La oscuridad es tan antigua como todo.
Su permanencia a lo largo del multiverso es extensa y amplia, pero aún así pasó mucho tiempo antes de que este antiguo concepto adquiriera consciencia.
Y en el universo primordial, tenía dos caras.
Una cara cobró vida porque estaba atada al nacimiento de otra. La otra surgió porque perseguía a otra.
Ambas desarrollaron una infamia eventual independiente de la otra, estableciendo sus propias identidades separadas.
Así que no fue sorpresa que cuando finalmente sus caminos se cruzaron, el encuentro provocó que muchos oráculos profetizaran una catástrofe.
Y, sin embargo, tal suceso no ocurrió.
Sabían quién sería el vencedor sin necesidad de competir.
¿Qué es más aterrador? ¿La oscuridad que imaginan los humanos o la que imaginan los monstruos?
—Tienes mucho descaro de presentarte aquí sin ser invitado. ¿Crees que Tehom es un lugar donde se te permite entrar y salir a tu antojo? —preguntó Audrina peligrosamente.