—Caspian casi cede y agarra una chaqueta para Asher de todos modos, preocupado por el Alfa.
—Se decidió por una sudadera grande que sabía que le quedaría a Asher si hacía falta. Era principio de verano pero aún así podía hacer frío.
—Caspian podía ver la diversión en la cara de Asher cuando salió del armario pero el Alfa no dijo nada.
—Mantuvo la cara de póquer mientras luchaba por subir las mangas demasiado largas para poder usar sus manos, caminando hacia Asher.
—¿Listo para irnos? —preguntó Asher con paciencia.
—Caspian pasó su mano por las mangas por enésima vez —Sí —respondió firmemente, liderando el camino hacia fuera cuando Asher abrió la puerta.
—Cuando salieron de la mansión, recibieron miradas preocupadas de los guardias pero no se dijo nada mientras andaban por el portón lateral.
—¿A dónde es seguro caminar? —preguntó Caspian al pasar los portones.
—Las tierras de los bosques que rodean la mansión son mías —respondió Asher con despreocupación—. Todo es seguro.