pensando que era una roca; intentó apoyarse, regañando al perro por no avisar de lo que era eso, tratando de hacer trampas en el suelo para cazar y REX cayendo en ellas distraído porque llevaba madera en el hocico y cosas así. Han pasado dos meses.
REX: Mira, ya pasando ese gran montículo, lo podrás ver, lo que te estaba diciendo.
DANTE HERALDI: Espero que sea bueno, ya que hemos caminado un buen tramo; ojalá que valga la pena (subiendo el montículo) después de todo por lo que hemos pasado. Ojalá, vaalgaa… (susurro) La pena.
DANTE queda anonadado; frente a él, a lo lejos, había una inmensa ciudad amurallada que cubría gran parte del lugar que veía, una ciudad como en los cuentos de caballeros.
REX: Jejeje, bienvenido a la ciudad TLALTICPAC (camino estrecho), la ciudad de los demonios.
DANTE HERALDI: ¿Pero qué mierda está pasando aquí? Explícate, REX.
REX: A ver, mira, estamos en la ciudad de los demonios; aquí ellos vienen a descansar de las torturas que nos hacen. Es un poco difícil de explicar; creo que tienen una base que se llama gremio, donde aceptan misiones. Para ellos depende de su fuerza, creo. Tendríamos que entrar a ver, pero ¿cómo entramos?
DANTE HERALDI: Bueno, será fácil (sonriendo y mirando el morral).
DANTE procede a meter la mano dentro del morral mientras se concentra, luego retira unos cuernos realistas, pero falsos, y se los pone en la cabeza, tapándose con la capucha de su manto y, mirando al perro, logra sacar como unas alas y se las acomoda al perro en su espalda; luego saca una capucha para el perro y listo, proceden a ir directo a la ciudad. Avanzando por el trayecto, se dan cuenta de que en la entrada de la puerta hay una fila para ingresar. Desesperado, arranca un poco de su manto y se lo pone como mascarilla y hace lo mismo con el perro. Ya terminando la fila, ellos llegan a la entrada donde un demonio cuidador los interroga.
DEMONIO CUIDADOR: ¿Nombre? (mirando hacia su tabla)
DANTE HERALDI: Esto, umm, ¿Paimon?
DEMONIO CUIDADOR: (levanta la mirada) No te he visto por aquí antes. ¿De dónde procede? ¿Y ese animal, umm, medio raro?
DANTE HERALDI: Verás, venimos de otro lugar, me dijeron que aquí encontraríamos más trabajo para hacernos más fuertes y esta cosa es un diablillo, lo tengo de mascota, jeje (sudando frío).
DEMONIO CUIDADOR: Umm, (sonríe) bueno, nos hacen falta manos aquí, así que bienvenido, hermano; espero que llegues al nivel adecuado para que tortures bien, jajajaja.
DANTE HERALDI: Sí, jajaja, sí, jeje.
Avanzando ya por la ciudad, nuestros amigos ven una cultura como la antigüedad, demonios herreros, artesanos vendiendo frutas raras, carne de animales raros y ven que comercian con unas extrañas piedras y monedas; seguido comienzan a conversar.
DANTE HERALDI: Oye, REX, veo que tienen una moneda también. ¿Qué son esas?
REX: Mira, son monedas de mineral y se llama "reit". Hay tres tipos: cobre, plata y oro. 100 de cobre valen una plata y 100 de plata valen un de oro. Es raro, pero los demonios usan este sistema para prosperar; creo que lo metió su rey.
DANTE HERALDI: Pero nosotros no tenemos nada de eso. ¿Cómo sobreviviremos estos días?, antes de partir.
REX: Jaja, descuida, mira, el demonio que derrotaste tenía una de oro. (Rex procede a vomitar una moneda de oro).
DANTE HERALDI: Qué asco, ¿cuándo tú? (huugaa) Me dio ganas de vomitar, pero bueno (la agarra y la limpia en el pelo de Rex).
REX: Oye, no hagas eso.
DANTE HERALDI: Ya, tranquilo, busquemos esa base que dijiste, gremio, creo, ¿verdad?
REX: Sí, verdad, a ver, hay que ir caminando, quizás lo encontramos.
Caminando por la ciudad, preguntaban a los demonios variados que se encuentran por el camino: "¿Dónde está el gremio?". Logran recibir la ubicación. Ya casi llegando al lugar del gremio, casi en el centro de la ciudad, se dan cuenta de que en el medio de la ciudad estaba un castillo inmenso y muy sombrío. Dándose cuenta de que el gremio estaba a unos metros, rápidamente se meten al gremio. Ya adentro ven demonios muy intimidantes y ellos los quedan viendo mientras se acercan al mostrador donde está un demonio mujer y empiezan a conversar.
DEMONIA ANFITRIONA: Hola, extraños, ¿en qué les puedo ayudar?
DANTE HERALDI: Umm, esto, bueno, verás, quisiera registrarme para poder trabajar por estos territorios; ¿podrías explicarme cómo funciona?
DEMONIA ANFITRIONA: Claro, mira, todos los nuevos empezarán del nivel más bajo, que es rango G, y de ahí por sus logros subirán. Hay 9 rangos, siendo G, F, E, D, C, B, A, S, S+. Los últimos rangos son ya para demonios de alto rango o, si desafías a otro demonio de rango superior, podrás agarrar su rango, si lo derrotas, claro. Así funcionan aquí en este infierno las cosas. Las misiones están en esa pizarra y si quieres ser torturador, esas misiones son a partir de rango C, así que suerte. Se te dará una paga de acuerdo a tu misión; se te pagará con piedras mágicas o monedas. En esta ciudad usamos las piedras de los monstruos que hay por estos lares como energía y las monedas como cambio para comprar cosas. No sé de dónde vengas, pero así son las cosas aquí para evitar malos entendidos con otros demonios. Nuestro emperador con los demonios primordiales lo pusieron así.
DANTE HERALDI: Gracias por toda la información, así que quisiera registrarme.
DEMONIA ANFITRIONA: Bueno, escribe tus datos aquí (le entrega una hoja) y te registraré.
DANTE HERALDI: Gracias, jeje (se retira a una mesa donde estaba REX). Ahora, REX, ¿qué voy a hacer? No entiendo nada de esta letra.
REX: No te preocupes, me dio tiempo de entender su escritura; es una rara escritura antigua. A ver, déjame ver el papel.
DANTE HERALDI: Sí toma (le entrega el papel).
REX se pone a escribir con sus patas, agarrando una pluma con tinta que estaba en la mesa; luego de un rato se lo da a DANTE.
REX: Toma, dale a la chica (le da el papel).
DANTE procede a entregarle el papel a la chica; luego de un rato le entrega una pequeña tablita como una identificación.
DEMONIA ANFITRIONA: Bueno, ahí está su identificación, señor Paimon, y les deseo suerte en sus misiones. Ahí está la tabla de misiones. Suerte.
DANTE HERALDI: Ah, sí, sí, gracias por todo. (en su mente) Es raro ver un demonio sonriendo y ser tan amable.
Los dos proceden a agarrar una misión con ayuda del perro, claro, salen del gremio para matar unos monstruos tipo lobos gigantes al sur de la ciudad, y dirigiéndose a la salida de la ciudad empiezan a conversar.
DANTE HERALDI: Oye, REX, es raro. ¿Por qué los entiendo bien cuando ellos me hablan, pero no puedo entender su escritura? Me parece haberla visto antes; creo que se parece un poco a la escritura antigua, ¿cómo se llamaba?, así cuneiforme, creo. Bueno, ¿por qué será?
REX: El otro demonio te hablaba en tu idioma para atormentarte, pero parece que al matar al demonio y comerte su corazón, umm, creo que adquiriste ciertas habilidades. Interesante, yo pensé que solo te daría poder; yo aprendí con el tiempo colándome por los tejados y viendo cómo ellos escribían y hablaban.
DANTE HERALDI: Bueno, da igual, vamos tras esos monstruos, ganamos algo de esas piedras que generan energía para hacernos más fuertes y largarnos y también ganar algo de dinero. Me da escalofríos estar aquí; los demonios aquí son muy fuertes, al parecer.
REX: El rey de esta ciudad es un demonio más fuerte que todos y de aquel que derrotaste; su nombre también es MAMMON, pero no se compara en nada a ese otro que derrotaste; solo lo vi una vez y créeme que es imponente.
DANTE HERALDI: Así que los demonios se copian sus nombres, pero en realidad hay uno más fuerte que otros. Interesante. Bueno, REX, vamos por esos lobos.
REX: Sí vamos (GUAU).
Nuestros amigos se dirigen al territorio de los lobos. ¿Cómo terminará esta aventura?