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Chapter 9 - Capítulo 6.3

Mi madre se retiró de la carpa, dejándome sólo en la cama. Miré directamente mis manos, estaban temblando.

Ciertamente este torneo era mucha presión para mí, pero no me quería retirar. Ya no era por mi padre, ni mi tía, ni siquiera por mi familia; casi lo sentía cómo algo personal. Aún más, sabiendo que él estaba en este torneo.

Salí de la carpa médica y me dirigí al vestuario. Mi cuerpo dolía, pero no era algo que no pudiese soportar. Auber llegó y me abrazó, logré ver por un instante una expresión enorme de preocupación y miedo.

- "Me alegra que estés bien."

- "Lo mismo digo."

Auber fue llamado para entrar a la arena.

- "Buena suerte, Auber."

- "Lo mismo digo, Hiroshi."

La penúltima ronda había empezado. Sólo quedábamos 4 participantes: Auber, Pierre, un joven llamado Julius y yo. Auber se enfrentará a Julius, por ende yo... Pelearía con Pierre.

- "Nunca creí que un torneo fuese tan fácil."

Una voz con tono arrogante se escuchaba detrás mío.

- "En cuánto te venza, podré cambiar el premio por cualquier cosa que desee. Hasta podría conseguir unas muchachas para divertirme."

Las palabras que soltaba eran inmundas y su risa era peor aún. Su mano se había postrado sobre mi hombre, el peso de su armadura era inmenso.

- "Será mejor que te retires, mocoso. No tienes ninguna oportunidad contra mí, ya lo intentaron otros y no pudieron. Mi armadura es impenetrable, ni con tu supuesta poderosa magia podrás hacerme daño."

Seguí ignorando a Pierre, mientras me concentraba en la pelea de Auber. Al mismo tiempo, miraba mis manos, seguían temblando... Era obvio que aún sentía miedo dentro de mí.

La pelea entre Auber y Julius estuvo bastante reñida. Julius mantenía la guardia en alto en todo momento, mientras que Auber no para de atacar desde varios ángulos diferentes. Los movimientos de Auber eran increíbles desde mi perspectiva, la fluidez de su mano y la sincronización de su espada, era simplemente maravilloso.

Al final, Julius cedió a la presión y cayó rendido ante Auber. Auber estaba realmente cansado, pero eso no lo detuvo para ponerse a saltar y emocionarse al respecto.

Cuando Auber entró de nuevo al vestuario, pude ver una enorme sonrisa y sus ojos estaban abiertos cómo platos.

- "¡Hiroshi, lo logré! ¡Pasé a la final!"

- "Y qué lo digas ¡Felicidades!"

Las risas y la emoción no duraron mucho. Cuándo detrás nuestro escuchamos el horrible sonido de metal pesado moviéndose.

Pierre estaba listo para entrar a la arena, se le veía con la misma cara arrogante que ha tenido desde que nos conocimos en ese callejón. Mientras que yo seguía nervioso, Auber trató de tranquilizarme, pero el hecho de tener que ingeniarme algo para enfrentar a una armadura impenetrable, y ese maldito recuerdo de mi descontrol...

Los nervios no se van a ir en un buen tiempo.

- "¡Y ahora, cómo la última pelea de semifinales, tenemos al joven Pierre con su armadura impenetrable y a...!"

El locutor se quedó mudo al verme, su rostro cambió notablemente a una cara de insatisfacción.

- "Hiroshi Sekkatsu."

No hubo muchos aplausos u ovaciones cuándo se dijo mi nombre. En cambio, con Pierre... parecía que la gente lo aclamaba por una heróica acción.

- "¡Que comience esta pelea!"

La estrategia de Pierre era quedarse parado hasta que yo cayera desmayado o no pueda moverme más, todo para que él me saque del ring de un sólo golpe.

El escenario estaba en silencio.

- "¿Qué sucede, mocoso? ¿Te vas a rendir? ¿O acaso vas a llorar?"

Hubo varias risas en el público. Su misión actual era humillarme para que me rindiese, pero no lograba meterse en mi cabeza. Cerré los ojos y traté de concentrarme en crear un plan...

[¿Cómo superas una armadura insuperable? La armadura de Pierre, es un objeto mágico que absorbe la magia y después la redistribuye hacia una parte del cuerpo, para potenciar su fuerza...]

Sentí temblar el suelo, Pierre se estaba moviendo. Abrí los ojos, ví el puño de Pierre por encima mío, mientras descendía a gran velocidad.

Esquivarlo no era gran problema. Pero el agujero que dejó en la arena, era sorprendente.

Levanté la mano, y lancé una bola de fuego. Ví cómo el hechizo se dispersó inmediatamente en la armadura. Saqué la espada de piedra, y empecé a dar golpes contra la armadura, sentí una presencia de maná con cada golpe que daba.

Me alejé rápidamente de Pierre.

- "Pff. ¿En serio crees que tus pequeños golpes me van a hacer algo, mocoso?

Pese a que odie admitirlo, Pierre tenía razón. Cualquier golpe físico o mágico, sería absorbido por su armadura.

[La armadura de Pierre absorbe daño y luego lo redistribuye para generar golpes...]

Esa frase seguía rondando mi mente, cómo si tratara de darme una pista a mí mismo.

Pierre arremetió con otro golpe, pero ahora mucho más veloz. Esquivarlo ahora, era más complicado.

- "¿Depender de una armadura te hace más fuerte? ¡Patético!"

Era hora de meterme en su cabeza. Atacar el ego de Pierre no era difícil, por ende, hacer que se moleste era fácil.

- "¿En serio crees que siquiera yo me estoy tomando esto en serio? Mis habilidades tanto en espada como magia son superiores a las tuyas."

Pierre se molestó. Se veía perfectamente en su rostro.

- "Venga, si tanto quieres demostrar tu habilidad... Inténtalo."

Pierre enfureció. Corrió en mi dirección y lanzó golpes en dónde yo estaba, descargando por completo la energía acumulada.

Esquivarlo era complicado, pero no imposible. Predecir sus movimientos, tampoco lo era.

Pierre se detuvo, se veía totalmente cansado. Su respiración era pesada.

[La armadura absorbe los golpes y los redistribuye para generar golpes...]

Ahora entendía todo. Su armadura absorbe la energía, pero no la anula. Por ello...

- "... ¡Tiene un límite!"

Corrí hacia Pierre. Lancé golpes con la espada y hechizos simultáneos a gran velocidad, sentía cómo el aura de maná se hacía más y más grande.

- "¡Tenía razón!"

Seguí golpeando a Pierre. Golpes y hechizos caían de todos lados, hasta que me detuve.

- "¡Ja! Tanta energía que gastaste para nada, sigo sin un rasguño."

- "Tienes razón, sigues sin un rasguño... Por ahora."

Hubo silencio por un momento, interrumpido por un ruido constante de choques eléctricos... Mi mano se había llenado de electricidad.

Los guardias entraron en modo de alerta rápidamente, en sus cabezas no ocurriría nada bueno.

Cerré los ojos y me concentré.

Sentí cómo mi mano se llenaba de energía y los choques eléctricos eran más constantes. Pero no podía controlarlo... Debí liberarlo de una vez. La sensación de poder en la palma de mi mano, era increíble... Sentía... Sentía como la magia subía directamente a mi cabeza...

- "Electric Punch..."

Corrí rápidamente hacia Pierre. El constante choque eléctrico sonando en mi mano... era emocionante. Cuando mi puño chocó directamente contra la armadura, un enorme impulso me mandó a volar hacia atrás.

Cuando me levanté ví a Pierre tirado en el suelo con su armadura hecha pedazos. Estaba gritando, se le veía... desesperado...

[Vamos... ¿Qué esperas? ¡Debemos humillarlo! ¡Debemos hacer que pague por lo que hizo!]

Una voz penetraba profundamente en mi cabeza...

[ ¡¿Por qué deberíamos tener piedad contra él... CUÁNDO ÉL NO LA TUVO CONTRA NUESTRO AMIGO?!]

¿Piedad...?  ¿Compasión...?

Todo se volvió oscuro.

Todo el mundo había desaparecido ante una densa oscuridad. Empecé a caminar lentamente. No escuchaba a mi alrededor, todo estaba en silencio. Lo único que veía era a Pierre, al fondo... Se le veía gritar cosas contra mí, pero yo no escuchaba nada... Seguí caminando.

Cuando me dí cuenta, estaba en frente de Pierre. En sus ojos se veían lágrimas de desesperación. Cerré mi puño en búsqueda de mi espada de piedra, no la encontré. Miré mi mano...

[¡Debemos dañarlo! ¡Hacerle recordar! ¡QUE SUFRA LO QUE RYO SUFRIÓ! ¡NOSOTROS NO...!]

- "¡... NO DEBEMOS TENER PIEDAD CONTRA ÉL!"

Levanté mi mano. Sentí un enorme calor en mi mano. Un golpe envuelto en llamas directo al rostro de Pierre. Luego, otro. Luego, otro... Seguí golpeando y golpeando. Por momentos. mi hechizo se deshacía, pero lo encendía de manera inmediata y seguía golpeando.

De pronto,  sentí que algo me arrastraba hacia atrás. Me alejaba de mi objetivo. Era imposible... me estaba alejando de mi objetivo... ¡ME ESTABA ALEJANDO DE ESE MALDITO MALNACIDO!

En un grito de dolor, ira y desesperación; sentí cómo el maná subía por mi cuerpo y de pronto me sentí envuelto en una manta de rayos y relámpagos.

La oscuridad pronto desapareció. Cuando me dí cuenta, miré a mi alrededor. Magos medicinales estaban atendiendo a Pierre, mientras media docena de magos reales conjuraban hechizos a mi alrededor.

- "...aléjense de él. ¡ALÉJENSE DE ESE BASTARDO!"

El viejo mago de antes apareció delante mío. Su túnica azulada se agitaba abruptamente junto con las ráfagas de aire que se desprendían de mi cuerpo.

- "Joven Hiroshi. Detenga esta locura en este momento. Sé que está molesto per-"

- "¿Molesto...? ¡MI IRA VA MUCHO MÁS ALLÁ QUE UNA SIMPLE RAVIETA! ¡ESE INFELIZ ASESINÓ A MI AMIGO Y NADIE AQUÍ HIZO NADA!"

- "¡¿Y ACABAR CON ÉL ES LA SOLUCIÓN?! ¡¿PIENSAS QUE ESO TE HARÁ UNA MEJOR PERSONA?! ¡Hiroshi, mira a tu familia! ¡ESTÁN ATERRORIZADOS!"

Giré la mirada, a unos pocos pasos estaba mi familia. En los ojos de mi madre se veía un tremendo terror, mi padre se veía disgustado y Asura estaba llorando a todo lo que sus púlmones podían.

- "Pe-pero yo... él..."

- "Hiroshi, sé lo que sientes. La pérdida de un amigo es algo doloroso, pero ¿realmente vale la pena, resolver una muerte con otra muerte?"

Me quedé en silencio. Miré al suelo, miré mis manos... ¿Pero, en qué estaba pensando...?

El viejo mago se acercó a mí y me puso un par de pulseras.

- "Usarás esto en la próxima ronda. Para evitar que te vuelvas a salir de control, ¿me oíste?"

Asentí en silencio. Se me anunció como ganador de la ronda, mientras llevaban a Pierre para ser atendido.

Al llegar a la carpa, Auber me miró.

- "Con que... Pulseras antimagia, ¿eh? Teniendo en cuenta el caos que acabas de ocasionar no me sorprende."

Mi cabeza ardía. No lograba comprender lo que Auber me decía.

- "Hiroshi, los magos reales usaron magia de anulación contra ti... Pero tú seguías sobrepasando sus límites. Llegó un momento, en que tus padres y otros te empezaron a jalar para detenerte, tú explotaste y te envolviste en esos relámpagos..."

[Así que eso era...]

De pronto, sentí cómo varios hilos se entrelazaban dentro de mi cabeza. Me sentía como un idiota en ese momento.

- "Hey, levanta esos ánimos. Nos toca pelear, no quiero ganar contra un saco depresivo."

Sólo Auber sabía como levantarme los ánimos.

- "¿Y quién dijo que ibas a ganar?"

Nos quedamos conversando un largo rato. Tratando de olvidar todo, hasta que se anunció la reanudación del torneo.

- "¡Damas y caballeros! ¡Espero estén preparados! ¡La última batalla del 50° Torneo Juvenil del Reino Montesinos ha llegado a su ronda final!"

Auber y yo salimos a la arena de pelea. El comentarista dió inicio a la pelea. Ambos sacamos nuestras espadas para pelear un mano a mano, nada de magia.

Auber lanzó el primer ataque, un golpe por debajo para despúes continuarlo con un derechazo en la mandíbula. Predecir a Auber era fácil, teniendo en cuenta que ya habíamos entrenado mucho antes.

Esquivé el ataque de Auber e inmediatamente decidí contraatacar. Pero él también esquivó el mío y retrocedió un poco, al tocar el suelo inmediatamente tomó un pequeño impulso de salto y volvió a arremter contra mí.

El choque de nuestras espadas de piedra era impresionante. Todo a nuestro alrededor desparecía y lo único que importaba ahora era ver quién era el ganador.

Si bien era cierto, Auber mantenía una enorme ventaja en contra mía; yo tampoco se la dejaría tan fácil. En un momento, Auber decidió lanzar arena del suelo contra mí. Asertó un golpe en mi derecha y luego me tumbó al suelo con una patada baja.

Auber creyó haber ganado, pero... hay que recordar las palabras de mi padre... "No pienses en la espada como un arma para asesinar, imaginatela como una extensión de tu propio cuerpo." En el momento en el que caía, usé la espada para impulsarme de nuevo y levantarme nuevamente.

- "Impresionante... pero eso no basta, Hiroshi."

Auber siguió con su potente lluvia de golpes, mientras yo los bloqueaba y contraatacaba de manera inmediata. Pese a ser espadas de piedra, su dureza y peso formaban un hermoso sonido al cortar el aire a nuestro alrededor.

Nos detuvimos unos segundos. Ambos estábamos exhaustos. Mi respiración era pesada y lenta. Sentía mi corazón latir rápidamente, pero mi cuepro estaba más acelerado que nunca.

- Bueno, Hiroshi... ¿Te parece si acabamos con esto?"

- "Claro, nada me haría más feliz."

Auber cargó en contra mía, pero esta vez algo estaba mal. Puso su espada como un escudo bloqueando su brazo, copié sus pasos y cargué contra él con la espada hacia atrás para poder procesar rápido el cambio y acertar un golpe.

Nuestras espadas chocaron... Mi espada rebotó contra la suya y Auber seguía corriendo en mi dirección, el desequilibrio me hizo caer y el golpe de Auber me mandó a volar, separándome de mi espada.

Cuando me recuperé, mis ojos observaban directamente la punta recta y deteriorada de la espada de Auber.

- "Parece que he ganado, ¿no?"

- "Y que lo digas..."

El comentarista se acercó. Agarró y levantó el brazo de Auber, anunciandolo como ganador del Torneo.

- "... y el ganador del Torneo Juvenil del Reino Montesinos es, ¡Auber Rin!"

Una enorme ovación se hizo presente junto con el nombre de Auber. El Rey Shone, junto con su familia y Sof se acercaron a Auber. Lo felicitaron por su desempeño y victoria en el torneo.

Mi familia llegó corriendo a mi lado. Mi madre estaba entre llantos, mientras me abrazaba y acariciaba la nuca. Mi padre me miraba con una cara relajada. Asura parecía feliz, aunque casi siempre estaba así.

El Rey y Sof se acercaron a nosotros.

- "Joven Sekkatsu, felicidades por su desempeño durante el Torneo. Sin embargo, los actos que ha causado durante el mismo son innaceptables. Por ello, lo espero en un par de días en el castillo para iniciar su entrenamiento con Sof."

- "Y-yo realmente lo lamento. R-realmente no sé qué estab-... Espere, ¿qué dijo?"

- "El joven Rin nos dijo que él realmente no necesitaba el entrenamiento mágico, pero le preocupaba que usted volviera a enloquecer a futuro. Por ello, decició entregarle el premio del primer lugar a usted."

Me quedé en silencio. Miré de reojo a Auber, quién lo único que hizo fue darme una enorme sonrisa mientras levantaba su pulgar y hablaba con su familia.

- "¿Y bien?"

- "P-por supuesto, su majestad. Estaré allí, no se preocupe."

- "Excelente. Nos vemos entonces."

El rey Shone hizo el ademán montesinos y se retiró junto con Sof, quién no dijo nada.

Mi madre empezó a recriminarme por mi actitud durante el torneo, mi padre hizo lo mismo. Se notaba que estaban molestos y preocupados al mismo tiempo.

Pero por fin... Este Torneo Juvenil llegó a su fin. Por supuesto, la única que no estaba alegre con mi entrenamiento con Sof era mi tía Nitori, quién hizo un escándalo al respecto.

Pronto... Pronto podré ser más fuerte y podré vencerte Auber...