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Chapter 54 - DIVERSIÓN

CASINO

Hannah – ¡wow! No creí que esto fuera tan genial

Melanie –Les dije

Erika –He ganado el triple de con lo que llegué

Melanie –yo no tanto pero por lo menos no lo he perdido todo

Hannah –Yo ya tengo para mis próximas vacaciones.

Erika –Andrés, ¿Dónde anda?

Hannah –Esta por allá. Parece que está muy entretenido.

Melanie –Voy a hacerle compañía, un par de juegos más y me retiro; haber sí el me trae suerte. –Ríe; y se va. –

Hannah –Pues yo creo que con esto es suficiente, por hoy; no lo quiero perder.

Erika –Yo tampoco, también quiero vacaciones…

Hannah –Podemos ir juntas y así compartimos gastos

Erika –Sería genial

Hannah –vamos a hacerles compañía y de ahí a cobrar

Erika –Bien.

Andrés – "da cinco, da cinco, da cinco" –repitiendo como si fuera un mantra; giran las imágenes de la máquina, se detienen poco a poco, un oro, dos oro, tres, cuatro y…. – ¡Sí! –Grita eufórico cuando caen las cinco y gana el premio grande. –

Melanie – ¡wow! –grita con él. – ¡¡¡Felicidades!!!

Andrés – ¡Gracias! Y gracias por convencerme para venir, esto ha sido genial, por lo menos tendré para cambiarme de apartamento y para lo básico

Hannah –¡¡Súper!! Felicidades –abrazándolo con la misma efusividad que están todos, por los premios ganados; él recibe bien el abrazo y le planta un beso rápido en la comisura de sus labios, sonrojándose, la suelta y se vuelve hacia Mel. –

Andrés – ¿Vas a jugar otra tirada? Usa aquella –señalándole una máquina que acaba de ser liberada. – ya van varios que le tiran y no se llevan nada y esta pesada la bolsa ¡tú puedes!

Van todos con Mel, que se acerca a esa máquina, toma asiento, le desean suerte, hace la tirada

Andrés –Pégale a la grande; tal vez necesites dos tiradas pero valdrá la pena.

Le tira en grande, gira, y… nada.

Andrés – ¡vamos una más!

Melanie suspira, vuelve de nuevo a tirar en grande, comienzan a girar todas las líneas; esta vez todos repiten, el mismo mantra que Andrés, minutos antes; se van deteniendo las líneas que giraban, una a una, cuando se detiene la última línea…

Melanie – ¡Siii!

Hannah – ¡Wow! Felicidades Mel, deberás que te dio suerte Andrés.

Erika –La próxima vez que vengamos, debemos de traerlo de nuevo; a ver si nos trae suerte a todas y se lleva otro poco él.

Andrés ríe y las abraza, de forma protectora y paternal a todas. –Me encantara venir con ustedes, cuando gusten. Andén vamos a cambiarlo y de ahí a brindar

Melanie –Y si brindamos aquí; es más seguro que ir de aquí a otro lugar que no sea la casa o el banco

Hannah –Es muy cierto.

Andrés, les dice con facilidad –Entonces vamos a la casa de alguien, porque a esta hora no hay bancos y los bares de los casinos…

Erika –son caros

Andrés –además no puedes fiarte de salir sobrio…

Melanie –Puede ser y además traemos auto.

Hannah –Entonces vámonos a mi casa, tengo una botella de vino.

Andrés – ¡Excelente!

CASA ISHTAR

Pablo –la niñera ya durmió a todos los niños

Sandro – ¿y tú mujer?

Pablo –Llego y se quedó dormida en el sofá

Sandro –Quédense en una de las habitaciones

Pablo – ¿No se enojara Ishtar?

Sandro –No, no es la primera vez que vienen y ya se los había ofrecido antes.

Pablo –sí, pero ahora no está.

Sandro –Me lo dijo por mensaje; que si tú estabas así de borracho como yo, que mejor aquí se quedaran, por seguridad de los niños.

Pablo –no, ahorita que despierte Lisa que ella maneje.

Sandro –De seguro Ishtar ya hablo con Lisa

Pablo –no creo ¿crees?

Sandro ríe burlonamente; como sí no las conociera; ellas se llevaban muy bien cuando Ishtar trabajaba con ellos. Cuando Ishtar llego, la que le dio el resumen de como andaban las cosas en la oficina fue Lisa, cuando quiso su primer aumento se lo comento a Lisa, cuando pidió un permiso de vacaciones especial se lo comento a Lisa; para que ella intercediera primero con Pablo y este a su vez lo hablara con Sandro. Cuando Ishtar hablaba con ellos, ellos ya sabían y respondían inmediato a la petición siempre afirmativa. Lisa e Ishtar se llevaban bien, mientras se limitaran a determinados asuntos, nada inmiscuido con la labor profesional de la otra; Lisa atiende el área administrativa de la firma TECNO-IUS.

Pablo medita esto por un momento y se vuelve a tirar en la silla tomando otra cerveza; sabe que no saldrá de ahí por esa noche. Al echar un vistazo ni siquiera ve a Lisa en el sofá de la sala, tampoco a la niñera de la cual no recuerda su nombre.