La audaz confrontación de Max en el funeral no solo conmovió a los asistentes; encendió un amplio debate en toda la sociedad de vampiros.
La grave insinuación de que Regus había sacrificado deliberadamente a Vega para eliminar a un rival potencial al trono sacudió los cimientos de confianza y lealtad que mantenían unida a su sociedad. Cierto o no, la mera sugerencia lanzó una larga y ominosa sombra sobre el reinado de Regus.
A medida que las sospechas y teorías de conspiración comenzaron a surgir, la imagen cuidadosamente construida de Regus a través de los siglos comenzó a ser cuestionada al instante.
El funeral, por lo tanto, fue crucial para Max, no solo por la satisfacción de enfrentarse directamente a Regus, sino por la claridad que le aportó para su siguiente movimiento.