Capitulo 10
Azucena.
La oscuridad estaba todo a mi alrededor, sentía el cuerpo caer en un mar oscuro, no sabía donde estaba pero tenia miedo mis últimos recuerdos no eran … bueno las últimas imágenes de golpes y unas sensaciones dolorosas y de pronto estaba de pie en un lugar blanco con neblina, comencé a mirar a todo mi alrededor un silencio horrible había.
-Por fin llegas- una voz se escuchó detrás mío al darme la vuelta una mujer de un vestido blanco con dorado estaba frente mío sus facciones eran amigables pero imponían respeto.
-¿Quién eres?-
-No es importante quien soy al despertar no lo recordaras-
-¿Despertar?, ¿Dónde estoy?-
-Estas en el limbo donde llegan todas las conciencias de todos los mundos para renacer en uno de los tantos mundos pero tu..- su voz era molesta no entendía por que ¿Seria yo la culpable? Creo que si…
-¿Qué hice?-
-Te escapaste de tu mundo y renaciste antes de tiempo, alterando la línea del tiempo y mi deber es regresarte a tu mundo-
-¿Regresar? ¡NO!- pero que decía
-¿No?-
-Tengo una vida nueva, no puedes sacarme asi por que si-
-No perteneces a ese mundo asi que debo sacarte antes de que alteres más todo- pero que demonios no dejaría que eso pasara no quería que me hiciera esto.
-¡No dejare a nadie! ¡NO ME IRE, NO, NO, NO!- comencé a gritarle enojada por querer arrebatarme esto
-Tus suplicas no servirán de nada, volverás a tu mundo y todo estará bien – Quien se creía había pasado 10 años en este mundo formando lazos, planeando cosas para el futuro mi promesa de salvarlos no podía arrebatar todo eso …por fin tenia un hogar…
-¡NO!- volví a gritar y comencé a correr tratando de alejarme de ella y cuando pensé que ya estaba muy lejos de ella la vi al frente de nuevo, volví a correr en otra dirección pero todo fue lo mismo sin importar cuanto corriera.
- ¡Basta! – grito apareciendo frente mío para sentir mi cuerpo estaba inmóvil y flotaba llevándome frente de ella. -Volverás al mundo al que pertenece y no te resistas más- la impotencia de ser tratada como si fueras nada ¡¿Por qué me hace esto?, ¿Acaso no puedo detenerlo? ¡No quiero eso, no quiero eso…!
-¡NO QUIERO ESO, REGRESAME!- no se como lo hice pero logre zafarme de su agarre al verla ella se quedo estática sorprendida por lo que hice -¡NO PUEDES REGRESARME QUIERO ESTAR CON ELLOS, ES REAL NO ES UN JUEGO QUE VI YO SE QUE ES REAL Y NO PUDES SOLO SACARME DE AQUÍ ELLOS SON MI FAMILIA!- estaba histérica y no sabía cómo enfrentarme a una deidad que puede manipular todo pero no me iría sin luchar.
La deidad se me quedo viendo un buen rato y de la nada comenzó a reír
-¡Eh!-
-Has superado mis expectativas niña..-
-¿Qué? No entiendo-
-En realidad tu hora de muerte a un no llegaba hubo un error y tratar de mandarte a una reencarnación tus recuerdos quedaron intactos y destruiste parte de la línea ahora sin ti se destruiría todo pero las reglas indican que si no quieres pertenecer aquí debía regresarte sin importar que se desmoronara el mundo- ¡¿Pero que?! -Me alegra que quieras quedarte no me gusta ver la destrucción de la paz-
-¿Te equivocaste? ¡¿COMÓ?!-
-Me da vergüenza admitirlo, pero es cierto tu tiempo de vida aun era mucho y a la que debíamos reencarna era a tu vecina de arriba la señora Hikins ahora ella vivirá el resto de tu tiempo y eso comenzó con el problema-
-No se que decir… es algo… ¿Bueno?...-
-Tómalo como gustes estas feliz eso es lo importante-
-Si supongo que si aun que sigo con dudas... ¿No es el mismo mundo al que pertenezco? Yo lo vi en un juego pensé que era eso y a lo mejor todo era un sueño que jamás quería despertar- un hermoso sueño de aquellos que nunca recuerdas pero ahora…
-En parte es cierto pero todo lo que viste en juegos o demás son cosas que pasan en otros lados todo es real pueden parecerse como una copia pero son detalles los que lo hacen diferente-
-Es bueno saberlo pero muy confuso…entonces ¿me regresaras?-
-Por supuesto pero hay algo que debes saber…-
-¿Qué es?-
-El destino te quiere fuera de ese mundo y hará todo lo posible para sacarte de ahí-
-¿Pero tu controlas el destino no puedes evitarlo?-
-Solo soy una encargada al destino nadie lo puede mandar y actúa muy raro así que ten en cuenta mi advertencia no será amable a la próxima-
-Gracias por avisarme… lo tomare en cuenta-
-Suerte niña ah y lo de no recordar lo cancelare por tu bien- dijo por último sintiendo como me elevaba y pasaba por esa enorme oscuridad de regreso, fue un viaje horrible senti mi estomago voltearse por tal elevación y Bom el dolor comenzó a invadir mi cuerpo.
-¡Argg ¿Pero… qué?...!- el dolor no me dejaban pensar nada ya lo había olvidado este dolor era …¡Un hueso roto!
-¡MAMÁ…PAPÁ…DESPERTO!- los gritos comenzaron aun no veía nada alrededor el dolor no me dejaba ver mas haya del techo, mi cuarto pero al ver a mi alrededor me encuentro con la mirada preocupada de Ezio y Petruccio corriendo a todos lados.
-¡¿Qué…qué me …sucedió?!- le pregunte respirando pausadamente aguantando el dolor que estaba en mi cuerpo.
-Zusu…te lastimaron unos malditos cobardes, han pagado eso pero no todos fueron castigados- la voz de Ezio era baja pero cargada de ira, cargada de odio.
-Du…e…le- quería moverme pero con solo respirar dolía demasiado, posiblemente una costilla rota o dos, no lo sabia, esos malditos si que me habían golpeado duro.
-¡Mi niña! ¡Me alegro tanto que estes despierta! - mamá había llegado mirándome con lágrimas en los ojos y de pronto me vi rodeada por todos Petruccio lloraba, Claudia igual soltaba lágrimas, Federico me miraba igual con mucha preocupación, Papá tenia una mirada indescifrable ¿Por qué estaban asi?
-¡¿Cuánto…. Cuanto tiempo me dormí?- ya mas despierta podía moverme mas y aunque hubo reclamos logre sentarme, su mirada indicaba que no solo fue un día.
-¡Vaya la flor maltratada por fin despertó!- mi maestro estaba cerca, estaba preparando algo de las medicinas que tenia en mi cuarto -Casi perdemos la esperanza de verte de muevo dos semanas es mucho…ten bebe esto- me paso una medicina de aspecto raro pero al levantar la mano la mire entablillada y el otro no tenia tanta fuerza como quisiera.
-Deja te ayudo- Ezio tomo la taza y despacio me ayudo a tomarla, agg eso era muy amargo pero reconocía el sabor, una medicina que aliviaría el dolor muy eficaz aunque mi estomago no lo sintió bien si tal vez por las…¡¿Dos semanas?!
-¡Dos…semanas…dormida!-
-Si pequeña flor, teníamos miedo que no despertaras- Papá acaricio mi mejilla con tanto amor que reconfortaba vi como compartió una mirada con mamá que solo le sonrió mas tranquila
-Debes descansar todo lo que puedas…Vamos niños dejemos que descanse- me dio un beso en la frente, Claudia me abrazo despacio susurrándome que mejore, Petruccio fue un poco mas brusco pero igual se despidió siguiendo a mamá
-Nos quedaremos un poco mas madre –
-Esta bien pero no la molesten entendido-
-Si- Federico y Ezio respondieron al uniso , asi que solo quedaron ellos dos y el doctor aunque viendo sus movimientos pronto se iría y no me equivocaba.
-Bene Azucena, cuídate tomate tus medicamentos les daré indicaciones a tus padres y nada de salir a la calle ni andar corriendo o caminando o saltando techo en techo incluso haciendo tus experimentos raros por lo menos un mes-
-¡¿Pero…?!-
-No se preocupe Doctore, nosotros nos encargaremos que se cumpla al pie de la letra-
-Asi es Doctor Ezio y yo acataremos cada orden-
-¡Oigan!- reclame pero me vi ignorada por todos, el doctor solo se despidió y se fue acompañado por Federico. – Bene se fue ahora debo preparar…agg…mas medicina…para el dolor- trate de levantarme pero el dolor era demasiado dejándome caer de nuevo a la cama
-Ah..Ah nada de eso señorita, el doctor dio indicaciones-
-¡Ezio!-
-Nada de Ezio debes guardar reposo y si quieres algo estoy a tus ordenes- su voz estaba mas alegre me sentía culpable por preocuparlos pero el mas afectado se veía el, tenia ojeras y se le veía muy cansado incluso podría decir que algo bajo de peso.
-Lo siento-
-No tienes por qué disculparte mi deber era protegerte y falle- volvía a tener ese semblante triste y lleno de culpa.
-Rompí mi promesa Ezio, no escape y deje que esto pasara no fue tu culpa fue mía y mira lo que cause- agradecía que la medicina ya estuviera haciendo efecto el dolor disminuía pero aun sentía dificultad para respirar
-No volverá a pasar es una promesa-
-Esta bien ahora cumple con lo que dijiste y trae agua fría y unos trapos …Y rápido lacayo- trate de reírme por la expresión en su rostro ante mi orden…
-Ya oíste a nuestra señorita, se rápido Ezio- Federico se unió a las burlas.
-Oh que pena de mi un buen mozo se aprovechan de mi- las risas fueron genuinas hasta que él se fue.
-Zusu ¿Algo que quieras? ¿Agua?, ¿comida? No sé nada -
-Nada Federico…. solo quisiera darme un buen baño pero asi…-
-Si tendrás que aguantar un tiempo –
-¿Qué ha sucedido estos días?- le pregunte el me vio entre una sonrisa y resignación sentándose en la cama.
-Cuando te encontramos estabas inconsciente llamando a Ezio supongo que por ayuda y cuando te atendió el doctor nos dio la noticia que no despertarías, fue un golpe duro para todos te trajimos a la casa y te cuidamos, padre denuncio que te atacaron todos los atraparon menos a Vieri – como se esperaba- sus influencias supongo y bueno tu fiesta con las demás damas se realizo pero Ana de Medici te represento y aunque no estuvieras presente fue valido nadie se le negaba-
-Uff un peso menos y debo darle las Gracias a Anna –
-Si pero a que costo, te vino a ver aunque no la dejamos pensamos que si te miraba se asustaría aunque cada tres días venia muy puntual-
-Supongo que ahora debo llamarla amiga…-
-Si debes agradecerle, Zusu teníamos miedo de que no despertaras me alegro tanto de que lo hicieras-
-Gracias por cuidarme no se como pagarlo- si sabía pero no podía decir nada
-Tu presencia es suficiente para nosotros no lo olvides pequeña flor- quería llorar pero de nada serviría mi pecho estaba lleno de felicidad una sensación hermosa que no quería que acabara.
-Con su permiso el agua que pidió-
-Perfecto ahora Federico ayúdame a quitar esta ropa- le señale la camisa que tenia
-¿Qué?-
-Rápido siento que me han roto las costillas asi que debo ponerles agua fría a cada rato, Ezio moja los trapos por favor- vi sus caras de asombro por Federico y una algo roja por Ezio…raro
-No crees que es…indecoroso-
-Es un tratamiento no seas penoso y ayúdenme- vi sus miradas indecisas lo que no sabían es que debajo de mi ropa aun sentía aquella camiseta que había echo hace años asi que no debían preocuparse mucho, con cuidado Federico me retiro la ropa aliviado de ver algo mas abajo mientras Ezio me pasaba los trapos mojados y le indicaba donde ponerlos el agua si estaba fría y alivio un poco el dolor donde lo sentía, aun no podía creer que dos semanas estuve inconsciente y todo ese tiempo no sanaron ¿Seria el destino?.
Federico salió de la habitación volteándose a nosotros
-¿Te quedas Ezio?-
-Si yo la vigilo que no haga nada extraño- su acusación era horrible
-Oye…ya es noche no hare nada- ambos me miraron sin creerme
-Te la encargo Ezio Buona notte a ambos-
-Buona notte Federico-
-Hasta mañana- le dijimos sonriendo y salió dejándonos a ambos solos.
-¿Cómo siguen tus compresas, las cambio?-
-Si por favor- la delicadeza con la que lo hacia era admirable podría ser un buen enfermero pero se que eso no es de él.
-Cada cuanto las cambio?-
-Cada tres o dos horas por favor- le dije cerrando los ojos todo paso tan de prisa, la verdad de por que estoy aquí y el quien me quiere eliminar todo era tan cansado -Creo que dormiré un …poco- mis ojos se cerraban el tenia una tierna sonrisa quería suspirar mirándola siempre
-Duerme yo velare tus sueños- Ezio se sentó junto a mi acariciando mi pelo de manera cariñosa tierna mirando cada detalle de mi rostro adormilado y mi corazón comenzó a latir fuertemente al tiempo que mis mejillas comenzaron a calentarse sabia lo que significaba esto….me estaba enamorando de Ezio esto no es bueno….