Jueves 6
—El caso del canal de Panamá es el más claro ejemplo de la hegemonía y la presión que ejercía Estados Unidos sobre los países latinoamericanos—
—En ningún momento Estados Unidos violó las leyes, ni de Colombia, ni de Estados Unidos, los dos países firmaron sabiendo las consecuencias—
—¿Y las leyes de Panamá? -
—Panamá pasó a pertenecer voluntariamente a Colombia luego de lograr su independencia con España—Respondí—¿No es así? Adelante, pueden buscarlo en el libro—
—También dice que Panamá vivía en atraso económico y social—
—Pero no porque Colombia los oprimiera respecto a sus ciudadanos nativos, Colombia entera vivía en atraso económico y social—
—Los panameños estaban luchando por independizarse, ellos se sentían una nación y querían lograr serlo, pero Colombia con apoyo de la oligarquía hegemónica estadounidense no lo mejor ¿No crees que los panameños estaban en su derecho de ser libres?—
—De hecho no, ningún ciudadano o grupo tiene por qué armar una guerra civil, tampoco los estaban esclavizando como para no ser libres ¿Estarías de acuerdo en que proclame como una nación el territorio que ocupa mi casa porque quiero y tengo todo el derecho de ser libre? -
—¿De que serías libre? El estado no te está oprimiendo—Tom y yo nos giramos a ver a Germán cuando habló, Tomas sonrió supongo que porque alguien lo estaba apoyando, yo también sonreí y me recosté de mi mesa dispuesta a responder.
—Lo mismo pasó con los panameños, el estado del país al que pertenecían no los estaba oprimiendo, al contrario de otros países como el nuestro, que si nos estaban explotando—Nuestras miradas se fueron a Sabrina quien me miró después—¿Verdad?—Asentí, entonces me voltee hacia Thomas con una mirada y sonrisa victoriosa, el alzó una ceja mientras se recostaba de una mesa como yo quedando frente a mi.
—¿Ahora estamos debatiendo la independencia de Panamá? —Inquirió mirándome fijamente, parecía que la pregunta iba para mi especialmente, y antes de que pudiera responder llevó su mirada a Sabrina que ahora estaba de brazos cruzados—Según dice en este libro—Cogió el libro en sus manos—"En consecuencia, surgieron hostilidades entre ambos países porque el tratado atenta contra la soberanía panameña"—Leyó.
—Y teniendo en cuenta que soberanía es el derecho que tengo como nación de que otras naciones no intervengan política o militarmente en mi nación, creo que todos estamos de acuerdo en que la firma de este tratado significó una violación a la integridad de Panamá ¿Verdad?—
—¿Alguien me puede decir cuando se firmó el tratado según el adorado libro de Tom?—Pregunté en voz alta ganándome una mirada sorprendida de Thomas.
—"En 1846" —Respondió Alejandra mientras leía el libro.
Me acerqué a Thomas un poco, aún de brazos cruzados No eres el único con trucos bajo la manga—Dije antes de devolverme a mi lugar, ahora Tom me miraba con ambas cejas alzadas—¿Y la independencia de Panamá luego de pertenecer a Colombia voluntariamente?—Recalqué—¿Cuándo fue?—
—"Noviembre de 1903"—Leyó Alejandra nuevamente. Thomas me miró incrédulo, sabía que al contrario de mis compañeros él había entendido lo que eso significaba, pero yo quería que entendieran todos.
—Eso quiere decir que el tratado no atentaba contra la soberanía de Panamá porque simplemente el estado de Panamá no existía, por ende no tenía soberanía—
—No importa — Rebatió Germán levantándose de su asiento con una mirada molesta, conocía esa mirada, la que das cuando sabes que no tienes argumentos para responder, esa que das cuando sabes que no tienes la razón y no eres lo suficientemente maduro como para aceptarlo .
—No, de hecho si importa—Le Tom respondió sin despegar la mirada de mis ojos, pestañeo y se giró en dirección a German, a mi no me había dado tiempo a reaccionar—Clinton tiene razón, sin Estado no hay soberanía—Entonces estiró su mano en mi dirección —Ganaste— Sonreí y tomé su mano—Esta vez, la siguiente lo haré yo—Me guiñó un ojo antes de soltar mi mano.
—Ya terminó ahora vayan a sus cursos—Todos nos volteamos al escuchar la voz de la subdirectora cerca, ella estaba en la puerta echando a una multitud de estudiantes que estaban fuera del aula, que por lo menos yo, no sabía de su existencia.
Se fueron dispersando mientras murmuraban cosas—Voy por los pasillos para buscar algo en la sala de maestros y me encuentro tremenda multitud de estudiantes fuera del aula escuchando su supuesta discusión—Nos reclamó.
Todos nos quedamos callados a excepción de Tom, del tonto de Thomas—No es nuestra culpa, ninguno de los estudiantes que pertenecen a esta clase, ni nuestra maestra, llamó a que se creara una multitud, debería ir a reclamarle a los estudiantes que estaban fuera—Yo sólo me limité a pasarme una mano por la cara mirando para otro lado.
—Este es mi trabajo, regular el orden en esta institución—Quise meterme y decirle que ese no era su trabajo, pero no iba arriesgarme, no con ella.
—Pues lo está haciendo mal—Respondió Thomas ¿Cómo se le pasaba por la cabeza decir eso? —Mi compañera y yo—Carajo— Estábamos por empezar otro debate de ideas, debería dejarnos seguir con nuestra clase ¿No vió como todos estábamos entusiasmados por seguir?—
—Ya pedí perdón háblame— Lo ignoré—¿Quieres que me disculpe otra vez?—Preguntó—Quieres que me disculpe otra vez—Sentenció ahora.
—Te daría un consejo pero Anguie nunca se ha enojado con alguien— Escuche decir a Sabrina, mientras que escuchaba como una silla de metal rechinaba.
—¿Ella está enojada conmigo?—
—Quizás—Respondí girando a donde se suponía que él estaba, pero solo vi la cara de Sabrina, entonces Thomas estaba frente a mi.
—Ya, no te voy a volver a incluir en mis discusiones—Subí la cabeza incrédula, realmente no estaba enojada, solo ligeramente molesta ¿Como se le ocurría pelearse con la horrible subdirectora y mencionar mi nombre? Pero por otro lado, ir a detención no es algo tan malo, ya he ido muchas veces.
—Que entres— Los tres nos volteamos al escuchar a Germán seco dirigiéndose a Sabrina, ya Thomas, él y yo teníamos nuestra ficha en las manos.
—¿Y este que le dio?—Exclamó Sabrina molesta mirando por donde se había ido Germán, hasta yo me hubiera molestado si me hubieran hablado así sin sentido.
—Debe estar así porque perdió, no le hagas caso—Respondí encogiéndome de hombros, Sabrina asintió no muy convencida y entró en la oficina.