Mi familia, Tara y yo entramos a la oficina de mi padre. Miro alrededor y noto que mi gamma no está con nosotros.
—Voy a llamar a Timmon. Esto también le afecta a él —dije.
—Lo voy a enlazar —dice Tara—. Me alegra que finalmente le des un respiro a mi compañero.
Tara se aleja como si no hubiera dejado caer una bomba encima de mí.
—Espera, ¿qué? ¿Eh? ¿Cuándo? —tartamudeo.
—Papá, creo que Tara rompió a Zel —se rió mi hermano.
—Vaya, mejor amiga. ¿En serio? ¿Te sorprende tanto que tenga un compañero? —Tara dijo con sequedad.
—No, en serio Tara. ¿Qué demonios?