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Chapter 44 - capitulo 44: renacimiento de la esperanza

Capítulo 44: El Susurro del Corazón - Renaciendo en la Esperanza

El dolor era un peso insoportable, una sombra que se cernía sobre cada rincón de la mansión. La traición de Jungkook, la hipocresía de sus amigos, la crueldad de Lisa, todo se unía en un torbellino de dolor que Ryeowook no podía soCapítulo 44: - Renaciendo en la Esperanza El dolor era un peso insoportable, una sombra que se cernía sobre cada rincón de la mansión. La traición de Jungkook, la hipocresía de sus amigos, la crueldad de Lisa, todo se unía en un torbellino de dolor que Ryeowook no podía soportar. "No más," murmuró, su voz era un susurro roto por las lágrimas que se escurrían por su rostro. "No más dolor. No más traición." Tomó a Kim Ryekook en sus brazos, su pequeño hijo que aún no entendía la profundidad del dolor que lo rodeaba. "Mamá, ¿a dónde vamos?" preguntó Kim Ryekook, su voz era un susurro de inocencia. "A un lugar mejor," dijo Ryeowook, su voz era un susurro de esperanza. "Un lugar donde no hay dolor." Ryeowook empaquetó sus pocas pertenencias. Dejó atrás la mansión, la casa que había sido testigo de su amor y de su dolor. Dejó atrás a Jungkook, el hombre que había roto su corazón. Dejó atrás a sus amigos, los que se habían vuelto contra él. Tres meses después, Ryeowook se encontraba en una casa diferente, una casa mejor, más cómoda. Un lugar donde el sol entraba con más fuerza, donde la paz reina en cadCapítulo 44: El Susurro del Corazón - Renaciendo en la Esperanza El dolor era un peso insoportable, una sombra que se cernía sobre cada rincón de la mansión. La traición de Jungkook, la hipocresía de sus amigos, la crueldad de Lisa, todo se unía en un torbellino de dolor que Ryeowook no podía soportar. "No más," murmuró, su voz era un susurro roto por las lágrimas que se escurrían por su rostro. "No más dolor. No más traición." Tomó a Kim Ryekook en sus brazos, su pequeño hijo que aún no entendía la profundidad del dolor que lo rodeaba. "Mamá, ¿a dónde vamos?" preguntó Kim Ryekook, su voz era un susurro de inocencia. "A un lugar mejor," dijo Ryeowook, su voz era un susurro de esperanza. "Un lugar donde no hay dolor." Ryeowook empaquetó sus pocas pertenencias. Dejó atrás la mansión, la casa que había sido testigo de su amor y de su dolor. Dejó atrás a Jungkook, el hombre que había roto su corazón. Dejó atrás a sus amigos, los que se habían vuelto contra él. Tres meses después, Ryeowook se encontraba en una casa diferente, una casa mejor, más cómoda. Un lugar donde el sol entraba con más fuerza, donde la paz reina en cada rincón. Un día, mientras veía las noticias, su mirada se posó en la imagen de Lisa y Jungkook, juntos, sonrientes, como si nada hubiera pasado. Ryeowook sintió un dolor agudo, pero rápidamente lo apartó. "No importa," murmuró, su voz era un susurro de liberación. "No importa lo que hagan. Yo soy libre. Yo soy feliz." Tomó a Kim Ryekook de la mano y salieron de casa. Se dirigían a la escuela de Kim Ryekook. "Mamá, ¿vamos al parque después de la escuela?" preguntó Kim Ryekook, su voz era un susurro de inocencia. "Sí, mi amor," dijo Ryeowook, su voz era un susurro de amor. "Vamos a pasar un rato divertido." Ryeowook dejó a Kim Ryekook en la escuela y se dirigió a su trabajo. Al salir de la casa, Ryeowook se dio cuenta de que algo había cambiado en él. Su cuerpo era más delgado, más delicado. Sus ojos brillaban con una luz celestial, como los de un ángel. Su cabello era blanco dorado, plateado y brillante. Su piel era blanca y pálida, brillante y hermosa. Sus labios eran rojos naturales, su belleza era potente, ultra mega natural. La gente lo miraba con asombro, con admiración. Pero a Ryeowook no le importaba. Siguió caminando, su corazón lleno de esperanza. Al pasar por el parque, vio a su hijo, Kim Ryekook, cantando una canción. Era la canción "L.O.V.E." de Nat King Cole, la canción que Ryeowook había cantado en la escuela muchos años atrás. L.O.V.E. L is for the way you look at meO is for the only one I seeV is very, very extraordinaryE is everything to me Las palabras de la canción se escurrieron en el corazón de Ryeowook, llenándolo de esperanza y amor. Su hijo era su fortaleza, su luz, su amor. Ryeowook se acercó a Kim Ryekook y lo abrazó. "Mi amor," dijo Ryeowook, su voz era un susurro de amor. "Eres mi esperanza." Kim Ryekook se apoyó en el pecho de Ryeowook, sintiendo su calidez y su amor. "Mamá," dijo Kim Ryekook, su voz era un susurro de amor. "Te amo." Ryeowook sonrió. Su corazón se llenó de esperanza. La vida seguía, aún cuando el dolor lo rodeaba. El susurro del corazón de Ryeowook era un eco de esperanza, un eco que lo guía a través de los momentos difíciles, un eco que le recuerda que el amor siempre vence. rincón. Un día, mientras veía las noticias, su mirada se posó en la imagen de Lisa y Jungkook, juntos, sonrientes, como si nada hubiera pasado. Ryeowook sintió un dolor agudo, pero rápidamente lo apartó. "No importa," murmuró, su voz era un susurro de liberación. "No importa lo que hagan. Yo soy libre. Yo soy feliz." Tomó a Kim Ryekook de la mano y salieron de casa. Se dirigían a la escuela de Kim Ryekook. "Mamá, ¿vamos al parque después de la escuela?" preguntó Kim Ryekook, su voz era un susurro de inocencia. "Sí, mi amor," dijo Ryeowook, su voz era un susurro de amor. "Vamos a pasar un rato divertido." Ryeowook dejó a Kim Ryekook en la escuela y se dirigió a su trabajo. Al salir de la casa, Ryeowook se dio cuenta de que algo había cambiado en él. Su cuerpo era más delgado, más delicado. Sus ojos brillaban con una luz celestial, como los de un ángel. Su cabello era blanco dorado, plateado y brillante. Su piel era blanca y pálida, brillante y hermosa. Sus labios eran rojos naturales, su belleza era potente, ultra mega natural. La gente lo miraba con asombro, con admiración. Pero a Ryeowook no le importaba. Siguió caminando, su corazón lleno de esperanza. Al pasar por el parque, vio a su hijo, Kim Ryekook, cantando una canción. Era la canción "L.O.V.E." de Nat King Cole, la canción que Ryeowook había cantado en la escuela muchos años atrás. L.O.V.E. L is for the way you look at meO is for the only one I seeV is very, very extraordinaryE is everything to me Las palabras de la canción se escurrieron en el corazón de Ryeowook, llenándolo de esperanza y amor. Su hijo era su fortaleza, su luz, su amor. Ryeowook se acercó a Kim Ryekook y lo abrazó. "Mi amor," dijo Ryeowook, su voz era un susurro de amor. "Eres mi esperanza." Kim Ryekook se apoyó en el pecho de Ryeowook, sintiendo su calidez y su amor. "Mamá," dijo Kim Ryekook, su voz era un susurro de amor. "Te amo." Ryeowook sonrió. Su corazón se llenó de esperanza. La vida seguía, aún cuando el dolor lo rodeaba. El susurro del corazón de Ryeowook era un eco de esperanza, un eco que lo guía a través de los momentos difíciles, un eco que le recuerda que el amor siempre vence.

"No más," murmuró, su voz era un susurro roto por las lágrimas que se escurrían por su rostro. "No más dolor. No más traición."

Tomó a Kim Ryekook en sus brazos, su pequeño hijo que aún no entendía la profundidad del dolor que lo rodeaba.

"Mamá, ¿a dónde vamos?" preguntó Kim Ryekook, su voz era un susurro de inocencia.

"A un lugar mejor," dijo Ryeowook, su voz era un susurro de esperanza. "Un lugar donde no hay dolor."

Ryeowook empaquetó sus pocas pertenencias. Dejó atrás la mansión, la casa que había sido testigo de su amor y de su dolor. Dejó atrás a Jungkook, el hombre que había roto su corazón. Dejó atrás a sus amigos, los que se habían vuelto contra él.

Tres meses después, Ryeowook se encontraba en una casa diferente, una casa mejor, más cómoda. Un lugar donde el sol entraba con más fuerza, donde la paz reina en cada rincón.

Un día, mientras veía las noticias, su mirada se posó en la imagen de Lisa y Jungkook, juntos, sonrientes, como si nada hubiera pasado. Ryeowook sintió un dolor agudo, pero rápidamente lo apartó.

"No importa," murmuró, su voz era un susurro de liberación. "No importa lo que hagan. Yo soy libre. Yo soy feliz."

Tomó a Kim Ryekook de la mano y salieron de casa. Se dirigían a la escuela de Kim Ryekook.

"Mamá, ¿vamos al parque después de la escuela?" preguntó Kim Ryekook, su voz era un susurro de inocencia.

"Sí, mi amor," dijo Ryeowook, su voz era un susurro de amor. "Vamos a pasar un rato divertido."

Ryeowook dejó a Kim Ryekook en la escuela y se dirigió a su trabajo.

Al salir de la casa, Ryeowook se dio cuenta de que algo había cambiado en él. Su cuerpo era más delgado, más delicado. Sus ojos brillaban con una luz celestial, como los de un ángel. Su cabello era blanco dorado, plateado y brillante. Su piel era blanca y pálida, brillante y hermosa. Sus labios eran rojos naturales, su belleza era potente, ultra mega natural.

La gente lo miraba con asombro, con admiración. Pero a Ryeowook no le importaba. Siguió caminando, su corazón lleno de esperanza.

Al pasar por el parque, vio a su hijo, Kim Ryekook, cantando una canción. Era la canción "L.O.V.E." de Nat King Cole, la canción que Ryeowook había cantado en la escuela muchos años atrás.

L.O.V.E.

L is for the way you look at me

O is for the only one I see

V is very, very extraordinary

E is everything to me

Las palabras de la canción se escurrieron en el corazón de Ryeowook, llenándolo de esperanza y amor. Su hijo era su fortaleza, su luz, su amor.

Ryeowook se acercó a Kim Ryekook y lo abrazó.

"Mi amor," dijo Ryeowook, su voz era un susurro de amor. "Eres mi esperanza."

Kim Ryekook se apoyó en el pecho de Ryeowook, sintiendo su calidez y su amor.

"Mamá," dijo Kim Ryekook, su voz era un susurro de amor. "Te amo."

Ryeowook sonrió. Su corazón se llenó de esperanza. La vida seguía, aún cuando el dolor lo rodeaba. El susurro del corazón de Ryeowook era un eco de esperanza, un eco que lo guía a través de los momentos difíciles, un eco que le recuerda que el amor siempre vence.