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Transmigrado a The walking dead ( TWD )

TrixyN
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Synopsis

Chapter 1 - Capítulo 1: Nuevo Mundo

Daniel Hayes abrió los ojos, el dolor punzante en su pecho y cabeza le dejó claro que no era un sueño. La luz en la habitación era abrasadora, y el aire, seco y pesado, impregnaba el ambiente con un olor extraño. Algo no estaba bien. Con cada inhalación, su mente comenzaba a despejarse de la confusión inicial, pero la sensación de que algo estaba profundamente mal persistió.

Recordó, con precisión quirúrgica, lo último que había sucedido. La explosión, el caos absoluto, el dolor insoportable que lo atravesó cuando el tubo perforó su pecho. La agonía. Había estado atrapado, incapaz de moverse, escuchando el eco de las detonaciones a su alrededor hasta que el mundo se desvaneció.

—Imposible… —murmuró, su voz apenas un susurro.

Una rápida inspección reveló que su herida más grave, la que había sellado su destino, había desaparecido. Su cuerpo estaba intacto, algo que simplemente no podía explicarse. Respiró profundamente, ya comenzando a racionalizar. La lógica médica, tan natural para él, empezaba a entrar en juego. "¿Qué demonios está pasando?" pensó, mientras la desconcertante sensación de estar atrapado en un rompecabezas sin solución lo invadía.

El lugar parecía un hospital, pero uno de los más descuidados que había visto en su carrera. Las paredes sucias, las máquinas en silencio... algo había sucedido aquí. Había un aire de abandono y decadencia. Algo había causado este desastre.

Sin embargo, el detalle que más lo inquietó fue la falta de conexión a los monitores, a los que tan familiarizado estaba. No solo eso, sino que estaba vestido, y su ropa no era la que recordaba llevar cuando llegó al hospital. No tenía ni idea de cómo había llegado a estar allí, pero tenía que actuar.

Su formación como cirujano militar emergió con fuerza. Este no era el tipo de situación que se resolvía con pánico, sino con acción calculada. Debía obtener respuestas, pero con la mayor cautela posible.

Se levantó, sintiendo sus músculos tensos pero sorprendidos por su fuerza renovada. El reflejo en la ventana del pasillo le mostró un cuerpo más joven, mucho más fuerte que lo que recordaba de su último día de vida. "Esto no tiene sentido", pensó, pero no podía permitir que eso lo desbordara. En su lugar, su mente analítica se puso en marcha, evaluando cada detalle. La prioridad era averiguar qué sucedía, pero con el menor riesgo posible.

Cauteloso, se acercó a la puerta entreabierta de la habitación contigua. Un ruido débil lo alertó. Un sonido que no podía identificar completamente, pero que era suficiente para hacerle detenerse. Miró por la rendija, y fue entonces cuando lo vio: un cadáver en movimiento. Un ser que en su mente, en ese momento, tenía solo un nombre. Zombi. Caminante. Muerto viviente. Fuera cual fuera el término, la realidad era la misma. La pesadilla que había visto en una serie de televisión llamada The Walking Dead se materializaba frente a él.

"No, esto no puede estar pasando", pensó, su cerebro procesando la información rápidamente. No tenía tiempo para asimilar todo. Era un cirujano militar entrenado para mantener la calma y el enfoque en medio del caos. Lo único que sabía era que, si ese ser aún era una amenaza, su vida, tal vez la de otros, dependía de cómo reaccionara ahora.

Retrocedió con cautela, tomando cada paso con precisión para no hacer ruido, asegurándose de no alertar a la criatura. Regresó al cuarto donde había despertado, cerrando la puerta suavemente detrás de él.

—¿Mori y estoy en el infierno? —pensó, pero rápidamente desechó la idea. A pesar de lo surrealista de la situación, su pragmatismo le decía que la lógica debía prevalecer. No podía permitirse la duda.

Suspiró. No sabía qué diablos estaba pasando, pero ahora tenía una sola prioridad: sobrevivir. Y para eso, necesitaba entender lo que estaba ocurriendo.

Se acercó a la mesa junto a la cama, comenzando a registrar los cajones. Encontró una cartera, su celular, algo de ropa. Al abrir la cartera, lo primero que vio fue su propia identificación, pero con datos incorrectos. Daniel Hayes, 27 años, King, Georgia. Su corazón dio un salto.

Miró sus manos, que parecían más jóvenes, y caminó rápidamente hacia el baño. Allí, la luz lo deslumbró momentáneamente, pero al mirarse en el espejo, la verdad fue innegable.

—Mierda. —Se dijo a sí mismo, un poco más calmado de lo que esperaba. No podía creer lo que veía, pero tampoco podía ignorarlo. Era él, sí, pero no el mismo. Era su versión más joven, más fuerte.

Entonces lo entendió, aunque no de manera completa. King, Georgia, el lugar donde todo había comenzado, el lugar donde la serie The Walking Dead se había desarrollado.

—Joder, estoy dentro de la serie.

Aún en estado de shock, sus pensamientos se organizaron rápidamente. Su conocimiento sobre los caminantes era limitado a lo que había visto en la televisión, pero eso ya no importaba. Lo importante era actuar. Aquí, en este nuevo mundo, su conocimiento médico y tácticas de supervivencia serían su mayor ventaja.