-David O'neal-
"Vivimos temiendo a la muerte, pero nadie nos advirtió lo insoportable que sería seguir vivos"...
Otro pensamiento vago más de mi mente.difusa..
Supongo qué es lo normal en los personas de mí edad, ¿No? digo es lo de ahora ¿es el suicidio es la moda o estaré mal?, es complicado desde mí punto de vista no verlo así, tengo una familia bastante inestable, padres separados por el irremediable alcoholismo de mi padre y una madre trabajadora qué lucha día a día para el sustento de esta pequeña familia, es mi única familiar pues no tengo hermanos, la única familia que me importa, intento darlo todo en mis estudios para que ella se sienta orgullosa de mi... Pero... aveces no es suficiente.
Aunque siempre me peleo con ella por casi cualquier cosa.. Al fin del día ella sigue siendo mí madre, las discusiones con ella la mayoría de las veces son por tonterías que siquiera tienen sentido, sólo debo concentrarme en ser una mejor persona y luchar para salir a delante, tener un buen futuro y ayudarla cuándo ella sea anciana, una casa para mamá, todos soñamos con eso.
Pero ya tengo que levantarme, esto de mirar al techo en la oscuridad de mi habitación a veces me pone más pensativo de lo normal y pronto tendré que ir a la escuela.
Lunes 20 De Mayo - 6:27AM
Poco después de desayunar, arreglar mis cosas, bañarme y ponerme mi uniforme parto a mi escuela, la Joseph J. High School, una mega escuela que alberga miles de estudiantes en sus instalaciones, las cuales constan con varios edificios de 4 a 5 pisos de altura, en donde se encuentran las aulas de clases, gimnasio, comedor escolar y patio con 3 canchas de fútbol en concreto, aparte de una cafetería y múltiples áreas verdes.
Aunque aquí afuera hay un ambiente bastante extraño... Diferente, las calles están completamente vacías, no hay transporte público disponible al parecer las carreteras parecen cementerios, ni las mismas panaderías que comúnmente abren a las 5 de la mañana todos los días estaban abiertas, todo está cerrado cómo si fuese una especie de toque de queda... ¿Tendré clases el día de hoy?
Camino sujetando mi mochila con una sola mano por las frías y húmedas calles de esta inmensa ciudad, con calles y aceras con charcos de la lluvia caída el día de ayer. todo el camino hasta la escuela fue tranquilo, tantos pensamientos, es un poco confortable el ver todo así a veces, tan en calma, este lado de la ciudad suele ser ruidoso por lo general, aunque he logrado ver a algunos otros estudiantes de otras escuelas y también varios de la mía también así que tampoco fue tan solitario, el camino hasta llegar allí es quieto, pero a diferencia de esos pocos no he visto a nadie más...
El clima pinta a una tormenta próxima que azotará pronto también, nubes negras se alzan cubriendo el cielo como una manta extensa que recorrer todo lo que la vista alcanza a ver, cubriendo todo como si le hubieran puesto algún tipo de filtro de color a todo, ya van varias mañanas seguidas así, con este ambiente tan... Depresivo.
Al entrar en la institución subo las escaleras del edificio B, el cual queda a mano izquierda de la entrada, me voy casi hasta el final del pasillo que recorre el edificio pues hasta allí quedan las aulas de mi grado.
El aula de clases siempre es aburrida de por sí, hace ya algunos días fuí encargado cómo monitor disciplinario del aula, que en palabras prácticas es básicamente el encargado de qué no se arranquen los ojos unos a otros con un pedazo de lápiz roto mientras el maestro no está, es un trabajó fácil, claro, cuándo se les da la gana de cooperar.
Cómo lo hago siempre al llegar me siento en mi lugar predeterminado y preparo mis útiles escolares, aún me inquieta un poco todo lo que ha pasado hoy, qué no haya servicio público, o ningún establecimiento abierto, hoy todos los estudiantes parece qué llegaron, no faltó ningúno, una asistencia perfecta que inquieta..
6:45AM.. La primera hora de clases siempre suele ser un dolor de cabeza, siempre será un estúpido martirio, una llovizna cae del cielo hacia la tierra con intensidad y el frío comienza a escalar y helar el ambiente, me tiemblan los dientes involuntariamente y al respirar puedo ver mí aliento.
El aula de clases está en desorden matutino de siempre, tal parece qué la profesora faltó hoy.. Realmente hace tanto frío que ni ganas da decirles algo siquiera a levantarme de mí asiento, la docente faltante es una muy buena profesora y excelente directora de curso, muy rara vez falta tan repentinamente.
Richard Redfield, un buen y viejo amigo de un grado superior está en la puerta hablando con mis demás compañeros, nos conocemos hace bastante tiempo, es un chico de ojos verdes y cabello rojizo, piel blanquecina con pecas. Me levanto de mi asiento y con las manos aún en los bolsillos me acerco para saludarlo.
R. Redfield.- Hace bastante frío hoy ¿No Dave?
.– Mmm.. Algo la verdad, es soportable si olvido el hecho de ser un monitor y debo mantenerme en constante movimiento aunque... Realmente hoy no tengo ganas de nada, ha sido una mañana algo diferente a las demás.
R. Redfield.- Te estresas bastante rápido cuidando a tus compañeros, casi hasta lo tomas como si fuera un trabajo real.-Richard sonríe viendo a cielo- no había llovido así desde hace bastante.
.– Últimamente ha llovido si... pero nada como esto.
R. Redfield.- Pues... El clima siempre es cambiante, apuesto lo que quieras que hoy a medio día hará un sol del infierno.
.– ¿Notaste lo sólo que ha estado esta mañana?
R. Redfield.- Seh... Parece casi un pueblo fantasma, esta parte de la ciudad siempre es ruidoso como un carajo.
.– También lo pensé...
Mi aula de clases está ubicada en el segundo piso de uno de los edificios de la escuela, una especie de pasillo cerrado con un balcón que da vista a una pequeña carretera y un conjunto residencial, a lo lejos, las montañas que rodean la ciudad.
.– No me disgusta el frío, supongo que me activan el cerebro.
R. Redfield.- Eres el único al que le agrada congelarse hasta las uñas de los pies con este frío.
.– Ja...
R. Redfield.- Bueno, creo ya tengo qué irme, clase de biología y la profesora nunca falta, tú entenderás.
.– Está bien, al rato volvemos hablar entonces, buena suerte.
Vuelvo de camino a mí asiento y de repente, los megáfonos de toda la escuela anuncian formación, no es muy frecuente, comúnmente es por una actividad, evento o día especial.
Megáfono.- ¡Atención a todos los estudiantes, reunirse en el patio! ¡Atención a todos los estudiantes de, reunirse en el patio!
Guardo mis cosas en mí mochila y bajo hasta el patio, donde estudiantes yacen ya formados en filas por curso y grado, la llovizna fuerte intercaló a una lluvia leve, todos los presentes ahí temblaban de frío, algunos con paraguas en mano, mí aliento párece nieve esparciendose cerca de mí rostro, hay una anomalía extraña en todo ésto, hombres y mujeres fornidos con camisilla tipo esqueleto y pantalón militar camuflado se encuentran al rededor de la tarima ubicada en el patio en la cuál se está anunciando todo.
Menudas pintas... Con el frío que hace deberían estar esperando un edema pulmonar.
El Rector de la institución da 2 pasos atras y un hombre con la misma vestimenta que los demás toma el micrófono.
A partir de aquí es cuando la cosa comenzaba a torcerse más y más.
?- Deben tener frío.. ¿No?–Sus primeras palabras ante la multitud de estudiantes que frente a el yacían.
Un silencio sepulcral recorre toda la institución tan rápido que se siente como si el tiempo se hubiera detenido, muchos de los estudiantes simplemente observan con curiosidad, algunos otros tienen rostros sorprendidos. No tengo un buen presentimiento de esto...
? - Se preguntaran ¿Quién soy? Y ¿Por que interrumpo sus clases de manera tan? La respuesta es más simple de lo qué ustedes creen, soy el teniente general Jefferson Montain, Seré a partir de este momento, la suprema, única y total autoridad en ésta institución, también supongo se preguntarán también, ¿por qué esté cambio tan drástico? Bueno pues... Les informo que se ha puesto en práctica a partir de ya, el S.M.F.T.. Celebración o más bien tradición antigua que los incluye a todos y cada uno de ustedes... Ahora con actualizaciones a para esta época, tendrán qué luchar, sobrevivir y esforzarse porque allá afuera habrán miles de estudiantes cuyos únicos objetivos serán verlos muertos... Y recuerden siempre... Su propia vida está en sus manos... En las barracas se les dará más información detallada con sus respectivos instructores, sería todo, retirense.
El tipo extraño baja de la tarima...
Una muy notable confusión sea hacía cada vez más presente entre murmullos qué se escuchan por todo el patio de mis compañeros y demás estudiantes.
Poco tiempo después de eso vinieron las primeras señales de negación.
Estudiantes claramente alterados intentaron formar una revuelta desorganizadas, mientras otros más observaban.
Un chico de un grado superior al mío intenta irse, saliendo de entre la multitud.. Uno de esos hombres con una barra de metal deja a el chico en el suelo adolorido con lágrimas en sus ojos aterrorizando a todo el mundo, con paso firme los demás uniformados dan caminan en orden hacia el frente reduciendo los patéticos intentos de insurrección con violencia controlada, de buenas a primeras el escenario es caótica pero con el pasar de los minutos las cosas se van tornando más calmadas.
Estoy calado hasta los huesos y gotas de lluvia recorren mi frente y caen desde la punta de mi nariz.
¿Esto va enserio? ¿El S.M.F.T? Nunca había escuchado de eso antes, estoy inmóvil mientras veo como mi alrededor comienza a distorsionarse cada vez más.
Un hombre de unos 1.80 con barba frondosa de candado, cabeza lampiña, de ojos tonalidad azulada nos llama la atención en la fila de nuestro curso.
?- ¡Yo seré su instructor pilas de excremento!, no será fácil y no seré nada sutil.–Se dirige a nosotros con esa violencia en su voz, reuniendo a los demás estudiantes de mi curso como si de ovejas descarriadas se tratase.
Todo el curso ya reunido mira con expresiones dudosas y aún sin entender en lo absoluto la situación, el hombre parece completamente serio, su mirada es indolente, fría, calculadora, nos observa casi como analizandonos mientras el cielo a nuestro al rededor no para de rugir y aquella precipitación caía sobre nosotros..
Con el pasar de los minutos el lugar comienza a organizarse, esta vez en son de la nueva directiva.
Noto con mis propios ojos como los presentes comienzan a organizarse nuevamente hasta que el lugar está en un orden perfecto qué nunca antes se había visto, todos los cursos organizados, petrificados por el frío, por la lluvia...
Todos los grados incluyendo el mío se retiran a sus respectivas aulas de clases después de que los así llamados "instructores" dieran la orden.
Al volver al aula se nos recibe con que la sopresa fue más grande de lo imaginado, pues el lugar había cambiado por completo, con literas remplazando los pupitres asignados de estudio, cubriendo así todo el aula, cada litera cuenta con 2 baúles y nombre escrito en la madera.. Esto debe ser una broma... Una de muy mal gusto ¿Cómo cambiaron las cosas tan rápido si hace tan solo un segundo todo estaba normal? Más preguntas se suman a mi cabeza pero me mantengo en silencio, solo observo, no comento.
?- Bueno, yo soy seré instructor asignado, me pueden llamar Frank, es lo único qué deben saber de mí y lo único que les debe interesar, Lo qué tienen frente a sus ojos es su propio infierno personal señoritas, literas, se organizarán de a 2 por filas ¡ahora!
Miguel, un buen y viejo amigo aficionado a las armas y a los videojuegos FPS, siempre se sienta en el asiento de adelante del mio desde que estoy aquí, eso significa entonces qué esta litera la compartiré con el...
Elegiré la de arriba, frente a cada litera hay un baúl de lo que parece ser plástico y metal, también está uno debajo de la cama inferior.
Frank.- Bien en los baules qué se encuentra en la parte frontal y abajo de sus camas son personalmente para cada uno, ahí guardarán cosas y ropa ¿Alguien tiene alguna pregunta?
Un compañero atrás de todos los demás alzó su mano, Samuel Brown, uno de los "fuckboys" del aula, de piel clara, cabello castaño y ojos claros, me llevo relativamente bien con el, muchas veces discutía con el en las clases de política o ciencias sociales, tiene una visión extraña de la vida aunque.. Quien soy yo para decir eso.
S. Brown.- ¿qué es esto?
Frank.- ¿No prestaste atención de todo lo qué dijeron verdad? —Frank camina lentamente hacía Samuel hasta ponerse de frente a frente con el—
S. Brown.- Pues sí, escuche pero no me quedó muy cla-...
El instructor Frank le da un fuerte golpe en la zona abdominal a Samuel dejándolo en el suelo en instante.
Samuel se retuerce con dolor, trata de tomar aire a bocanadas, mientras que todos los demás simplemente observan con ojos de horror..
El gélido viento qué pasa y se desplaza por todo el lugar me advierte con dulces susurros de qué lo que vendrá no será para nada bueno...
Hace un segundo estaban nuestros asientos cómo sí nada, esperando al inicio de clases y ahora el lugar está lleno de literas, como si de una historia ficticia de tratase... ¿Cómo demo..? ¿Cuando? ¿Por qué? Otra vez me ronda en la cabeza, simplemente alucino con todo esto ¿Acaso seguiré en un sueño?
15 largos minutos pasan después de todo lo sucedido y cerca de 1 hora desde el inicio de todo, mi nombre y apellido están escritos en la parte frontal de la litera de arriba y en la de abajo el de Miguel, simplemente miro mi nombre, siento algo de miedo y náuseas, cómo un retorcijón en el estómago, un nudo en la garganta y los pelos de punta.
El instructor vuelve a alzar la voz.
Frank.- ¡No esperen un trato amable de mi parte! seré duro cómo una maldita roca y ustedes deberán soportarme al menos hasta qué yo muera! O ustedes lo hagan, he leído la información de cada uno de ustedes sacos de carne-. —Frank escupe en el suelo—. -Y viendo qué son unas debiluchas bolsas de carne, el entrenamiento empezará mañana a las 0400 horas, espero no sea muy temprano ¡Buen día señoritas!
El instructor Imponente sale del aula, la puerta parece haber cambiado pero, ¿cuándo la puerta cambió? Parece tener un sistema un poco complejo de seguridad con candado electrónico.
Subo hasta mi cama, trato de no pensar en nada, en mantener la calma, mis compañeros parecen estar esforzándose un poco más, pues los sollozos y llantos suprimidos se escuchan entre el ruido de la tempestad de afuera.
Miguel acostado desdé su cama me habla con una extraña mezcla de rápida adaptación.
M. Gonzales.- ¿Qué demonios acaba de ocurrir?
Supiro y miro el techo tratando de darle una explicación lógica a todo lo qué está sucediendo, pero mi cerebro simplemente intenta también convencerse de que es un simple sueño.
.– No tengo ni la más mínima idea, no entiendo nada, es...
M. Gonzales.- Es qué si... Hace un momento estaba todo bien y ¿Ahora esto? No... No tiene lógica.
.– ¿Como es qué nadie aún ha dicho nada aún? El gobierno, la policía, nuestros padres...
Me asomo por el lado derecho de la cama y veo a mis compañeros, parecen que todos están en medio de una crisis y somos los únicos que podemos mantener la calma... En una situación así... Es algo de esperarse.
Algo no me cuadra en todo esto, aunque en este momento opinar no es lo mejor... O hacer preguntas, pobre Samuel.
.– Siento qué algo está mal..
Miguel con voz sarcástica responde.
M. Gonzales.- Oh ¿tu crees?
.– Si, lo sé, pero hay algo más grave.. Algo mucho peor, cómo ese sentimiento que este es el principio de una catástrofe.
M. Gonzales.- algo además de que ¿qué pasará con nosotros en general, nuestras familias, el mundo, alguien debe de enterarse de esta mierda.
.– Hmm... Creo que, por momento lo mejor es ser de los fuertes y callados.
...
Así, entre la incertidumbre y preguntas van pasando horas... Largas, horas de espera, con la incógnita y preguntas en la cabeza de todos, aún quiero creer que esto solo es una broma de mal gusto.
Mis demás compañeros parece que poco a poco recuperan la calma, aunque entre las filas el miedo es algo palpable.
El tiempo arribó a la que se supondría que fuera nuestra hora de salida, las 2:30 de la tarde... Bueno, ya han pasado cerca de 5 horas después de eso, el receso para el almuerzo estuvo tranquilo, casi común, pude escuchar a muchos hablando sobre el tema del momento, de todo este lío, la comida me supo amarga hoy, pero debo comer, me obligo a comer.
Quiero por lo menos tener algunas fuerzas para lo que sea que vayamos a enfrentar después, no sé si actúo por miedo... No sé si debo resignarme... Aún no lo sé, no suelo temerle a demasiadas cosas, escuché entre murmullos sobre el caso de 2 estudiantes rebeldes de dos grados mayores al mío, qué decidieron ir al contrario del régimen establecido, se los llevaron a un lugar secreto y hasta ahora nadie sabe absolutamente nada de ellos, se les hacía una completa estupidez todo este tema.
Justo ahora, a las 7:30PM, mi curso se encuentra en su respectiva aula.. El sol cayó ya hace algún tiempo, las luces se encendieron dando a ver lo que es la institución en un modo nocturno, el silencio prevalece ante todo, aunque hay algunos de mis compañeros hablando no es más que sus preocupaciones, ningún teléfono móvil cuenta con señal o cobertura Wi-Fi, así que estamos incomunicados con el exterior.
Ahora este lugar no se llama aula... Barraca según Frank.. Es estúpido, todo esto es estúpido, mí madre siempre se ha preocupado por mi cuando llego tarde a casa.. No me imagino cómo se encontrará ahora en esta situación tan drástica.. O si tan si quiera sabe sobre esto.
La noche continúa con su curso, afuera aún hay un cielo nublado pero al menos ya no llueve...
Reviso mi baúl, en el cual se encuentran unas botas de cuero, un par de calcetines, una camisa blanca sin mangas y un pantalón militar de camuflaje boscoso.
Todos se cambian el uniforme y se colocan la nueva ropa, así sin más, somos cerca de 31 estudiantes.
9:32PM - BARRACAS #801
Frank entra a las barracas y con un tono intimidante dice.
Frank.- ¡Todos en el patio en 10 minutos! ¡YA!
Un cambio de ambiente abrupto y rápido.
Bajo de la litera, Miguel se levanta de su cama y mira a todos lados confundido, el instructor sale de las barracas.
Me cambio de pantalón, me coloco las botas y salgo sin más..
Bajo las escaleras lo más rápido qué puedo...
Soy el primero en llegar a una de las canchas del patio donde Frank se encuentra.
Frank.- ¡¿Identificación?!
.- O'neal, #26 de lista, señor!
Frank anota en su portapapeles...
No mucho después los demás llegan al lugar hasta qué todo el curso se encontraba en el patio.
Hace un frío revientahuesos, claro, ya es algo tarde, el pantalón es algo más cómodo que el del uniforme, aunque mantengo el chaleco de lana de este mismo por el frío, después hará más frío lo sé...
Algunos de mis compañeros están con el mismo uniforme escolar.
Frank.- ¡Llegan tarde!
D. López.- Solo fueron 15 minutos señor!
Darío, un chico corpulento, uno de los más altos entre los estudiantes llegando casi a la altura del mismo Frank, por lo poco que sé de él es alguien de campo, teniendo experiencia básica en todo lo que es agricultura pues proviene del campo.
Frank.- ¡5 minutos puede ser el tiempo perfecto en el qué puede detonar un artefacto explosivo o una emboscada, ¡¿Eres idiota o así naciste hijo?!
Otra vez el curso queda en silencio...
Frank.- Si me dieron el trabajo de entrenarlos a ustedes par de moscas insignificantes fue porqué deben tener algo bueno o almenos eso es lo que piensa el alto mando! Aunque, no creo que tengan algo destacable, sólo mirense, temblando como un flan por esta leve brisa, pero bien.. ¡Los pondré a prueba! y les daré una oportunidad para sorprenderme ¡y a partir de ahora son el primer equipo de operaciones conjuntas de la octava división! Es complejo pero se les entregará un manual.. Y ahora 50 vueltas a la cancha ¡para ya!
¿Qué somos que?
La información me hace quedar completamente anonadado, mis músculos se mueven por si solos por la presión y comienzo a dar las vueltas.
Tratare de dar lo mejor que pueda en esta "prueba" aunque juraba que a las 0400 horas iniciarían nuestros entrenamientos.
La mayoría de mis compañeros comienzan a correr rápido desde un principio, ¿Piensan que así llegarán a las 50 vueltas primeros? Pardada de idiotas.
.- Miguel, mantén tu ritmo, no intentes alcanzarlos, solamente te cansarás.
M. Gonzales.- Entiendo, entiendo.
Como era de esperarse después de unas cuantas vueltas absolutamente todos mis compañeros sudan como puercos y su respiración se escucha por todo el patio, mientras yo sigo en mi estado natural, en cuestión de unos pocos minutos alcanzo y supero a mis compañeros, aúnque ahora sudo, no pienso parar, terminaré primero qué los demás... Y sino, al menos completaré la prueba con satisfacción.
El tiempo va transcurriendo, las gotas de sudor las siento cada vez más y más pesadas, Miguel se quedó atrás y sin descansar yo voy cruzando por la vuelta 47...
La fatiga se siente fatal, aúnque ayuda que antes había hecho algo de ejercicio, el tamaño de la cancha es algo grande así que definitivamente esto no es fácil.. No mucho después la prueba culmina...
Me desplomo en el suelo con respiración pesada también, sólo miro el cielo, las pocas estrellas que son visibles, se ven tan hermosas... Alzo mi mano tratando de alcanzar las estrellas, hace un frío que mis pulmones duelen al respirar pero mi cuerpo se siente acalorado por la exigencia física, Miguel se sienta a mi lado casi muriendo también.
Frank.- ¡Espero que les haya gustado el calentamiento señoritas! Al suelo y quiero 3 series de 60 flexiones de pecho y a quién vea descansando serán 5 series de 80, quien no termine no volverá a las barracas!
Será una noche muy... Muy larga.
3:43AM...
Siento que mi cuerpo fallará en cualquier momento, el agotamiento físico es enorme, Frank nos da la orden de descansar en las barracas después de tanto, cada escalón son como 20 puñaladas en los pies.
A duras penas subo a la litera y en cuanto toco la almohada..
Frío... Y oscuridad...
Iluminados solo por destellos que escupen trozos de hierro, plomo y pólvora...
El olor a sangre en el aire, la tierra mojada en el suelo, barro y fango en todos lados...
Me veo a mi mismo en un espejo que flota frente a mi cara, mientras que detrás de mí 2 pilas de personas se matan entre sí arrojando fuego desde sus letales bastones de métal...
Una flecha quebrajanta el vidrio espejo y antes de llegar a tocarme...
Despierto.