PUNTO DE VISTA DE ARIANNE
¡Lo hizo! ¡Hizo lo que tanto temía hacer! ¡Me mató! Hizo realidad mi deseo, por oscuro que suene.
Nunca sentí tanta paz en toda mi vida. Me sentía tan feliz, lo cual era extraño porque pensé que estaría asustada, o amargada, o desesperada por aferrarme a la vida. Pero ninguno de esos sentimientos apareció. En cambio, sentí paz, más paz de la que jamás había sentido en toda mi miserable existencia. Mientras mi cuerpo se alejaba flotando, mis labios se curvaron en una suave sonrisa.
El mundo comenzó a volverse borroso, los colores giraban como pintura cayendo en agua. Los bordes de mi visión brillaban con luz mientras una extraña sensación me tiraba lejos de los restos de mi vida.
Cuando abrí los ojos, estaba de pie en una vasta y extensa extensión. Parecía un desierto, aunque ningún desierto que hubiera visto antes. La arena brillaba débilmente bajo un cielo índigo que parecía extenderse para siempre, salpicado de estrellas que pulsaban como seres vivos.