Jotunheim no es el destino soñado por nadie.
Es una tierra fría y rocosa, abarrotada de nieve y picos de montañas escarpadas con muy poca llanura entre ellas.
Las únicas personas que se atreven a venir aquí por voluntad propia son aquellas que están siendo castigadas o dioses de la guerra que buscan templarse en uno de los terrenos más duros de la creación.
Tyr vino aquí cuando era un dios mucho más joven y acababa de perder su mano por Fenris. No se marchó durante 100 años.
Ares pasó el doble de ese tiempo esperando adquirir el poder para derrocar a su abuelo y a Zeus. Nunca lo obtuvo.
Cuando aún eran jóvenes y navegaban por los delicados puntos de la estabilidad emocional, Abadón, Lailah, Bekka y Audrina cazaron a una raza entera de gigantes de escarcha hasta casi extinguirlos.
¿La razón? Los gigantes azules intentaron tomar sus cuerpos por la fuerza.