Josué exclama, molesto – ¡es un imbécil! –Respira profundo– ¡pero quien lo viera! –por unos segundos, abraza fuerte a Ishtar, como si fuera una niña pequeña– bien ¿Y qué quieres que hagamos?
Ish, se encoje de hombros – recordarle los estatutos y reglamento de la firma. Mandarlo con un psicólogo…
Josué, ríe– no creo que quiera, pero podría apercibirlo
Ish, hace una mueca de disgusto y le dice –no nos conviene que se vaya. Pero de ser necesario…
Josué –Entiendo. Hablaré con él. No puedo evitar, ni limitar la interacción contigo; pero le dejaré en claro la importancia de la firma
Ish –está bien.
Josué –Puedo saber ¿por qué surgió el problema hasta ayer?
Ish – iba a explotar en algún momento, pero… -Josué hace un gesto de "no mientas, confiesa" nos encontró abrazándonos a Pedro y a mí
Josué – ¿y eso?
Ish – sabes que somos buenos amigos de hace mucho. Estábamos hablando algo personal, lo de Jarrett, dramas de pareja…
Josué – necesito saber, ¿tuviste algo con Pedro?
Ish, ríe– Josué, –toma una bocanada de aire– sí te contará de todas mis relaciones amorosas, no creo que este fuese el mejor lugar. –Josué le lanza una mirada dura, para que confiese– Está bien –en un murmuro le confiesa– sí; Pedro y yo tuvimos un desliz. Igual que el famoso abogadillo, que siempre busca asuntos contra nuestros clientes, y también con él dueño de la Universidad con la que hicimos convenio apenas.
Josué – ¿no tendremos problemas con él o su familia?
Ish analítica le dice – no. Está claro lo que pasó y cada quien tiene su vida hecha
Josué – y ¿con Pedro?
Ish – fue un paréntesis inexistente en nuestras vidas. Así que nadie lo sabe. ¿Entendido?
Josué – ¿saber qué?
Ish, sonríe– esperemos que yo no tenga que arreglar líos amorosos tuyos –dice levantándose de la silla para salir. –
Josué – no, yo si soy… fui cuidadoso
Ella suelta una carcajada. – Sí fuera así… no habría abogadas que quisieran acribillarme o fulminarme con la mirada, de solo saber que soy tu socia –le dice con un tono sarcástico, lo que le roba a él una risotada; dando por terminada la conversación, se dirige a la puerta– si no hay más, me retiro…
Josué, le da una media sonrisa, siguiéndola – iré a buscar a Lucio
Ish – suerte
TECNO-IUS
Entra Pablo, acelerado al privado de Sandro, preguntado – wey, ¿qué tienes para mañana?
Sandro, alza la mirada y lo mira por un par de segundos con el ceño fruncido; y con la máxima paciencia abre su agenda, lee y dice – dos, tres audiencias; a ¿qué hora? Me voy de viaje con Ishtar
Pablo, impaciente se sienta frente a Sandro y le dice – hay que ir a la CDMX
Sandro, pensativo, alza las cejas y exclama – Umm… harás que difiera de nuevo
Pablo le reitera – es importante
Sandro, protesta – necesitamos más personal
Pablo, le dice en consuelo – ya estoy en eso, hablé con Pancho, Lalo y Juan
Sandro, en tono de burla exclama – ¿ellos que?
Pablo, tomando la paciencia que tiene, le explica con calma –les pedí que me envíen gente, a ellos les sobran, siempre
Sandro, con preocupación le dice – pero necesitamos gente que sepa, no novatos
Pablo se levanta de la silla y dándole masaje en los hombros, le dice – tú no te agüites, hay vemos
Sandro niega con la cabeza, levanta el teléfono y manda a traer a uno de los pasantes; Pablo se vuelve a sentar, después de unos minutos entra a la Oficina.
Kevin – buenas tardes
Pablo – buena tarde, Kevin. ¿Cómo vas?
Kevin – bien gracias
Sandro –necesito que atiendas mañana las audiencias; anótalas –extendiéndole la agenda. – la primera no está preparada pide fecha lejos, la segunda hay que exhibir justificante; la de las 12, la desahogas ahí está el pliego de posiciones, solo debes exhibirlo; la de la una… la difieres, pide fecha cercana.
Kevin – ¿no quiere que la desahogue?
Pablo, interrumpe y le dice – has lo que quieras, solo no pierdas
Sandro – ahí están los expedientes, imprime cartas poder para firmarlas
Kevin – si –saliendo de la Oficina con los expedientes. –
Pablo – así no va a aprender
Sandro, ignora el comentario de Pablo y le dice – ¿quieres algo más? –Pablo niega con la cabeza. – ¿a qué vamos a la CDMX?
Pablo, con tono simple le dice –a firmar el contrato con GRUPO SALI
Sandro sorprendido, dice – ¿ya? Los vimos hace un par de horas
Pablo, le resuelve –no les convencieron los otros candidatos
Sandro, con un poco de preocupación pregunta – ¿a qué hora? ¡Quiero irme de fin de semana!
Pablo –hay que estar ahí a las once de la mañana –Sandro suspira y asienta con la cabeza, tomando el celular. Pablo sorprendido exclama – No le dirás ¿o sí?
Sandro, frunce el ceño y le dice con agotamiento –No, solo me alivia el no haber comprado los boletos de avión para la mañana
Pablo –te dará tiempo, y de lo del grupo…
Sandro le dice con tono monótono –No le he contado nada