Hoy finalmente regresaba a casa.
Me sentía emocionado y melancólico al mismo tiempo. Moch tenía la cara llena de lágrimas, y ciertamente no entendía el por qué, pero me alegraba verlo así.
- "Hey, Moch, no te preocupes, estoy seguro que en el futuro nos volveremos a encontrar."
Con eso, Moch se sintió un poco más alividado. El rey y la reina me despidieron de la manera más cordial posible, y me invitaron a venir las veces que quisiera. El maestro Sof también se despidió y me indicó que siguiera practicando como habíamos hecho hasta ahora.
El carruaje real llegó, subí mis cosas y me despedí una última vez. El tramo a mi casa no era muy largo, y han pasado casi 2 años desde que salí de casa.
He mejorado mucho mis habilidades mágicas, pero me he descuidado de las artes de la espada. Supongo que un repaso no caería mal.
Suspiré profundamente. Me sentía nervioso. Al fin podría ver a mi madre y padre, después de tanto tiempo...
[¿Habrá cambiado algo? Espero que no mucho.]
Esos fueron mis pensamientos, mientras recorría las calles del reino Montesinos. Cuándo llegamos al segundo círculo, sentí una extraña sensación, podía ver cómo los aires entre el primer y segundo circulo eran totalmente diferentes.
Pero decidí no darle más importancia.
Finalmente, llegamos a casa. Cuándo bajé del carruaje, no había nadie esperando mi regreso en la entrada. Agradecí el viaje al conductor y caminé a casa. Al abrir la puerta, mi madre estaba dormida en el sofá más cercano a la chimenea, junto con Asura.
Arisha, salió de la cocina y me vió directamente junto con mi maleta.
- "Regresé a casa."
Dije mientras le sonreía a Arisha. Ella, sollozaba mientras su cola se meneaba a gran velocidad.
- "Bienvenido de vuelta, joven Hiroshi."
En eso, Asura se despertó. Me miró de frente y corrió en mi dirección, me abrazó y gritó emocionada.
- "¡Hermanito!"
- "He vuelto a casa, Asura."
Mi padre en eso, bajaba las escaleras mientras bostezaba. Se notaba realmente cansado.
- "Arisha, ya regreso. Iré al gremio antes de que Hi-..."
Mi padre se interrumpió a si mismo, mientras estaba en shock mirandome.
- "He vuelto pa-..."
Mi padre me abrazó muy fuerte, al mismo tiempo en el que me acariciaba la cabeza. No dijimos nada, pero ambos nos quedamos así por un momento. Nos separamos, y mi padre despertó a mi madre; ella, siendo la madre amorosa que siempre fue, me esperó con los brazos abiertos para que le diese un abrazo.
No podía estar más feliz de estar en casa.
Esa noche, hubo una pequeña celebración. Asura se sentó al lado mío, se la pasó toda la tarde hablandome de lo que sucedió mientras yo no estuve aquí y de las cosas que había aprendido. Mi padre, también alardeaba de las cosas que hizo y mi madre lo regañaba.
Era una situacón muy armoniosa... Excepto por...
- "Recién me doy cuenta pero... ¿Dónde está Shizugu?"
- "Hermana se fue. Dijo que iría a la acadimea de magia."
- "Y-ya veo..."
Así que, Shizugu se fue a la Academia Universal de Magia. Bien por ella.
- "Y dinos, Hiroshi, ¿Qué aprendiste en estos 2 años?"
- "Bueno..."
Empecé a hacer un resumen de lo que había hecho, las cosas que aprendí, las experiencias que viví y demás cosas. Mi madre se sorprendió cuando dije que ya había practicamente dominado los hechizos eléctricos, pero mi padre no se veía del todo a gusto.
- "Me imagino que... No habrás olvidado tu entrenamiento de espada, ¿verdad?"
Mi padre, a veces podía ser un poco intimidante, tanto así, que me dejaba sin palabras. No dije nada y él solamente suspiró.
- "Quise guardar este secreto hasta dentro de unos días. Pero, veo que no me dejas otra opción. Hiroshi, dentro de 2 meses, vas a irte de nuevo."
- "¡¿Qué?!"
- "Estuve haciendo unos favores y reclamando otros a lo largo del Imperio Dracón, y logré que te inscribieran en la Escuela de Artes de la Espada. Más allá de eso, no puedo hacer, el que te quedes o no, dependerá de tus habilidades."
Todos quedamos atónitos por unos segundos. Mi madre le reclamó a mi padre por hacer algo tan abrupto sin siquiera decirle algo, mi padre, con total indiferencia le respondió.
- "Gracias, padre. Te agradezco la oportunidad que me has dado. Te prometo que no te voy a descepcionar."
Mi padre levantó una pequeña mueca, pero no dijo nada.
Al día siguiente, investigué todo lo que pude de las ciudades Dracón, los 3 grandes Imperios Dracón y de su distinguido idioma. Pese a que ellos pueden hablar idioma humano, creí que sería bueno entender lo que me decían.
Mi padre conocía el idioma, así que me ayudó un poco con ello.
- "Bien, el idioma Dracón no es tan difícil, si un cabezota como yo pudo entenderlo, estoy seguro que tú podrás hacerlo en una semana y poco más. Empecemos con lo básico: [Bierch, much not Mark. Dusch not Hiroshi.]"
Quedé en silenció. No entendía ni una palabra, y mucho menos relacionarla con alguna palabra de nuestro dialecto. Mi padre suspiró, salió de la habitación y cuando regresó, me entregó un cuaderno. Me empezó a dictar palabra por palabra, lo básico del idioma Dracón y su traducción.
- "Con eso será suficiente, cuando logres formar oraciones te enseñaré más cosas. Bueno, debo irme, los demás me esperan en el gremio."
Mi padre salió luego de acariciar mi cabeza con su mano enguantada.
Me quedé toda la tarde tratando de entender este idioma. Era bastante confuso, pero no imposible. Cuando mi padre regresó, le mostré mis avances.
- "Bierch, grunth. ¿Jietch na kier?"
- "Unt frats. Mor kien trastosh, no hurisr."
Mi madre, Asura y Arisha quedaron atónitas. Asura empezó a hablar en su propio idioma para empatarnos.
- "Kuris'tk julkn brakct? Bro'tish trah"
Ahora todos habíamos quedado en silencio. Interrumpido por una risa entre todos. Mi padre me felicitó por mi avance y me entregó un libro; era una enciclopedia sobre el idioma Dracón.
- "Espero ver tus avances."
Le sonreí a mi padre y él me devolvió la sonrisa.
Al día siguiente, decidí salir con Asura y mi madre. Asura estaba emocionada por enseñarme lo que sabía hacer y yo estaba emocionado por poder observar lo que mi pequeña hermanita había aprendido.
Llegamos al campo a las afueras del reino. Habíamos regresado a aquella zona donde yo también había practicado mi magia por primera vez. Asura levantó su pequeña manita, cerró los ojos y empezó a conjurar.
De ella, emanó una pequeña orbe de luz que salió flotando lentamente por los campos, haciendo que las flores crezcan del suelo. No duró mucho el efecto ni el tiempo de vuelo, pero en la cara de Asura se veía una enorme sonrisa orgullosa.
- "Lo has hecho muy bien Asura."
Le dije mientras acariciaba su cabeza y sonreía. Asura insitió en que le enseñara mi magia, pero me sentía nervioso. Con tan solo recordar ese primer día, me daba un poco de nervios... Pero para eso había entrenado todo este tiempo, ¿no?
- "Muy bien, te enseñaré un hechizo muy fácil de agua."
Levanté mi mano, cerró los ojos y lancé el hechizo.
- "[Water Ball]"
La bola de agua salió disparada y atravesó el tronco de un árbol lejano. Mi hermanita quedó sorprendida y me pidió que le enseñara, me quedé atónito.
- "B-bueno... Creo que la tía Nitori podría enseñarte mejor que yo..."
Pese a eso, Asura siguió insistiendo que le enseñase magia, pero mi madre me ayudó a salir de esa situación.
Y así se pasaban mis días por casa, estudiando el idioma Dracón, jugando un rato con Asura y cosas así. La vida era bastante tranquila, y al fin me pude quedar relajado por un largo tiempo...
Ojalá se hubiese quedado así...