—Una multa por exceso de velocidad y diez dólares después —Courtney salía de su tienda de batidos favorita con un vaso del tamaño de su cabeza y dos números de teléfono.
Aunque su estética alternativa a veces tendía a alejar a la gente, también es verdad que la hacía un poco popular.
Realmente no había punto medio.
No tenía una idea clara del porqué, pero esos inconvenientes ya estaban fuera de su control en este punto.
Al menos no estaba siendo acosada por nadie demasiado fuera de su rango de edad. Tenía que tomar eso como una victoria.
Había un parque justo al otro lado de la calle de la tienda de batidos a la que Courtney había ido. Decidió ir y sentarse sola en una mesa de picnic durante un rato en lugar de simplemente regresar a su dormitorio.
Sentarse en un parque, sola, cuando estaba oscuro? Eso era totalmente lo suyo.
Desde que su cuñada dejó de seguirla cuando cumplió los dieciséis, Courtney hacía este tipo de cosas mucho más ahora.