Me convertí en un inmortal en el reino mortal
Reencarnado como el hijo del Duque en la Dinastía Qi, la mente de Fang Wang albergaba un Palacio Celestial, donde su conciencia podía entrar para cultivar. Podía practicar cualquier técnica de cultivo o arte secreto hasta la perfección total, emergiendo solo cuando era verdaderamente perfecto. No importaba cuánto tiempo pasara en el Palacio Celestial, en la realidad, era solo un instante.
A la tierna edad de dieciséis años, Fang Wang tropezó con el mítico reino de las artes marciales, sin que nadie más lo supiera.
Sin embargo...
Un día, Fang Wang escuchó susurros de que Zhou Xue, la hija adoptiva de su tío, se había vuelto loca, profetizando la ruina para la familia Fang.
Con la curiosidad picada, Fang Wang se acercó sigilosamente a la habitación de Zhou Xue, captándola murmurando para sí misma: "Ay, incluso como una ex dignataria celestial, me encuentro impotente para alterar el destino de mi familia. ¿Los cielos están jugando trucos conmigo... Si tan solo pudiera retroceder un mes..."
¿Una dignataria celestial reencarnada? La percepción de Fang Wang se rompió, una mezcla de shock y emoción lo invadió.
¿Quién necesita artes marciales cuando puedes ascender a la inmortalidad?
Emprendiendo un viaje que abarca vastos paisajes, Fang Wang buscó el único arte celestial en el reino mortal capaz de convertir a uno en un dios inmortal.