Las leyes se rebelaban contra el sistema de Cielo y Tierra. Mutaciones naturales sucedían en su verdadero significado antes de que comenzaran a luchar contra aquellos que no cambiaban.
El mundo se transformaba bajo ese proceso. El suelo se destrozaba, y grandes trozos se elevaban hacia el cielo. El aire adquiría una densidad antinatural y se acumulaba bajo el terreno desmoronado. Múltiples Tribulaciones del Cielo también aparecieron, pero la dirección de sus rayos era completamente errática.
—¿Qué puede causar este desastre? —preguntaba el Rey Elbas mientras su curiosidad emanaba de su figura.
El Rey Elbas no estaba en control de ese evento. Su ley había actuado por sí sola ante esa espectacular escena.
Los otros expertos tenían reacciones similares. Sus olas mentales se esparcían a través del ambiente e intentaban entender qué había pasado al otro lado de las Tierras Inmortales.