Capitulo 9
Ezio.
La primera vez que la vi pensé que la habían sacado de los cuentos maravillosos que me contaba mi madre me pareció tan linda, tan hermosa con esos ojos verdes y su cabello color café que ante el sol se veía rojo, era una niña maravillosa pero no solo la apariencia era hermosa su actitud era atractiva, pasar mi infancia a lado de ella fue increíble, salíamos a correr aunque ella me llevaba a recoger plantas al inicio no sabía por qué lo hacía pero el día que me caí y termine con un golpe enorme ella me curo pacientemente con parte de esas hierbas que juntaba desde ese día la admire más que nada y cada acción que ella hacia, sus comentarios graciosos, su dulce compañía en los momentos más divertidos incluso cuando le daba ideas no tan buenas como salir a correr en busca de cosas ricas para comer o hacer travesuras, ella aceptaba en todo lo que le proponía cada uno de esos buenos momentos estaban grabados muy dentro de mi. Era un amor de persona pareciera que estaba bajo un hechizo y a quien conociera cautivaría sin piedad y yo también caí en ese encanto convirtiéndose en mi primer amor pero sabía que ella no me veía de esa forma asi que tuve que olvidarme de ella y verla como la hermana que es para todos, asi que a los 15 años comencé a buscar mujeres y paso un tiempo y lo logre pero cada que me iba a divertía regresaba y la veía en su habitación no le daba importancia ella nunca me corrió si me daba bebidas demasiado amargas pero jamás me alejo y hoy que ella debía reunirse con esas mujeres me pidió que no me preocupara pero no podía evitarlo ella era tan frágil un lirio delicado pero sabía que este lirio tenia espinas peligrosas que si no tenias cuidado te atacarían sin miedo pero como dije eso no quitaba lo frágil que se veía le dije que si necesitaba de mi estaría en el puente con unos amigos para después reunirme con Federico.
-¡¿En que piensas amico?!-
-Déjalo debe pensar en su flor- las risas debían molestarme pero no eran mentiras pensaba en ella, desde ese incidente que ocurrió en la primera reunión donde estuvo presente Claudia y madre no estaba tranquilo con que se reuniera con un Pazzi.
-Deberías pensar mejor en donde nos divertiremos en la noche- eso me gustaba.
-Nos iremos cuando llegue mi hermano, la noche es joven asi que no se desanimen- la charla siguió yo solo seguía tomando de la botella de vino viendo a las mujeres pasar, a ebrios caerse y uno que otro incidente, todo normal pero a lo lejos alcance a ver una joven que me dejo con la boca abierta su belleza era fascinante, de ojos cafés hipnotizantes su cara fina y pequeña todo en ella era perfecto pero se veía agitada
-¡AYUDA MI AMIGA AZUCENA CORRE PELIGRO!- una petición que bajo mi mundo al infierno que olvide lo maravillosa que es y me acerque tomándola de los brazos
-¿Qué has dicho?- mi voz no se alteraba pero el miedo recorría cada parte de mi ser.
- ¡¡A unas calles de aquí unos hombres de Vieri de Pazzi nos embosco junto con 4 hombres mas haya detrás de la panadería de Dupon y …y Azucena me pidió que viniera por ayuda!! ¡¡Por favor sálvenla!!- mis pies comenzaron a moverse sabia dónde estaba esa panadería asi que debía correr, esquive a varias personas incluso guardias que se enojaron conmigo pero no les hice caso debía apurarme ella estaba en peligro pero no vi y choque con alguien.
-Hermano ¿Qué sucede?- que suerte choque con Federico
-¡Es Zusu!- no dije mas y cambio su mirada alegre a una seria, corrí siendo seguido por él y mis amigos cuando escuché algo que me dejo con una furia enorme
-¡Despiértala asi no podre divertirme con ella!- El cobarde de Vieri, solo una vuelta mas y estaría frente a él pero lo que encontré ni siquiera pasaba por mi mente, la dulce Zusu de brillante sonrisa estaba en el suelo sujetada por cuatro hombres una por cada extremidad y encima de ella estaba Vieri, no perdí tiempo y le di un puñetazo en la cara a Viere mandándolo a volar lejos de ella, mis amigos también se deshicieron de cada uno de sus hombres.
-¡¡MALDITO DESPRECIABLE…COBARDE!!- mi corazón latía muy fuerte y mis puños ansiaban golpear cada parte de su miserable existencia.
-Maldito Auditore…- dijo y salió corriendo yo tenia una intensa ira con ganas de perseguirlo y matarlo…
-Ah…Ezio…- fue una débil voz pero eso me quito todo mi enojo y me concentre en Zusu ella tenia la cara hinchada, la sangre salía de su nariz y algunas partes de su cara.
-¡Déjalo Ezio la prioridad es llevar a Zusu con un medico!- Federico la tomo en brazos muy cuidadosamente.
-Mi casa está cerca, llevémosla ahí, tu Ezio ve por un medico- Mi amigo Manuel sugirió y rápido todos nos movimos, comencé a correr por las calles en busca de un medico algunos no estaban y con los que me encontraba nada y sentía mi cuerpo temblar con cada médico que visitaba y tenía demasiados clientes, hasta que recordé al maestro de Zusu ese quien le enseñaba sobre medicina y demás plantas, lo busque cerca del palacio de la señoria y listo ahí estaba igual con muchos clientes pero no perdía nada preguntando.
-¡Oh Messer Ezio un gusto verlo…espere unos momentos pronto lo atenderé!- el medico era un señor grande ya con bastantes canas pero según Zusu era el mas apto de todos.
-¡Doctor es Zusu!- suficientes palabras para que dejara todo a un lado y mirarme serio buscando no se que en mi mirada.
-¡Guíame!- me dijo tomando su maletín y metiendo unas cosas mas.
-¡Pero Doctor ¿Quién cosera mi herida?-
-Ve con otro mis servicios hoy están cerrados…Vamos muchacho- jamás imagine que dejara todo por Zusu eso me alegro tenía gente buena cerca de ella, lo guie por las calles hasta llegar a la casa de mi amigo Manuel era el más cercano, entramos hasta un cuarto de los invitados ahí estaba ella respirando débil y con temblores.
-Traigan agua y toallas limpias y salgan dejen a la muchacha aquí necesitare ayuda- sus ordenes fueron acatadas pero no quería dejarla sola
-¡Quiero quedarme!-
-No seria correcto muchacho estará en buenas manos…no dejare que le pasa nada-
-Pero..-
-Ezio dejemos que el doctor trabaje- no tuve opción y me quede afuera no por decisión propia mis manos temblaban y la furia volvía a cruzar mi cuerpo con ganas de matar a ese pedazo de basura de Vieri esto es la guerra.
-Quiero matarlo-
-No es momento Ezio ella nos necesita iré a avisarle a madre y padre, no te vayas regreso en un rato- Asentí mirando a la nada esperando que saliera el doctor con buenas noticias pero comenzó a pasar los minutos y aun no salía.
-AAARGGG- un grito se escucho detrás de la puerta y mas y mas gritos salieron.
-¿Qué esta pasando?- me levante de la silla con intenciones de entrar pero antes de tocar la puerta la chica que ayudaba al doctor salió -¿Qué le están haciendo?-
-Oh Messer…la signorina esta muy herida y le rompieron el brazo asi que el doctor se lo esta acomodando y su mano le rompieron casi todos los dedos pero estará bien fueron rotos de forma limpia o eso dijo el Doctor- su explicación solo me dolió mas ¿Y donde estaba yo? Divirtiéndome y pensando en pasar la noche con quien sabe quien. Ella estaba sufriendo pude haberla seguido como otras veces cuando se reunía con esas chicas pero sus palabras de estaré bien me convencieron el arrepentimiento era doloroso y agonizante no lo quería.
Ella volvió a entrar ayudando al doctor y mi dolor comenzó de nuevo, sus gemidos de dolor eran insaciables, quería entrar y decirle que todo estaría bien pero no podía simplemente no podía hacer nada me sentía demasiado inútil. Después de un rato todo se calmo y nuestros padres llegaron preguntando por la situación pero el doctor ni la chica habían salido todavía, Petruccio estaba en los brazos de madre y claudia no se separaba de nuestro padre solo esperando que ella estuviera bien, después de una eternidad para mi el Doctor salió.
-Doctor ¿Qué sucedió con ella?- Madre se escuchaba angustiada y como no estarlo.
-A es muy delicado todo, le rompieron varios dedos de la mano y le dislocaron el hombro pero eso no es lo que me preocupa, los golpes fueron graves ella…-
-¡Dígalo Doctor!-
-No se si despierte de nuevo- esa noticia nos cayo a todos de lo peor escuche lloriqueos y exclamaciones de dolor -Pero confió en ella ténganle fe por ahora si la van a mover háganlo con cuidado y manténgala hidratada…ella tiene medicinas que le ayudaran tengo entendido que anota todo en un cuaderno-
-Gracias Doctore ¿Cuánto le debemos?-
-No hay nada que pagar Messer solo cuídenla vendré a visitarla mañana…en su casa- los ánimos de todos cayo en picada, el traslado se hizo complicado pero al final se logro con éxito evitando que se moviera demasiado, ya en su cuarto Annetta nos prometió cuidarla durante la noche pero no me aleje de ella prácticamente me mude a su cuarto para vigilarla, verla respirar con dificultad era demasiado.
Pase la noche en vela y las demás que siguieron solo me tomaba descansos durante el día cuando Petruccio y Claudia me revelaban. Padre y Federico habían ido a presentar la denuncia y estaban atrapando a los 5 aunque el único que no pudieron meter a la cárcel fue Vieri de Pazzi pero en el futuro lo pagaría, nunca olvidaría este día. Lo único que me quedaba era cuidar de ella pero los días estaban pasando y no había respuesta de ella temía lo peor.