Dado que era el fin de semana, Jorge decidió ir a revisar la casa residencial de su familia. Hacía años que no visitaba esa casa, y sabía que habría mucho que limpiar allí. Miley lo acompañó a pesar de su desacuerdo. Había contratado un equipo de limpieza, pero comenzarían el próximo sábado.
Miley observó el aspecto descuidado de la casa y sintió una extraña sensación escalofriante. Tembló sin razón alguna al entrar. Incluso empezó a tener piel de gallina por todo su cuerpo.
Recordó los tiempos en que solían visitar a la familia de Jorge en esa mansión, pero después de que Jorge se mudara con ellos, ella no volvió a poner un pie en ese lugar. Habían pasado muchos años desde su último paso en esa casa. Un paño blanco cubría cada mueble, y solo añadía más espeluznante al lugar.