—Drácula había pasado los últimos 12 años de su vida disfrutando de cada deseo reprimido que no había podido cumplir durante su encarcelamiento.
—Ya fuera comiendo alimentos deliciosos, bebiendo sangre de diversas especies e incluso presas vivas, Drácula se entregó a todos ellos hasta saciar su corazón.
—Impregnaba a varias docenas de mujeres al día, en su mayoría vampiros modernos que eran capturados por sus subordinados en un intento de traer de vuelta a los vampiros primordiales al universo, una causa que lo llevó a traer 150,000 bebés al universo en la década.
—Con los más viejos de ellos teniendo la oportunidad de alcanzar su plenitud sexual en unos pocos años, la población estaba segura de expandirse aún más ya que Drácula había inculcado en sus hijos la importancia de preservar la línea de sangre y mantener viva su raza.