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Chapter 218 - Tu Antes de partir

— Jano, ha pasado mucho tiempo,— le dije.

— ¿De qué me hablas, loco? Te vi esta mañana. Ya estás ebrio, maldito borracho, y ustedes deben de dejar de beber tanto, ya no tienen 20 años. Créanme, cuando cumples 30, el alcohol golpea fuerte. ¡Jajaja! ¿Qué están tomando chicos?.

— Mojitos las chicas y cervezas nosotros, salvo la pelirroja que solo bebé cerveza — le dijo Sergio. — Tú, ¿qué vas a tomar, Jano?

— Nada, estoy conduciendo chicos, ahora soy un hombre de familia responsable . Además, yo tendré que llevarlos a casa borrachos. Señorita, para mí, eeeeh, tráigame una cerveza sin alcohol y en la botella por favor, soy conductor designado — le dijo a la camarera.— ¿Y ellas quiénes son? — dijo con curiosidad, mirando a mis esposas.

— Hermano, dejame presentarte a (...) ellas son mis espos(…)

— Somos sus amigas, compañeras de la universidad — dijo Roxy.

— ¿En serio? Tú te ves muy joven, vaya tu pelo azul parece natural.

— Tengo 60 años.

— ¿Qué?, me estas(..)

— Está bromeando, hermano. —No es así, Roxy, le dije a mi esposa — Jeje, ella tiene solo 27 años.

— Oh, ya veo. Pero Te ves muy joven. Perdón disculpen, Me llamo Alejandro Casanova, soy el hermano de este soquete — dijo saludando a las chicas con un beso en la mejilla. Algo que incomodó a Roxy y Eris, pero no dijeron nada, ya que les había advertido que en este mundo se saluda así.

— Toma hermanito esto, es para ti, felicitaciones señor científico — dijo, dándome un obsequio.

— Muchas gracias — dije, abriéndolo y viendo mi viejo reloj ahí, ya sabía que era, pero creí que lo había olvidado.

— Está muy bonito, tal como lo recuerdo, Te lo agradezco, pero no debías molestarte.

— No es nada, de hecho necesitabas uno, siempre llegar tarde a todos lados — me dijo, mirándome con curiosidad, Cuando Eris apoyó su cabeza en mi hombro .

— Eeeh, lo siento, ellas son Eris Greyrat, Silphiette Dragonroad y Roxy Migurdia, hermano.

— ¿Y esos nombres? Obviamente son extranjeras por su acento ¿De dónde son?

— De muy lejos de aquí — dijo Silphy, algo ebria.

— Son eeeh, irlandesa, si . Eeeh, de Irlanda.

— No, si van a ser Irlandesas de Japón, pero qué pelotudo eres Paulo, ¡jajajajaja!.

— Oye Eris — le dijo Roxy — el hermano de Rudy se ríe igual que él y tiene la misma mirada.

— Sí, tal como Paul y Lara, Qué raro es esto estarán todos conectados — dijo Eris, mirándolos.

— No me habías dicho que tenías amigas tan lindas, hermano. ¿Cómo se conocieron?

— Este, yo, bueno, verás(…).

— En la universidad — dijo Silphy saliendo en mi defensa — estudiamos juntos. —Sí, yo le ayudaba con eeehh magia, Quiero decir, eeehh textos — le dijo Roxy. — Sí, y yo, bueno, en realidad él me ayuda a mí a estudiar — le dijo Eris.

— Oh, ya veo. Te tenías esto muy bien guardado, hermano, pero es un alivio verte con chicas y no solo con estos 2 idiotas, ya estaba empezando a pensar que pateaban con la zurda , ¡jejejeje!.

—Muy gracioso, imbecil.

— Oye Rudy, ¿puedes pedirme otro de estos? — me dijo Silphy, algo ebria.

— Sí, claro — dije, haciéndole una señal a la mesera.

— ¿Por qué te dicen Rudy, hermano?

— Eeehh, porque así, eeehh, se dice en irlandés, eeehh, mi nombre, Ruudie.

—Creí que hablaban inglés en Irlanda — me dijo Ana.

— No, ellas son de una parte en que solo hablan irlandés, eeeh de Sharia eeeh una ciudad eeeh al al al alejada de Dublin.

— Ya veo — dijo mi hermano. — Saben que me gusta de su país chicas , U2, Sinnead O'Connor y The Cranberries.

— ¿Y quién demonios son esos? — dijo Eris.

— ¿Cómo? ¿son irlandesas y no conocen a esos grupos?, creí que en Irlanda son muy famosos.

— Aaaaah eso, si disculpen, estamos un poquito ebrias. Sí, son magos y espadachines geniales — le dijo Silphy.

— ¿Magos y espadachines ? Oye Paulo, seguro que son irlandesas?

— Si es que no le gusta la música y no tiene idea de eso y ya están un poquito ebria, seguramente piensan que les hablas de algún libro de fantasía — dije.

— Ellas me agradan mucho en especial la de pelo blanco, tiene ojos bonitos casi rojizos — dijo Ana, que también estaba algo tomada.

— Ustedes están muy callados, sobre todo tu, siempre hablas tanto que pareces loro — le dijo mi hermano a Sergio y Lucho.

— Si es que no quiero que la elfa me conviertan en burro,— dijo Lucho.

—¿Elfa? ¿De que demonios estás hablando?.

— De nada, —dijo Lucho después de que le diera un puntapié bajo la mesa .

— Mamá y papá estarían orgullosos de ti, Paulo, aunque jamás pensé que estudiaras algo así, de hecho pensé que te quedarías en el ejército, utauanque nunca te gustó eso, jajajaja hubiese sido raro verte con un grado militar.

— Sí, eso creo (que ironía, pensé) — dije bebiendo mi cerveza.

— Bueno, ahora que estás titulado, deberás encontrar trabajo, y después quién sabe, te podrías casar y tener hijos, dentro de poco terminaras de remodelar tu casa , y quién sabe, tal vez termines casado con alguna de estas chicas tan lindas — dijo mirando a mis esposas.

— ¿Y si me caso con las 3 al mismo tiempo , que dirías?

—¿Tu? Puuffff jajajaja, claro, tú el culo con más pelos.

— Dios, Jano, no seas vulgar delante de las chicas — lo regañó mi cuñada.

— Puufff jajajajaja — Eris escupio su cerveza riendo con esa frase .

— Veo que lo vulgar viene de familia y no solo por Paul — le susurró Silphy a Roxy, que también reía. — Aagh, se me olvida que ustedes tres son aventureros, Nana debería estar aquí para regañarlos.

— Dejen de reírse vulgares, habemos damas en la mesa — nos regañó Ana.

— Lo siento, chicas, perdón, siempre bromeó así con mi hermano, les dijo Jano.

— No te preocupes, cuñado de otro mundo, Rudy siempre dice cosas así — le dijo Silphy.

— ¿De otro mundo? ¿Como de otro mundo?

— Quiso decir de otro país, hermano, no le hagas caso, está ebria y no habla muy bien castellano, — le dije.

— Vaya, la elfa es divertida cuando está tomada — dijo Sergio. — Aucht — se quejo después de la patada que le di por debajo de la mesa.

— Oye Sergio, deja de fumar esa mierda, y leer el señor de los anillos, tienes alucinaciones raras.

— Ya no fumo, Jano, solo me equivoqué, quise decir la chica de Irlanda, ya sabes, de ahí vienen los mitos.

— Oh, ya veo. Por cierto, ANa me habló de una rubia con quien te vio hace un tiempo, ella también era de Irlanda?

— Eeeh, no era eeh, de Finlandia, pero(…)

— Espera un segundo, esto ya pasó, hace 11 años, pero algo está mal, ellas no estaban y te ves muy joven, ya no tenias el pelo largo cuando te vi la última vez — dijo de pronto mi hermano recordando algo.

— Ya te diste cuenta, ¿no Jano?

— ¿Qué pasa Paulo?

— No soy Paulo, él se fue, ¿recuerdas?

— ¿Qué es esto?, claro que eres mi hermano.

— Sí, lo era. Tranquilo, Jano, no vayas a salir corriendo. Solo recuerda, recuerda la última vez que te vi en el aeropuerto, cuando te abracé y te dije que volvería en 3 meses, (..) pero yo jamás regresé, y la última vez que hablamos fue por teléfono, ese mismo día en que me fui de sus vidas .

— ¿Dónde te fuiste? No entiendo.

— Jano, amor, él se fue, ¿recuerdas? — le dijo Ana tomándole una mano. — Te llamaron ese mismo día, otro de los tipos que fue con él a Japón.

— ¿Estás muerto?, pero ¿por qué te veo de nuevo?

— Si y No, para ti estoy muerto pero estoy vivo en otro lugar. Estoy soñando, hermano. Solo eres un recuerdo — le dije. Mientras las chicas me abrazaban y mi hermano me miraba confundido.

— ¿Y quiénes son ellas entonces? ¿Que esta pasando?

— Me creerías si te digo que reencarné en un bebé en otro mundo, crecí, me enamore, estudie , y ellas son mis esposas, mi nueva familia, ellas querían conocerte.

— No,no, no, no, eso es lo más demente que he escuchado. Cuando morimos simplemente todo se acaba no hay más .

¿ Espera un segundo? ¿Como qué tus esposas? ¿de qué me estoy perdiendo? ¿Eres mormón o te uniste a alguna secta? ¿Eres como ese profeta que salió en la TV hace años que tenía como 15 esposas?

— No, claro que no, no es lo que piensas, es algo común en ese mundo, hay muchas mujeres y pocos hombres, son comunes los matrimonios así — dije.

—Yo debí haber muerto,— dijo Lucho, mientras Ana le daba un coscorrón por el comentario desubicado en un momento así

— ¿Pero por qué te veo igual? No deberías verte diferente o naciste con la misma cara en el otro mundo ?

— De hecho, sí me veo diferente, pero tú no me puedes ver así, ahora soy más bajo, tengo los ojos verdes y el pelo claro .

— Ya Recuerdo, tenías 36 cuando falleciste, lo habías cumplido hace menos de un mes. Recuerdo que Me llamaron en la madrugada, el maldito teléfono estaba sonando hace varios minutos, cuando no paraba de sonar, tuve un muy mal presentimiento .

— Sí, lo recuerdo — dijo Ana. — Alejandro se levantó a contestar y empezó a gritar, y cuando salí a la sala, él lloraba arrodillado en el suelo.

— Lo siento chicos pero era mi destino , —les dije .

Mi hermano se puso de pie y se puso frente a mi mirándome a los ojos y me dio una tremenda bofetada, que sorprendió a todos.

— Desgraciado, ¿por qué hiciste eso? ¿Por qué nos hiciste esto? ¿Acaso sabes cómo sufrimos? ¡Maldito seas!

A diferencia de otras veces, Eris y las chicas no reaccionaron. Se quedaron ahí sentadas sin saber qué hacer. Después de eso, mi hermano se tiró en la silla apoyando su cabeza entre sus manos.

— Lo siento, no pretendía morir, pero me llegó la hora, supongo,— le dije .

— ¿Cómo están los papás?, me preguntó

— No lo sé. No los vi. Tengo padres nuevos. Solo vi una luz, y cuando abrí los ojos era un bebé, supongo que ellos también deben haber reencarnado, —le dije.

— Entonces, ¿estamos soñando, como puede ser eso real ?

— No, solo yo y mis esposas. Ustedes son mis recuerdos. Silphy amor muéstrales tus orejas.

— Pero Rudy, van a salir huyendo como tus amigos.

— No, no lo harán. Solo hazlo.

Silphy se desató el pelo dejando a la vista sus orejas élficas.

— Pensé que lo de los duendes irlandeses era un mito — dijo Ana sorprendida al verla.

— No es un duende, y no son irlandesas. Es una elfa, o más bien, tiene sangre de elfa. Ya les dije, vivo en otro mundo ahora.

— Oooh, qué lindas, puedo tocarlas — dijo Ana.

— Claro — dijo Silphy.

En eso mi hermano se puso de pie me abrazo y empezó a llorar en mi hombro de forma desconsolada .

— Te enterré con nuestros padres. Tu cuerpo tardó semanas en llegar. Los niños estaban destrozados, estuvieron semanas sin ánimos. ¡Maldito estúpido! ¿Por qué, hermano? ¿Por qué te fuiste? Yo te quería mucho, te extraño mucho.

Escucharlo solo me hizo sentir terrible.

— Escucha, ya pasó hace mucho tiempo. Ya todos seguimos adelante, y apuesto a que ustedes también, así como salimos adelante cuando murió papá o cuando murió mamá, es parte de la vida. Al menos puedo decirte que estoy bien ahora donde estoy, aunque en realidad solo eres un recuerdo, hermano. Pero quisiera decirte que ya no debes estar triste por mí, y en vez de llorar, ¿por qué no recordamos los buenos momentos que pasamos en esta vida?.

Nadie dijo nada, todos nos miraban en silencio y con tristeza mientras, se desahogaba en mis brazos, hasta que al fin se calmo.

— Después de eso estuvimos bebiendo en silencio, mientras mi anatiguo hermano trataba de procesar todo.

— Hola chicos, oigan, ¿podría hablar un segundo con Polo?, dijo de pronto una mujer tras nosotros.

— Largate Caro, estamos hablando algo importante entre amigos y familia, vete o te rompo la cara — le dijo Ana.

— No estoy hablando contigo, Ana, Polo, yo quería decirte que, deberías saludar al menos, es de mala educación no saludar a (....)

— ¡¿Qué no escuchaste que te largaras?! — dijo Eris poniéndose de pie y dándole un puñetazo, haciendo que se deshiciera en polvo.

— ¡¿Qué, la mataste?! — le dijo Ana.

— No, tranquila, ella solo es un recuerdo — le dije.

— Y ¿qué pasó de esos tipos con los que peleamos el otro día? Los desgraciados pegaban fuerte y solo quedaban inconscientes — dijo Lucho.

— Oh, eso era un recuerdo. Supongo que no sé, mi mente se comporta diferente. Además, es un sueño, Lucho, deja de fastidiarme con preguntas idiotas. Todo en los sueños se comporta de manera rara. Ya estoy aburrido de explicarlo a cada idiota que me pregunta por qué las cosas pasan tan raras y sin sentido en los sueños, es un sueño, idiotas .

— ¿A quién rayos le estás hablando, Paulo? — preguntó Sergio.

— A nadie.....Jano, Hermano, ¿estás bien?

— Sí, por un momento pensé que habías regresado, y esto era real .

— Lo siento mucho, pero estoy bien. Ves, estoy casado — dije mirando a las chicas quienes dieron incómodas sonrisas.

— ¿Vives en la Tierra Media o algo así como Harry potter?

— No,nada de eso, es difícil de explicar, pero es un universo paralelo. Al morir, mi alma atravesó ahí.

— ¿Qué hay de ella? — dijo apuntando a Silphy.

— Oh, ella, es una elfa, o más bien, sería algo así como Aragorn, un Dunedain .

— Rudy, ¿qué es un Dunedain?, pregunto Silphy.

— Son humanos con antepasados elfos, que fueron bendecidos con una larga vida, según el libro de Tolkien — le respondió mi hermano. — Aunque no tenían orejas de elfo.

— Sí, bueno, Silphy es nieta de una elfa, pero es más humana.

— Ya veo, ¿y ella es una enana? — dijo mi hermano apuntando a Roxy.

— Sí, lo es — dijo Eris, mientras Roxy la miraba con las mejillas infladas.

— ¿Por qué le dices que soy enana? — le dijo Roxy en lengua demoníaca.

— Porque si le dices que eres una demonio, van a salir huyendo — le dijo Eris.

— ¿Tienes hijos, hermano?

— Sí, 4 y dos más en camino. Ellas están embarazadas — dije apuntando a Eris y Roxy.

— ¡Oh, en serio! Puedo tocar su barriga — dijo Ana con su acostumbrada alegría que recordaba, y las chicas se lo permitieron.

— Casi se nota nada, apenas un bulto, —dijo Ana.

— Es que solo tienen poco más de 3 semanas, le dijo Silphy .

— ¿Cómo es donde vives, hermano?

— Pues es ¿como decirlo? , la vestimenta es del siglo XIX, las guerras y ejércitos son medievales, las construcciones del renacimiento, y la tolerancia del siglo XXI.

— ¿Qué quieres decir con eso?

— Pues, digamos que vivimos en la época del 1400 o 1500, sin pólvora, la homosexualidad está permitida, hay una iglesia parecida a la católica y todos se matan con espadas o magia.

— ¿Magia? ¿Me estás tomando el pelo, no es así Paulo?

— No, hermano — dije tomando su vaso y enfriándolo, dejando pasmado a mi hermano y su esposa.

— ¿Cómo hiciste eso?

— Bueno, acá, porque estamos soñando. En donde vivo ahora hay algo llamado mana que es como una radiación que permite manipular los estados de la materia.

— Eso suena genial. Hubiera sido útil para helar las cervezas y no meterlas en una malla en el rio para enfriarlas y que se las llevara la corriente, como cuando fuimos a pescar.

— Sí, lo recuerdo, pero eso fue culpa de ese idiota — dije apuntando a Lucho.

— ¡No fue mi culpa!

— Claro que sí. Debías amarrarlas, estúpido no tirarlas a la corriente — le dijo Sergio.

— Como era Rudy de niño, en este mundo — preguntó Silphy cambiando de tema .

— Era un niño normal, jugaba, corría por todos lados, siempre fue muy malo para el fútbol, jajaja, pero éramos chicos muy comunes y corrientes — le dijo mi hermano. — ¿Y qué ha hecho en esa vida? ¿Tienen una vida tranquila?

— Pues, la verdad, lo que pasa es que (...)Y así le contaron todo lo que había pasado en mi vida, omitiendo lo del Dios Humano.

— Espera, espera, espera, ¿tienes una cuerta esposa?, me pregunto Ana sorprendida.

— Sí, pero no entró en mi mente, está cuidando a nuestros hijos ahora .

— Así que una asiática, ¿eh? — me dijo Lucho. — Jejeje, siempre te gustaron las orientales, Paulo. ¿Recuerdas a esa coreana cuando fuimos a comprar ropa a la capital?

— Cof cof cof, ya cállate.

— Rúdeus, explícame ahora mismo de qué está hablando tu amigo, el feo — me dijo Eris.

— Jajajajaja, tu novia pelirroja me agrada, hermano. Pero es muy difícil creer todo lo que dices. Creo que me quedé dormido viendo Game of Thrones, y debo haber soñado contigo y mezclar todo, Paulo, dijo mi hermano.

— ¿Qué es Game of Thrones?

— Una serie de TV.

— Ya veo, pero es real lo que te digo, hermano.

— Cuenta creerlo — dijo Ana. — Todo de lo que hablas es mitología, elfos, enanos, Hobbits, hombres lobos , dragones, monstruos . Suena a los libros que leímos cuando éramos niños, como la Odisea, o la iliada, o los dioses griegos. Es difícil de creer que vivas en un lugar así .

— Estás viendo a Silphy y le tocaste las orejas. Ya te diste cuenta que son reales, le dije .

— Sí, pero dijiste que estamos soñando. Eso quiere decir que no eres real, cuñado.

— Tú no eres la real Ana, lamentablemente, solo son mis recuerdos de ustedes que se mezclaron con mis sueños.

— ¿Eres feliz, Paulo?, pregunto mi cuñada.

— Me llamo Rúdeus ahora, y sí, soy muy feliz — dije abrazando a las chicas.

— Bueno, al menos eso me tranquiliza, pero aún así nunca será lo mismo que volver a verte, hermano. Beber unas cervezas, comer un asado con amigos, salir a pescar o ver un partido de fútbol, celebrar un cumpleaños o ir a acampar . Ya nada es lo mismo sin ti.

— Pasará. A medida que pasen los años, mi recuerdo ya no pesará tanto, y a medida que tus hijos crezcan y lleguen tus nietos, ya no sentirás eso. De hecho, ya debe ser así. Ya debes tener unos 60 años, Jano, han pasado 24 años desde que me fui .

— Me gustaría conocer a tus hijos. Lástima que no existan fotos en ese mundo.

— Lo sé — le dije— peor son muy lindos, se parecen a sus madres .

— Bueno me alegra escuchar eso. Pero, así que tienes dos hermanas nuevas. Bueno, tendrás cuñados, supongo.

— No lo creo. A Norm no le gusta nadie, y Aisha no la veo interesada en nadie.

— Ja, eso es lo que crees, tarado. Siempre fuiste un despistado en temas amorosos de los demás. Y apuesto a que tienen novios y hasta los han llevado a casa y ni te has dado cuenta, imbécil.

— Cállate, eso no es cierto.

— ¿Como que no? Cuando empecé a salir con Ana, te diste cuenta al año. Pensabas que la pasábamos juntos porque yo le enseñaba matemáticas y hacíamos de todo menos estudiar jajajaja .

— ¡Pero si le enseñabas matemáticas!

— Sí, pero no todos los días y menos los fines de semana en la noche , Paulo. Bueno, ¿qué se puede pedir? Pasabas metido en el cuarto de los papás de Sergio cuando se las dieron de rockeros o cantando yestarday en tu pieza jajajaja, lastima que cantabas tan mal, eso nos mataba el momento a tu hermano y a mi. — se burló mi cuñada.

— Sí, bueno sí, pero ahora me daría cuenta si mis hermanas están con alguien. No soy tan idiota.

Cuando dije eso, mis esposas se miraron entre sí.

— Oye ✌️Rúdeus✌️, ¿por qué no nos cuentas más de esa elfa ninfomana de la que hablaste el otro día? — me dijo Lucho.

— Cof cof cof.

— Rudy, estuviste hablando de mi abuela.

— ¿Es su abuela?, preguntó Lucho asustado.

— Claro, idiota. Son elfas, te lo dije. Maldito tonto.

—¿Qué les contaste de mi abuela? , me dijo Silphy enojada.

—Jejejeje, solo lo comenté Silphy, amor.

— Odio que hagas bromas con mi abuela, Rudy.

— Muchas malditas gracias, Lucho. Incluso después de muerto, me metes en problemas, tarado.

— ¿Y para qué me invitas si sabes cómo me pongo? — me dijo el hijo de puta.

— Creo que ya es tarde. Será mejor regresar — dijo de pronto mi hermano.

— Sí, está bien. Te veré luego.

— Antes que regreses, ¿por qué no hacemos algo en tu casa como antes? — me dijo mi hermano.

— Claro, lo haré — le dije.

— ¿Cuándo lo harás? — dijo Sergio.

— No te preocupes, haré que estén ahí — dije.

— Bien, nos vemos pronto. Vamos chicos — dijo mi hermano, que se llevó a mis amigos.

Yo caí en la silla, mientras me agarraba la cabeza y me limpiaba las lágrimas.

— ¿Estás bien, Rudy?

— Sí. Eso se sintió muy real, Roxy. Sé que no son mi antigua familia real y eran solo un recuerdo , pero se veían tal como los recordaba, sus risas, sus facciones sus gestos . Creí que los había olvidado, pero eso fue tan real que aveces me confunde.

— Lo siento, Rudy, fue mi culpa. Me advertiste que no querías verlos, pero yo insistí.

— No, está bien, Silphy. Es solo que las cosas que me dijo me afectaron, y lo más terrible es que tal vez ni siquiera pasó así, solo es lo que mi subconsciente imagina de cómo ellos reaccionaron a mi muerte.

— Ya tranquilo — me dijo Eris abrazándome. — Estoy aquí contigo, y yo sí soy real. Mira, tócame las tetas.

— Jajaja, tú siempre me haces volver a sonreír, Eris.

— No tan fuerte, tonto — dijo dándome un coscorrón.

— Tu hermano sonríe como tú, Rudy.

— Sí, aunque papá y Lara también. Aisha también ríe así, eso es raro, o tal vez una gran coincidencia — dije.— Pensé que lo golpearías cuando me abofeteó, Eris.

— No quise decirle nada. Cuando lo vi llorar, me recordó a ti, y creo que puedo entenderlo — dijo.

— Lo sé. Debió ser doloroso para él. Yo era el único hermano que tenía, y debió ser un gpenduro para la familia , pero sé que debió superarlo eventualmente.

— Tu cuñada me agradó. Era una mujer agradable y era linda, me gustó su pelo negro.

— Sí, ella era muy buena persona. Me acuerdo que trató de que saliera con su hermana menor, pero al final no resultó.

— ¿Por qué no resultó, Rudy?

— Bueno, ella era muy católica para que te hagas una idea, era así como es Norm con la religión Milis , pero yo no lo sabía, y un día en un asado hice un chiste sobre Jesús, que es así como Milis para este mundo, y ella lo tomó muy mal.

— ¿Y qué decía el chiste?

— Algo así como, ¿en qué se diferencian un cuadro, de Jesús? Que para clavar el cuadro, solo necesitas un clavo.

— No entendí el chiste.

— Sí, bueno, no te voy a explicar sobre la religión de este mundo, serían muchas horas, pero para que te hagas una idea es parecido a los ritos de la religión Milis. Pero en fin, Trinidad, la hermana menor de Ana, lo tomó muy mal y dejamos de salir por eso jajajajajaja. Aunque solo salimos en citas, nunca nos acostamos, si eso querían saber. Y lo digo por ti, Eris, siempre pones esa mala cara cuando hablo de mujeres de mi otra vida.

— Mentira — dijo Eris.

— Claro que sí — le dijo Silphy. — Cuando la reina hace bromas, también pones esa cara — dijo Silphy.

— No, ella no me molesta — dijo Eris.

— Oooh, ya veo — dijo Silphy.

— ¿Ya vas a despertar, Rudy? — dijo Roxy.

— No, creo que aún no.

— Tu hermano dijo que quería verte una última vez.

— Sí, lo sé.

— ¿Qué hay de tus padres de esta vida, Rudy? ¿De ti cuando eras niño?

— No sé si sea buena interactuar con ellos, amor — le dije a Roxy.

— Y si solo vemos tus recuerdos, pero no hablamos con ellos. Puedes hacer eso, para que no pase lo mismo. Solo ver, como si viéramos televisión.

— Dices estar ahí, pero solo ver, sin que ellos se den cuenta, como si fuéramos invisibles, Silphy?

— Sí, algo así.

— Bien, supongo que se puede.

— una última vez , después de esto no volveremos a entrar en tu otra vida por mucho tiempo, amor — me dijo Roxy. — Lo prometemos.

— Hey, yo quería ver otros países — dijo Eris.

— Lo siento, amor. Solo conocí países vecinos y son casi igual que aquí y Japón, y bueno, Estados Unidos, pero solo un hotel un día ya que debía hacer el transbordo a Japón. Así que no conozco mucho.

— Vaya, qué lástima.

— Bien, déjame tratar de volver al recuerdo más antiguo que tengo de mí y mis padres.