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Chapter 88 - Las auxiliares

Lucio abre la puerta y en ese momento aparece Astrid; sorprendida y apenada

Astrid –estaba por llamar a la puerta

Ishtar esconde su sonrisa al ver la cara de Lucio, que no se lo puede creer de ver a Astrid, se ha quedado pálido y sin palabras – no te preocupes, pasa, Lucio ya se iba – viéndola, sorprendido la deja entrar y él sale de la oficina, sin decir nada; mientras Ish se relaja del mal momento escondiendo su sonrisa burlona– ¡cierra la puerta! Siéntate, dime ¿qué tal tu estadía?

Astrid –bien gracias; todos muy amables. Hannah me ha puesto al corriente, me dio oficina y trabajo. Solo quería saber cuál es el plan

Ish frunce el ceño – ¿plan?

Astrid –por lo de mi despido

Ish meditando y recordando – ¡ah! Si, haz la demanda laboral, tráela para revisarla juntas y la editemos.

Astrid –entonces la presentaremos con tu firma, ¿no crees que sería confirmar de lo que me acusan?

Ish –Lo que piensen no nos importa. Y prefiero llevar yo misma el juicio. Pero sí quieres… -la interrumpe la puerta que se abre, dejando entrar a Pedro, que se sorprende y avergüenza por entrar sin avisar

Pedro – ¡ups! Lo siento, buen día, no sabía que estabas ocupada

Ish seria pregunta – buen día ¿Qué ocurre Pedro?

Astrid se gira en la silla a verlo – Buen día

Pedro –ehm, creo que luego vengo, mejor

Ish – ya estás aquí ¿Todo bien?

Pedro –sí, supongo que Sandro ya te contó…

Ish con un tono más suave –ah, de eso… sí; y sí necesitan algo o apoyo que no dude en pedirlo

Pedro – ¿estas segura?

Ish – podemos solidarizarnos sin salir raspados; y creo que estamos más ligados de lo que quisiéramos

Pedro – ¿Qué responderemos? Sí nos preguntan

Ish –la verdad, que desconocemos la situación, no sabemos más de lo que otros saben

Astrid intrigada pregunta con el ceño fruncido – ¿de qué hablan?

Pedro apenado, observa a Ish y luego se va– lo siento, con permiso

Ish con semblante impávido, hace una mueca inconforme antes de hablar –te enteraras, sí no es que ya lo sabes

Astrid con ceño fruncido y extrañada – ¿Qué?

Ish – balearon las puertas de TECNO-IUS anoche, dejaron un mensaje de amenaza para unos de los abogados

Astrid sorprendida, se cubre la boca – creí que era mentira, salió en las noticias de primera hora. Pero ¿es cierto? Lo que dicen

Ish – ¿Qué dicen?

Astrid –los amenazan por extorsión y meterse con personas que no deberían

Ish sorprendida, hace una mueca –no, no creo. Son muy rectos y honestos, dentro de la legalidad del derecho. Pero sí; es verdad la amenaza y es algo grave, un tema delicado.

Astrid – ¿Por qué les preguntarían a ustedes? Bueno de Pedro lo entiendo pero ¿tu? digo, sí trabajaste con ellos hace mucho, pero ya tienes tu propia firma

Ish –claro, no es secreto para nadie que trabajé con ellos; pero no es por eso sino porque Sandro y yo somos pareja

Astrid –creí que no tenías pareja

Ish – ¿enserio? Estoy con Sandro, creí que había sido un gran chisme

Astrid –tal vez. No me entere. Con Sandro ¡eh! Creí que los titulares de TECNO-IUS estaban casados y viejitos

Ish ríe –no son unos recién graduados, pero tampoco son viejitos –Astrid la mira sorprendida- y casados… pues sí; pero de hecho nosotros llevamos el divorcio de Sandro

Astrid – ¿Por qué? ¿No podían ellos?

Ish – si, cualquiera de ellos hubiese podido llevar el asunto; de hecho esta situación puede hacer un gran cambio y diferencia en el juicio de Sandro. Pero lo llevamos nosotros, porque él me lo pidió a mí, específicamente como favor; por ser su amiga y técnicamente, persona neutral en su relación, nunca conviví mucho con su ex.

Astrid – te llevas muy bien con ellos, ¿por qué no te quedaste allá?

Ish –porque siempre hay un momento en la vida en que tienes que avanzar; moverte, sí tú no avanzas y te mueves la vida te obliga a hacerlo, y eso es un golpe más duro. Además sí no me hubiera ido de ahí no hubiera pasado por otras cosas, no tendría mi firma, no estaría cerca de mis amigos, viviendo aparte, feliz con él. Ya los conocerás después; estaba pensando en que ellos llevaran tu juicio, pero no podrías estar presente en cada parte del proceso

Astrid –no, está bien lo llevaremos aquí; no creo que con lo que pasó sea buena idea que les pidas esto

Ish –no sería problema, pero creo que es mejor

Astrid– Ok, iré a trabajar en ello –se levanta de la silla y se dirige a la puerta; Ishtar se pone a trabajar– por cierto, Pedro –llamando la atención de Ish, que voltea a verla– ¿siempre entra a tu oficina sin tocar?

Ish se encoje de hombros– no; no lo hace –le sonríe y continua en la computadora, y Astrid aun inconforme, se va al ver que la ignora.

Después de una larga mañana de trabajo, sale uno de los auxiliares y entra Hannah con Andrés; Ish entretenida en su computadora, solo les dedica una mirada de dos segundos

Ish – Hola ¿Si?

Andrés – ¿estás bien?

Ish – ¿Por qué no lo estaría?

Hannah – ya sabes lo que paso con Tecno-ius…

Ish – si, ya. ¿No vieron la nueva vigilancia que hay en la entrada?

Andrés – ¿es por eso?

Ish –sí.

Hannah – ¿Qué opinas de lo que pasó?

Ish –no tengo idea, no sé ni lo que realmente ocurrió –dice y continúa trabajando

Hannah –estas evadiendo el tema

Ish desesperada, los mira fija y fríamente– abogados, tengo una audiencia en menos de 40 minutos para la que necesito esta contestación, tengo varios amparos que presentar hoy; y me están distrayendo. No puedo preocuparme por algo que no me incumbe y no está en mis manos. El día que nos ocurra algo así, que espero en Dios, jamás nos pase

Hannah – ¡toco madera!

Ish –entonces me preguntan y me ocuparé; las preocupaciones sobran. Así que sí no hay algo urgente e importante ¿me permiten terminar? Gracias -regresa a su trabajó

Salen del privado con cara de preocupación y resignación; cuando ven llegando a Astrid, para entrar

Hannah – no es buena idea, esta de mal humor

Ish lanza maldiciones por no poder imprimir; alcanza a ver a Astrid; aspira profundo para relajarse –entra, ¿qué pasó? ¿Ya tienes la demanda?

Astrid entra con cautela –ehm… si, te la acabo de enviar al correo

Ish respira profundo –veamos, mientras… revisa esto, ortografía y datos -dándole las hojas que recién salen de la impresora- me acompañaras a la audiencia

Astrid – nunca he comparecido a audiencia

Ish – no es mucha Ciencia; ¿está bien? -señalando el escrito

Astrid – sí, solo está mal la fecha

Ish – ¡rayos!, imprímete y tú también preciosa, copera –hablándole cariñosa a la impresora, Astrid la observa curiosa –bien, ya se imprime tu demanda; pasamos a dejarla; ¡listo! vámonos

Astrid dice, saliendo del privado –voy por mi bolso

Ish –apura –recogiendo los documentos, para salir; en el pasillo se encuentra con Josué –Hola

Josué –hola, ¿llevas prisa?

Ish –sí, tengo audiencia; me llevo a Astrid

Josué –ok, vaya seguridad ¡eh!

Ish –no te preocupes, nada excede el presupuesto –ríe- aunque el tener un arma contigo no es mal consejo

Josué – ¿y tú?

Ish sonríe ampliamente con autosuficiencia –también estoy protegida

Josué se acerca a ella para hablarle en murmullo – ¿sabes que…? –ella niega con la cabeza– bueno, suerte, te veo al rato

Ish– bye –llega Astrid hasta ellos, cuando Ish presiona el botón del elevador– vamos –son alcanzados por un auxiliar

Auxiliar –Lic. ¿Va a los juzgados? ¿Me da un ray?

Ish –si, vamos anda; ¿A cuál vas?

Auxiliar –al… cuarto, voy a dejar unas promociones; y tengo que ir a presentar unas demandas que me encargaron

Salen en el auto de Ishtar hacia los juzgados. Ish – ¿por qué no te llevaron?

Auxiliar –porque aún no estaban listas, cuando se fue el Lic. Lucio

Ish lo mira por el retrovisor, para corroborar lo que dice; luego lanza una mirada a Astrid, observando su expresión sobre el comentario del Auxiliar – ¿Por qué no estaban listos?

Auxiliar –me los pidió ayer, pero no sabía bien como hacerlos

Ish – ¿Por qué no preguntaste?

Auxiliar –Amm… no quería molestar y no estaba él

Ish – ¿y no hay más abogados, compañeros, socios?

Auxiliar avergonzado baja la mirada – Si, pero tenía que investigarlo yo

Ish – ¿quién reviso y firmo eso?

Auxiliar –quede de ver al Lic. Lucio, allá.

Ish – ok, espero que estén bien hechos…

Auxiliar – y ¿si no?

Ish – ¡uff! Lucio es buen abogado, muy exigente, con valores y ética, si estás trabajando con él aprenderás bien, aunque a la antigua

Astrid – ¿a la antigua?

Ish –como se forja el hierro, a fuego y golpes. A fuerza de los errores y tropiezos.

Astrid – ¡wow! ¿Lucio es quien salía de tu oficina, cuando yo entraba?

Ish –Amm… si

Astrid – interesante…

Ish – ¿Qué?

Astrid –él, por como lo describes; parece que se conocen muy bien, a pesar de que se diría que no se llevan muy bien

Ish –todos los socios que estamos en el despacho tenemos historia; nos conocemos bien y confiamos entre nosotros; por eso somos socios, amigos y familia. Pasamos más tiempo en la oficina que en casa, es justo que haya esa relación, y hasta en las mejores familias, hay quienes no se llevan muy bien. Y los que van llegando tienen la oportunidad de integrarse a esta familia

Auxiliar – ¿Si? ¿Cómo?

Ish –demostrando la lealtad, solidaridad, confianza, apoyo, amistad, con el trabajo duro y diario; todo eso contribuye en los lazos y en hacer crecer nuestra casa ISHMAR

Astrid – Algún día me contaras la historia que tienes con cada uno…

Ish –algún día. Llegamos

Auxiliar –Gracias, solo así he llegado a tiempo

Ish le sonríe – ¡corre! Vamos Astrid

Astrid –y también el: porqué Josué es el director, pero la firma se llama ISHMAR

Ish – ¿no te lo dijo Josué?

Astrid –no, no pregunte

Ish suspira –vamos tarde a la audiencia