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Chapter 5 - 5°. La transformación de Llía

5°. La transformación de Llía.

Era de noche, Llía vivía sola, desde muy joven vivía sola.

No tenía pareja, un par de desengaños la llevaron a rechazar a tener pareja. A

todas las personas que se le acercaban las rechazaba. O eso hacía creer, aunque

la realidad era muy distinta.

A pesar de eso, sus sueños las traicionaban, en esos sueños

se sentía amada y deseada por alguien a quien nunca veía la cara, Y esa noche… estaba

acostada en su cama, empezaba a tener un sueño, un sueño erótico, solía tener

sueños eróticos a menudo, más a menudo de lo que ella quería.

Muchas veces se había despertado y había sentido como si ese

sueño hubiera sido real.

Lo que ella ignoraba que esos sueños eran el indicador que

algo no normal pasaba en ella, algo que si lo hubiera sabido se hubiera

asustado.

No se dio cuenta que se había comenzado a hacerse más y más

pequeña, a cada segundo se hacía más, y más pequeña. Su cuerpo empezaba a

cambiar, a transformarse en algo que no tenía nada de humana.

Le empezó a salir pelo por todo el cuerpo, sus brazos y

piernas se convirtieron en patas, le salió una cola, sus orejas desaparecieron

y volvieron a aparecer sobre su cabeza.

La desaparecida mujer abrió los ojos y durante un instante

no supo donde estaba, se empezó a mover, estaba oscuro, se sintió en un sitio blando.

Del camisón salió una gatita, Llía se había convertido en

una preciosa gatita de pelaje oscuro

Durante unos segundos siguió pensando como una humana, pero

pronto esa humanidad desapareció, y convertida físicamente y mentalmente en una

gata abandonó la habitación.

Exploró la casa, nada le llamó la atención, era la misma

casa en la que siempre despertaba, era la casa a la que cada amanecer

regresaba, y se acostaba en la suave cama que olía a humana, a la humana que

era ella.

Vio una ventana abierta y esa gata, ignorante que era una

mujer, salió a la calle. Como hacía varias veces a la semana, como llevaba

haciendo desde hacía años. Esa gata ignoraba que era una mujer, y esa mujer

ignoraba que varias veces por semana se convertía en gata, y que lo llevaba

haciendo desde hacía años.

Cuando era gata disfrutaba como nunca había hecho como

humana, se apareaba con cualquier gato, cazaba pájaros y ratones. No lo sabía,

pero cada vez que se transformaba, con cada cambio, su forma gata se iba

fortaleciendo, y le costaba más volverse humana, llegaría el día que

posiblemente no se volvería a transformar más en humana y ese día estaba muy

cerca. Y cuando eso ocurriera, la mujer dejaría de existir para siempre, y la gata no recordaría que alguna vez fue

humana.

La gatita vagaba por la ciudad, iba en dirección a un

barrio, algo la llevaba allí, cada vez que se transformaba iba allí, y ese día casi

corría por llegar, estaba deseando llegar.

Llegó a ese barrio. Lo conocía bien, ella nació allí, sus

primeros recuerdos eran de ese barrio, se vio jugando con otros gatos en ese

barrio.

Vio una gran casa, y se acercó a ella. Le gustaba esa casa,

era donde nació.

Entró por una de las ventanas de esa casa, conocía esa casa

de toda la vida, no lo sabía, pero allí fue donde fue transformada por primera

en gata. Allí es donde nació como humana. Y sería allí donde moriría como

humana, y se convertiría definitivamente en gata para siempre.

En una habitación vio a un humano, y se le acercó y se

restregó en las piernas del él. Quería a ese humano, siempre lo había querido,

aunque sabía que ese amor… ¡Tenía algo de prohibido! Amaba a un humano siendo

ella una gata, deseaba aparearse con él, aunque sabía que eso era imposible,

eran de distintas especies.

El humano se agachó y la acarició, ella le gustó esa caricia

y levantó la cola, ronroneó complacida.

-Vamos Llía, te daré un poco de leche, sé que cuando eres

garantía te gusta.

Ese hombre era el primo de la humana que se transformaba en

gata, el hombre que fue traicionado, el hombre que se estaba vengando de lo que

le hizo esa gata.

Durante años ese humano fue un paria, tuvo que ocultase, de

la justicia, de su familia. Esa mujer lo acusó de un crimen que no cometió. Nadie

lo creyó, y tuvo que huir ocultarse, tomar otra apariencia. Fue capturado y

mandado a prisión. Después de año se descubrió la verdad. Fue liberado, pero el

hombre no perdonó ni a su familia, que no le creyó. Ni a la justicia que no

creyó su testimonio, para él la justicia no existía. Y a la que menos perdonó

fue a su prima. Una mujer que siempre fue tomada por casi una santa.

Él no aceptó las disculpas de la familia, y odió que no

condenasen a su prima, nadie reprochó a la joven por la tropelía cometida,

quedó como una travesura.

El hombre sólo pidió dos cosas como reparación al daño que sufrió.

Por parte de la familia pidió, exigió, el caserón familia, y lo ganó. Una vez

suyo, expulsó a la que ya no consideraba su familia. Y demandó a la justicia

por el error de condenarlo injustamente, y ganó ese juicio. El dinero conseguido por esa demanda lo utilizó para su

venganza.

Durante su tiempo en prisión planeó su venganza, contra su

familia, en especial contra su prima. Les haría pagar lo que le hicieron.

Al salir de prisión y una vez quedarse legalmente con la

casa familiar, empezó su venganza. Gracias a sus estudios halló la forma de

hacerlo, y salir impune. Se desharía de su prima sin que nadie lo pudiera

acusar de nada.

Y cierto día tuvo un encuentro causal con la persona que le

destrozó la vida. Lo que supo más tarde fue que esa persona quería volverle a

destrozar la vida, cosa que no ocurrió. Llía siempre quiso la casa familiar, la

quería para ella, haría todo para que eso ocurriese.

Ella muy insinuadora lo inventó a tomar algo. Fueron a una

cafetería. Los dos pidieron la misma consumición. Él se aseguró de pedir

después que ella. La vez que lo denunció pidió primero, y fue eso lo que

provocó su caída.

Ella empezó a hablar de sus sueños, cosas banales,

fantasías, lo mismo que cuando eran adolescentes esa mujer no había madurado.

-Debo ir al lavabo – y él se dirigió al lavabo y entró. Ella

aprovechó para sacar después bolso un frasco

y echar su contenido en la bebida de su primo.

-¡Eres tan idiota e iluso como de niños, siempre hacía lo

posible para que te culparan por lo que yo hacía. Siendo inocente siempre te

miraron como a un niño malo. Y yo siendo culpable siempre quedé como inocente. Me

fue muy fácil que te metieran en la cárcel. Ya estabas fichado por la policía,

esa vez también fue por mi culpa.

Y esa vez sería la tercera vez que lograría que lo culparan,

y con esa vez se quedaría con la casa.

El hombre volvió a la mesa y se sentó. Miró a su prima y

sonrió.

-Ya estoy aquí- y bebió de su café, no se dio cuenta de la

sonrisa de la mujer.

Al poco el hombre se sintió mareado,

-Me da vueltas la cabeza. Últimamente tengo bajadas de

presión . – y el hombre de su bolsillo sacó una pastilla y antes decayendo la

mujer lo impidiese se la tomó- un poco mejor, pero debo volver a casa. Y tomar

un descanso.

Y los dos juntos salieron de la cafetería.

Él volvería a casa en un taxi. Cuando el vehículo se alejó la

mujer maldijo. Su plan se había ido a la porra. Si la pastilla que tomó su

primo reaccionaba con lo que le dio 

tendría problemas. Debía pensar en otro plan para deshacerse de su

primo. El truco de la bebida en el café no funcionaría de nuevo. Y si su primo tenía problemas cardíacos ese

producto lo podía matar y…

Se le ocurrió la solución, 

iría a visitar a su primo el día siguiente, y…

Sería entonces cuando hundiría definitivamente la reputación

de su primo.

.

Él en el taxi iba con los ojos cerrados. Realmente su plan

había salido bien. Aunque hacerse pasar por mareado le hundiría la reputación.

-¿Se encuentra bien?- le preguntó el taxista, el hombre creía que su cliente había bebido.

Temía que le ensuciara el coche.

-Si, sólo me ha bajado la tensión arterial, se me ha

olvidado tomar las pastillas- notó que el taxista no dudó de su palabra, pero

tampoco lo creyó del todo.

-No me ensucie el taxi, o me veré obligado a subir el precio

del viaje.

Al llegar al fin del recorrido, Eric pagó y bajó del

vehículo. El conductor respiro, ese hombre no le ensució el taxi. Y ahora se

daba cuenta que no olía a alcohol.

.

Eric entró en la casa, sonrió… esa. Noche tendría visita.

.

Llía se acostó, al día siguiente iría a casa de su primo, y

haría lo que siempre había hecho, meter a ese idiota en problemas.

La mujer dormía profundamente, nada más caer a la cama, se

durmió. Siempre miraba un rato la televisión. Programas de crímenes. Podía

aprender de ellos. Si algunas vez tenía que matar a alguien. Podía ver los

fallos de lis criminales y no cometerlos ella.

Pero esa noche se durmió, algo no habitual en ella. Y cuando

sonó el despertador a medianoche se levantó sonámbula, se quitó el camisón. Se

vistió con un vestido blanco, que le llegaba a las rodillas. Ese día se vistió muy

recatada. Hacía años que no vestía de esa forma, ahora sus vestidos eran más

sexys.

Antes de salir a la calle, aún siendo de noche, se pusounas

gafas oscuras, se tapó con una bufanda y se puso un gorro, vestida así nadie la

reconocería.

Anduvo durante unos minutos en una dirección. No era

consciente que estava en la calle, andaba dormida, cuando despertarse, de nuevo

en su casa, no recordaría haber salido a la calle.

Llegó a la casa que deseaba desee niña, y se dirigió a la

puerta de servicio, giró el pomo, la puerta se abrió y entró. Se dirigió a una

habitación, y se desnudó, abrió un armario y cogió un uniforme y se vistió con él.

Y esperó a ser llamada por su señor.

A partir de ese día, cada noche esa mujer acudía en sueños a

la casa de su primo y trabajaba de criada.

-Es el trabajo adecuado para ti- se rió el hombre. Servir

fielmente a la persona de la que te quieres deshacer.

Por la mañana, cuando despertaba, volvía a estar en su casa,

estaba muy cansada por trabajar de criada, no tenía ganas de ir a casa de su primo.

Cada día iba limitando más y más sus salidas. Y por las

noches… acudía sin ser consiente a la casa de su primo. Y este la hacía

trabajar limpiando la casa, y cocinando. Dos labores que Llia no conocía hasta

que su primo la hizo acudir a su casa.

Trabajar de criada sólo fue la primera fase. Al cabo del

tiempo, Eric puso en práctica su verdadero plan. Cada noche al llegar la mujer

a casa, al desnudarse la llevaba a su laboratorio y la sometía a miles de

experimentos. Análisis de sangre, de saliva, de orina. Pruebas cardiológicas. La

conclusión fue que su prima no estaba muy sana. La mala vida que llevó le había

minado la salud. Se debía dar prisa o la mujer moriría antes de consumar su

venganza.

Después de todas las pruebas y experimentos. Ya tenía todo

preparado para su venganza, convertiría a su prima en una gatita. Los primeros

años sólo sería por las noches y si por casualidad se quedaba embarazada… en ese caso la mujer estaría convertida en animal hasta que pariese. Le

crearía recuerdos falsos para que ella no supiese que no siempre era humana.

Cuando Llía estuviese convertida en gata no recordaría que

era humana, y con cada cambio se iría convirtiendo cada vez más en una

auténtica gata… hasta que lo fuese por completo. Y en ese momento… sería para

siempre una gata.

.

En el presente.

Eric vio a la gata dormir la cogió y la llevó a la cama,

allí el felino se volvió en un su verdadero aspecto en mujer.

El hombre la miró, esa sería la última vez que Llía sería

humana Esa mujer era perversa y cruel,

él no era la única víctima. Había recopilado información sobre su prima, esa

mujer era perversa, mezquina. Había engañado a muchas personas. Las había

utilizado, había robado… y asesinado. Pero nadie había sospechado de ella,

tenía cara de buena persona.

-Los peores monstruos se esconden detrás de bellos rostros .

Era hora de acabar de una vez por todas con esa mujer.

Librar al mundo de esa maldad.

Cogió el frasco que tenía en la mesita y lo aproximó a los

labios de Llía, se lo hizo beber.

El mal gusto que la mujer despertara. Miró a su alrededor,

conocía ese sitio, había estado cientos de veces, había crecido allí. Había

amado ese lugar, lo había deseado… y se propuso quedárselo. Debía ser suyo, a

toda costa. Le valía todo, engañar, robar, destrozar diputaciones, o matar,

pero al fina… esa casa sería suya, y sólo suya.

Su cabeza se despejó, y vio a su primo. Notó frío, y vio que

estaba desnuda. Se intentó tapar, pero su cuerpo no le respondía.

-¡Eres un maldito pervertido!. ¿Qué me quieres hacer?

-Nunca me has atraído, a pesar de tu bello cuerpo. Nunca me

has gustado. Siempre me has parecido repulsiva- Esas palabras eran ciertas,

desde que Eric uso tuvo razón, había visto como era realmente su prima. La

mujer quedó congelada, su sangre se heló en la sangre, nadie jamás la había

insultado dehesa forma- eres muy hermosa, tienes un buen cuerpo, lo utilizas

para enloquecer a los demás. Tienes una cara bonita, con ellas engañas a las

personas, se creen que eres una buena persona… pero en tu interior eres un

monstruo horrible. Lo sé desde niños. Me gané muchos castigos por tus travesura,

tu las hacías, y yo quedaba como el culpable, aunque estuviese a muchos kilómetros de distancia.

-¡Eras idiota!, ¡Eras la víctima propicia!- gritó Llía. Lo

miró con desprecio- eres horrible, tu cuerpo, tu todo, no deberías existir…!Tus

padres te deberían haber matado al nacer!, ¡Si fuese por mi estarías muerto!,

lo intenté varias veces… pero siempre escapaban de mi trampas… hasta que te

denuncie por intento de violación, lastima que se descubriese que era mentida…!Deberías

haber seguido en la cárcel!, ¡contacté a un asesino para que te matara allí!,!

Y te soltaron el mismo día que te iban a matar!.

-¡Y te quedases sin primo muerto y sin el dinero que pagaste

por mi asesinato!- Eric rió- ¿sabes una cosa?, ya sabía eso. Me lo confesó el

asesino, entró en esta casa para matarme. Nunca salió.

En eso entró una criada.

-La cena está en la mesa. Si le parece bien me retiraré a mi

aposentos.

La mujer salió.

-Como decía ese asesino nunca salió de casa- y señaló a la

puerta- connsu nuevo aspecto me está sirviendo bien.

Llía abrió los ojos con asombro.

-¡Eres un brujo, un alquimista!

La mujer ahora estaba aterrada. Un brujo era alguien

perseguido, un criminal. Durante siglos fueron perseguidos por la iglesia,

ahora en el mundo moderno, eran considerados criminales y buscados. Eran un

peligro al alterar la naturaleza de las cosas… que podían transformar cualquier

metal en oro… Podían envenenar a ka población, provocar desates aparentemente

naturales. Epidemias y enfermedades se ls atribuía a ellos. Esas personas eran

peligrosas y debían desaparecer.

-Te voy a decir unos secretos. Todo lo que se dice de

nosotros… es verdad, pero ninguno lo haría, no es ético.

-¿Y es ético transformar a un hombre en mujer y convertirla

en tu esclava? Y todo en contra de su voluntad.

-No recuerda que fue un hombre, le cree recuerdos falsos.

Toda su vida es falsa- miró a su prima- mejor- vio como lo miraba su prima-

¡Si!, mejor. Era un perseguido. La ley, mafias, asesinos. Todos ellos lo

buscaban. Estaba sentenciado a muerte, no iba a vivir mucho. Le propuse

transformarlo, y borrar sus recuerdos… él aceptó.

-¡Pero él no recordará su pasado. ¿Y su familia?

-Si no recuerda su pasado…mejor para él. ¿Su familia? No

tiene a nadie, todos murieron, ejecutados por la ley. ¡Vivimos en una dictadura!,

¡en un estado distópico!,

él se vio forzado a ser un asesino. Un asesino del estado, cuando dejó de ser

útil. Se decretó su exterminio. No sería el primero que ejecutan, ni será el

último.

El hombre se sentó en la cana y acarició la cara de Llía.

-Ese hombre no se diferencia nada de ti. Ya sé ha

descubierto lo que eres. Te buscan. Y cuando te capturen serás ejecutada. Te

debería dejar para que te detuviera, pero no lo haré, no lo encuentro lo

bastante satisfactorio.

-¿Y que me harás?, ¿me convertirás en tu criada?

-No, eso ya lo has sido. Durante años has sido mi criada.

Cuando te dormías, venías aquí en un estado parecido al de un sonámbulo, y trabajabas

para mí. Si te preguntas como. El día que nos encontramos y tomamos un café.

Sí, el día que me intentaste drogar,

fuiste tu la dorada.- Al ver el asombro de su prima se lo contó- mi colonia, la

que llevaba ese día. Te indujo a un estado entre sonámbulo e hipnótico. Cada día venías aquí y trabajas aquí como mi

criada.

-¡No es cierto!, yo dormía en casa, durante horas y…

-Al llegar aquí, despertabas, pero no eras tú, lo hacías con

otras personalidades, tuviste varias.

Siempre has tenido personalidades múltiples, desde niña.

-¡No es cierto!

Realmente no era cierto, pero Eric iba a divertirse a costa

de su prima.

-¡Si lo es!. Lo has heredado de la familia de tu padre. Tu

bisabuelo también tenía varias personalidades. Pero en ti… casi todas ellas son

psicópatas, tuve que crearte una nueva personalidad para que fueses una criada

leal y comente. Tu personalidad… ¿Cómo diría? … original es un desastre, no

sirve para mucho, es culpa de la familia, te a criado mal.

-Pero ahora tienes una nueva criada, me puedes dejar libre,

y por una vez te dejaría que gozarás de mi cuerpo, y…

Eric la miró, su prima se le estaba insinuando, sabía que no

era el primero de los primos a quien se le ofrecía. No lo aceptaría, esa mujer

le provocaba asco. No era por su cuerpo, era por su retorcida personalidad, y

porque una relación como la que le proponía su prima era aberrante, sexo entre

primos, ¡que asco!, no haría caso a la insinuación de la mujer, como si no la

hubiera oído.

- Ella está aquí desde hace años-se refería a la criada, al

asesino que volvió mujer-. Ha trabajado contigo desde el principio, tú le

enseñaste todo … pero ha llegado la hora de tu castigo. Desde hoy prescindo de

tus servicios. Ya no me haces falta.

-¿Me dejarás libre?, ¿Sabes a te expones?. Puedo callar si…-

El hombre rió, esa mujer lo amenazaba, y lo extorsionaba.

-No hablarás- dijo él con toda l seguridad del mundo.

-¿Qué te apuestas?-lo estava retando, consideraba a subprimo

débil, tonto. Caería en su trampa, y se quedaría con la casa.

-Eso lo debía decir yo. No hablarás. No vas a poder hablar-

ella lo miró asustada, El hombre sabía

que pensaba ella- no, no te voy a matar. Lo que te voy a hacer, ya lo he hecho.

Empecé hace cinco años.

-¿Qué ME HAS HECHO?, violarme no, no eres tan valiente para

hacerlo.

-Tuve mi oportunidades, pero como he dicho… no me gustas.

-¿Entonces te gustan los hombres?,- ella se rió- siempre

hemos dudado de tu sexualidad. Tal vez seas zoológico.

-Tus insultos ya no me afectan. Dejaron de afectarme cuando

me acusaste con falsedad. Y que no me guste tú no significa que no me gusten

las mujeres. Y siguiendo con lo que te hablaba. No queda mucho tiempo, y aún

hay algo que debo contarte.

-¿Mucho tiempo para que.

-Para que se complete tu última transformación- ella lo miró

asustada.

-¡No consentiré que me conviertas en una mujer sin

voluntad!, ¡Una mujer como tu ¿criada?.

-No te voy a convertir en una mujer.

-¡No me convertirás en un hombre!

-Sería una buena idea. Convertirte en hombre y casarte con

mi criada. Podía implantaros a los dos recuerdos falsos, de que habéis estado

juntos desde niños. Sería una bonita boda.

Llía miró a su primo con terror, eso sería terrorífico.

-No te preocupes, no serás un hombre- y al ver el suspiró de

lap mujer- será peor, serás una gata, aunque ya lo eres. Esta noche te

convertirás definitivamente en gata, serás una gata para el resto de tu vida,

sin un recuerdo de haber sido humana.

-¡NO HAGAS ESO!-suplicó ella llorando- ¡Por favor!, ¡No me

hagas eso!, somos familia!.

-Te recuerdas de eso cuando te interesa. Cuando me difamaste

no te acordarte de nuestro parentesco.

-¡Era joven!, ¡No sabía lo que hacía. Me equivoqué.

-Y con la demás gente a la que hiciste sufrir. ¿También te

equivocaste?, has hecho mucho daño y deberás pagar por ello.- la miró serio-

está vez no escaparás, suficiente mal has hecho sin recibir un merecido castigo.

-¡NO LO HAGAS!, ¡POR

FAVOR! , ¡NO LO HAGAS! -suplicó ella llorando, su arrepentimiento llegaba

tarde.

-Tu castigo ya está en marcha, es imposible pararlo-Eric

sabía que si la dejaba libre, sin castigarla ella no se arrepentiría.- Te

llevas transformando en gata desde hace años. Te convertían en gata cada noche,

y venías aquí. Una vez aquí volvía a ser humana, pero trabajabas para mí como

criada.

Ella se horroriza, notó como su cuerpo empezaba a cambiar.

-Esta vez tardarás días en convertirte, notarás la tranEl

formación, verás como te vas convirtiendo en una gatita, y no podrás hacer

nada.

El hombre rió como un loco.

-¡Es mentira!, ¡Todo es mentira!. – pensó un momento- yo no

te traicioné… no te denuncié por mi propia voluntad. Realmente nunca desee esta

casa.! Tú me metiste estos deseos, esos recuerdos falsos!.

-Toda tu vida es prácticamente falsa. Es verdad que cuando

éramos niños me culparon por tus travesuras. Me gané muchos castigos por ti.

Fue entonces cuando empecé a planear mi venganza.

-¿Desde cuando no soy dueña de mi vida?

El hombre rió

-Desde la adolescencia te desviaste del ca.ino - y le

explicó todo-me propusiste matrimonio y te rechacé. No acertaste mi rechazo, y fue

el principio de tu carrera delitiva.

-Me hiciste creer que era cruel, me transformarte en un

monstruo.

-Yo no te convertí en nada, siempre fuiste un monstruo,

desde niña. Fuiste muy cruel conmigo, me provocabas y cuando me volvía

gritabas, y al llegar la familia yo era

el castigado. Durante mucho tiempo has tenido recuerdos falsos. Recuerdos que

te los creabas tú misma para convencerte

que no eras una criminal, incluso tú te has creído esos recuerdos fslsos.

-Yo no he hecho nada, no me he creado una vida falsa.

-Si lo has hecho, durante toda tu vida has mentido a lis

demás, incluso tu musma has creído tu propias mentiras. He quería que tus

últimos momentos como humana sufrieras sabiendo que yo sabia todo, es peor así.

Te sabrás condenada… siendo culpable.

-¿Por qué? , ¿Qué te he hecho yo?- la mujer aun negaba lo

que había hecho, se había creído su rapel de niña buena

-¡Sólo quiero divertirme!. Tú me sobras. Realmente siempre

te desee, hasta que vi lo retorcida que eres. A parte te he usado de conejos de Indias.- El hombre

rió- te he trasformado en animal con éxito. Después de todo aquel que encuentre

malvado Con vosotros tendré una granja.

La mujer se rió, ese hombre era un psicópata, estaba

realmente loco. Debía pararlo. No logró

nada, aún no se podría mover.

-¡Te mataré!, realmente te odio… eras el débil de la familia, el deforme, el

tonto, planee tu muerte cuando era niña. Pero no sabía cómo ejecutar mis

planes. Años después descubrir que eras más listo de lo que pensaba y que eras una molestia. Por eso te denuncié.

Pero todo salió mal y saliste de prisión, ¡DEBÍAS HABER MUERTO ALLÍ!

Y más tarde te quedaste con la casa, ¡Debía ser mía!, por todo eso te mataré…

El hombre sin hacer caso abandonó la habitación y la dejó

encerrada.

Pasaron los días y Llía vio como le crecían sobre la cabeza

unas orejas se gato, una cola. En el gran espejo que havia en esa habitación

vio como sus ojos se transformaba en unos ojos de gato.

Su cuerpo se empezó a llenar de pelos, su nariz se convirtió

en un hocico de gata. Esa transformación duró semanas Fue un cambio lento, lo

bastante para asustarla, se sabía condenada y que no podía hacer nada para salvase.

 Descubrió que en sus

anteriores transformaciones como gata se

había apareado y había tenido descendencia, que había pasado todo el embarazo como

gata, y su primo le había creado recuerdos falsos. Recuerdos en que tuvo un

falso viaje al extranjero.

Ya no sabía que fue real en su vida y un recuerdo falso.

La mujer gritó y chilló mientras estuvo en esa habitación,

pero nadie acudió en su ayuda. Sólo acudía alguien para dejarle comida de gato,

que cada vez le gustaba más y comía más a gusto, esa mujer cada vez era más gata, y menos mujer. En contra de

su voluntad se empezó a sentir a gusto con ese cuerpo.

Habían pasado semanas, ya andaba a cuatro patas, no se mantenía

erguida, era casi completamente una gata, aún tenía algunos recuerdos de cuando

era humana, pocos pero aún recordaba algo de su vida como humana. Notó que se

había hecho más pequeña.

Y un día Eric, abrió la puerta de la habitación y una gatita

salió de ella. Su prima ya no existía, el hombre rió.

La gata ronroneo, y se restregó en la piernas del hombre, él

se agachó y la cogió, de ahora en adelante sería su mascota. Realmente siempre la

quiso a su lado, pero no como persona, él no la soportaba la compañía ella como

mujer, y por eso la convirtió en gata.

.

Habían pasado años, Eric vivía en una granja, había cumplido

sus deseos de ir transformando a personas corruptas en los animales de esa granja.

Siempre encontraba a alguien que no se merecía vivir entre humanos.

Entró en casa, se sentó en el sillón, la gatita Llía se

subió encima suyo, y se puso a dormir en

sus rodillas. Miró a la gata y se rió, tal vez alguna vez la perdonase y la volviese

de nuevo humana, pero en ese caso nunca volvería a ser Llia, sería de nuevo su criada.

Conectó la televisión.

Las noticias eran alarmantes. Habían capturado a una familia

de brujos nigromantes, iban a ser quemados en la hoguera el sábado, su

ajusticiamiento sería retrasmitido por todos los canales de televisión. Sería

presentado como un espectáculo.

Él sabía la verdad, esa familia era inocente, pero el

gobierno necesitaba sacrificios, y debieron elegir a una familia al azar y

acusarlos fatalmente de brujos. Esa acción iba a levantar a los auténticos brujos.

La guerra entre alquimistas, brujos y revolucionarios en contra del gobierno estaba

a punto de estallar.

-Están desesperados, este gobierno ha perdido a su líder, alguien

lo secuestro delante de las narices de los miembros de seguridad. Ese loco psicópata desapareció como

si no hubiera existido. Lo están buscando, pero no lo encontrarán. Y mientras buscan

quieren venganza por el supuesto secuestro de su jefe por parte de supuestos terroristas

que quieren hacer caer ese gobierno criminal.

Conectó la cámara de la porquera, y vio al cerdo.

-No fuiste un buen gobernante para este país, espero que

sirvas mejor como cerdo.

Y el brujo

rió como un loco, sabía que en ese país pronto estallaría una guerra civil, y

él sería el que provocase esa hecatombe