Capitulo 3.
No supe en que momento me dormí hasta que el señor Giovanni vino de nuevo a ese cuarto con comida al oler el pan recién hecho y lo que parecía queso y frutas hizo que mi hambre se hiciera notar ya que mi estomago hizo un ruido enorme me avergoncé demasiado.
-Veo que tienes hambre pequeña flor y por cierto buenos días- Giovanni era un señor muy educado un caballero total que me hacia sonrojar por el trato
-Buenos días señor- salude tímidamente escondiendo mi rostro con la cobija escuche una risa reprimida aunque no duro mucho ya que al verlo de nuevo se encontraba sentado en la cama con la bandeja llena de comida y lo que alcance ver fue ¿Leche?
-Vamos come un poco en un rato partiremos- de inmediato agarro un trozo de pan y le unto un poco de queso para ofrecérmelo sin duda todo un caballero prácticamente me ayudo a comer todo para no ensuciarme y cuando termine me limpio un poco la cara con una servilleta muy delicadamente terminando me dijo que lo siguiera hasta abajo, pasamos por escaleras y al salir estaba un caballo ya ensillado rara vez veía un caballo asi que verlo tan enorme si que me dio un poco de medio.
-¿Le tienes miedo a los caballos pequeña flore?- uy se dio cuenta
-No es…no es eso, nunca había visto un caballo de tan cerca- y no era mentira solo los había visto en televisión al parecer eso le causo risa pero no dijo nada
-No te preocupes no te hará nada, Bella Dama es muy gentil con los niños-
-¿Bella Dama?-
-Es su nombre asi que es hora de irnos- su trato era muy gentil y de repente me vi tomada por unas manos elevándome y depositándome en la silla del caballo, me agarre de la silla y de repente el se subió tomando las riendas.
-Bene Amigo mio y Grazie por todo hasta la próxima –
- Buona fortuna Messer Giovanni – ni siquiera me di cuenta de que había un señor ahí, no lo conocía nunca salió en el juego ni en los extra ¡Oh esto es maravilloso! Conocería la vida de mi personaje favorito y de su familia antes de empezar esta sin duda era una enorme oportunidad.
-Pasaremos a un mercado debo comprar ciertas cosas y nos iremos ¿De acuerdo? –
-De acuerdo Messer Giovanni- uuu estaba feliz y algo preocupada este mundo era diferente al mío eso me asustaba mas que nada la higiene y las posibles enfermedades pero de ahí en fuera era excitante estar aquí.
-Solo Messer linda –
-Si Messer Giovanni- vaya eso fue inesperado no pude evitar darle la contraria, el solo suspiro resignado me dio alegría y solo comencé a observar todo a mi alrededor observando como la gente se le quedaba viendo pero al mirar a una mujer note como se me quedo viendo ¿Habia algo mal en mi?
-Ten ponte esta capa es para mi Hijo Ezio pero te quedara bien son casi del mismo tamaño- Lo mire sorprendida por este hecho aunque con paciencia me acomodo bien la capa y la abrocho. No dijo mas y yo tampoco nunca había recibido este trato de alguien, amable y considerado tomándose el tiempo para vestirme incluso alimentarme, esto llenaba mi pecho de una sensación extraña.
Al llegar al mercado me abrume un poco por la gran cantidad de gente que había no se que fue pero me hice hacia atrás tratando de evitar el acercamiento de la gente. Giovanni al parecer se dio cuenta de mi miedo y todo eso que había dentro mio pero bajo y cuando pensé que me bajaría ahí en el suelo pero solo me saco del caballo y me dejo en sus brazos.
-Tranquila será rápido solo comprare unas cosas y nos iremos en el próximo barco a Forli para irnos a mi casa- ¿En donde estamos? por ahora solo me concentre en todo lo que había, desde diferentes tipos de comidas, los tipos de telas, ropa hecha a la medida para diferentes personas, cabello, raro. Todo eso me emocionaba y bueno Giovanni compraba mientras pasábamos sinceramente no le prestaba atención hasta que se detuvo en un puesto donde había muchos artículos varios.
-Signore ¿Tiene un espejo?- ¿Un espejo? podía ver mi cara como es ahora y la verdad me daba curiosidad de ver como lucia, en mi vida pasada era alguien muy normal, mi cabello castaño muy ondulado con toques rojizos y mis ojos de color verde con toques cafes que con cierta luz se veían amarillos muy normal en verdad pero aquí solo he visto mis manos un poco mas pálido de lo que eran y ni siquiera note que tipo de ropa es la que traía.
-Por su puesto que si, tengo de diferentes tamaños incluso para su esposa y su hermosa hija- me sonrojo al escuchar eso al parecer nos veíamos como un padre paseando a su hija y como no, estaba en sus brazos siendo protegida por el.
-Grazie Messer necesito tres de ellos de un tamaño de una cabeza- Giovanni sonreía acaso seguía con una cara divertida, todo era muy vergonzoso ¿Asi es como se sentía que alagaran un padre por su hija? Si es asi quisiera no acabara esto nunca.
El señor no tardo mucho en volver a parecer y le entrego los espejos con un acabado de madera muy hermoso tomo uno con la mano examinándolo y me lo entrego en mis manos era muy grande casi no podía sujetarlo pero logre acomodarlo para verme bien y fue cuando me quede de piedra la imagen que daba era la misma a la que me había acostumbrado de niña, era yo mis mismos ojos, mismo cabello incluso mi pequeño lunar que con el tiempo desapareció arriba de mi ceja era yo y lo curioso es que en mi oreja había un accesorio que me dejo en mas intrigas era el accesorio con plumas ese envoltorio de oreja que sabia que lo usaban las mujeres de América antes de ser descubierta y bajo mi capa dioses era un Huipil bordado de diferentes flores pero la que estaba en el centro un gran lirio blanco…por eso la gente se me quedaba viendo era demasiado llamativa nadie de este lado del charco tiene colores tan llamativos en grandes bordados.
-¿Te gusta?- Giovanni me saco de mis pensamientos mirándolo de nuevo tenia una leve sonrisa en su rostro pero volví mi mirada a ese espejo todo en mi era como hace tantos años incluso busque algo diferente pero no todo igual ¿Qué significa esto? - ¿Qué sucede no te gusta, Quieres uno mas grande?-
-No…es muy lindo Gracias- me pregunto si mi voz igual sonaba como antes un misterio para después.
-Non importa ¿Quieres algo mas antes de irnos? – asi que ya era hora de irnos mire alrededor de ese puesto y no pude evitarlo vi medicinas o mejor dicho plantas exóticas según la que gritaba y mi pecho se lleno de emoción al verlas quería gritar
-¡Quiero plantas!- le dije señalando el puesto el solo me llevo hasta el y me dejo en el suelo para poder tomar las que necesitara, estaba feliz, muy feliz había plantas toxicas y algunas que ayudaban con la circulación del cuerpo incluso había plantas con efecto medicinal, tome varias de ellas haciendo un ramo para muchos solo una niña que hacia un ramo con diferentes flores de color y unas hierbas normales la señora me miro sorprendida pero al ver mi cara tan feliz solo me sonrió y le dio el costo a Giovanni.
-Eso es todo vámonos- me volvió a tomar en sus brazos y caminamos hasta un puerto donde subimos y me llevo a una habitación me pidió no salir le dije que si de inmediato asi que yo me quede preparando mis plantas, debía estar prevenida por cualquier cosa paso un buen rato y cuando regreso traía otra ropa y el barco comenzó a moverse me mareo un poco y casi me caigo lo bueno estaba en una cama.
-¿Y su ropa blanca?-
-Esta guardada por ahora mientras estamos en el barco uso algo mas cómodo- una explicación muy buena.
-¿Entonces solo usa esa ropa cuando mata a los hombre malo?- vaya esos sono muy infantil ¿Qué sucede?
-Shhh ese es un secreto no le digas a nadie ¿Promesa?- me tapo la boca rápido con mis mano oh, oh definitiva si que estaba rara mis comentarios y acciones eran de una niña pequeña posiblemente el efecto de tener esta edad de nuevo
-Promesa-