—¿Valor kármico? ¿La misma cosa que genera la reacción kármica, ese terrible castigo que recibimos por alterar la realidad? —preguntó Rudra mientras entendía exactamente lo que Junfred y Enel intentaban explicarle.
—Alterar Realidad es una habilidad hecha para los celestiales. Nunca se pensó para ser usada por monarcas o mortales que pueden morir al usarla.
—El Karma es inevitable.
—También es la recompensa que los celestiales obtenemos por gobernar el universo controlado.
—Si elegimos la vida y una buena gobernanza para el universo, obtenemos más valor kármico ya que el valor kármico es directamente proporcional a la vida floreciente.
—Sin embargo, si alteramos forzosamente el destino del universo y entrometemos con su flujo natural, sufrimos una reacción kármica, un destino terrible que nos atormenta durante siglos.