Archer y Kassandra hicieron el amor hasta quedar cubiertos de sudor y respirando pesadamente. La chica de cabello negro comentó con una sonrisa autosuficiente—Ambos nos desatamos esta noche, pero al menos yo te agoté.
—Volveré a la normalidad en un minuto, pero todavía gritaste como un Mono Aullador —la provocó él.
Todo lo que ella hizo en respuesta fue lanzarle una almohada, pero Archer esquivó el proyectil mientras se reía. Se apresuró hacia ella y robó sus labios, provocando que ella le rodeara los hombros antes de arrastrarlo a la cama.
Se quedaron dormidos después de besarse un rato y acurrucarse bajo las sábanas. Mientras tanto, los demás tropezaron al entrar cuando Mia los liberó de sus garras y comenzaron a instalarse colándose en su habitación.