Agosto 2017
Jos
Observe toda la celda, no había nada que me pudiera ayudar.
–Hey, tú. –llamé a la SCP.
Vi como se acerco a mi y me abrazo, sigo preguntándome, ¿por qué es tan rara?, levanto la vista y vio mis ojos.
–Tienes unos ojos hermosos.– dijo, para después picarme uno.
–¡Auch!, eso duele.– me quejé, mientras tocaba mi ojo, ella solo rió.
–Oye... ¿Me ayudas a quitar esa cámara de ahí arriba?.– pregunté señalando la cámara.
–Está muy alto, no creo poder alcanzarla.– dijo para después hacer una mueca.
–Gracias por tu ayuda.– hablé sarcásticamente.
–De nada.– dijo sonriendo.
–¿No te cansas de sonreír y ser amable?.– pregunte por fin.
–En realidad... Si.– habló y suspiró.
–Y... ¿por qué lo haces?– pregunté confundido.
–Dicen que la vida es mejor si estás feliz, eso lo comprobé cuando llegué aquí.– Hizo una mueca y bajo la mirada.
–Oye... ¿cuando llegaste aquí?.– pregunté.
–La semana pasada.– se sonrojo un poco y yo reí.
–Oh.– dije, ¿oh? ¿Es enserio? ¿no pudiste decir algo más?.
–Aún no se muchas cosas de este lugar, ni siquiera se que significa SCP.– dijo mientras se sentaba en el suelo.
Imité su acción y me senté a su lado.
–Bueno, SCP significa "Procedimientos Especiales de Contención", el nombre oficial es en ingles. La Fundación se encarga de Asegurar, Contener, y Proteger. Aunque claro, a los del personal les encanta maltratarnos.
–Oh... Y... ¿cuánto llevas aquí?.– preguntó con una pequeña sonrisa en su rostro.
–Casi toda mi vida.– me encogí de hombros.
–¿Cuántos años tienes?.– preguntó interesada.
–No lo se... Más de 100, creo.
–¡Wow! Yo tengo 18.– dijo con simpleza, yo reí un poco.– Pero... ¿por qué te ves como un chico de 19 años?.– preguntó mientras me volteaba a ver.
–A mi generación le tocó verse de 19 años, entonces, siempre pareceré un chico de 19.– contesté sonriendo.
–Yo creo que envejeceré, la verdad no recuerdo muchas cosas de donde vengo.– dijo un poco triste.
–Oye... ¿si me ayudas con la cámara?.– dije cambiando de tema.
–Claro, hazme escalera, tal vez así podamos llegar.– dijo sonriendo.
Nos dirigimos a la esquina, coloque mis manos y la SCP-210 subió a estas.
–¿Alcanzas?.– pregunte.
–Ya casi llegó.– dijo estirando su mano.
No sé que pasó, pero la SCP-210 hizo un movimiento en falso, provocando que ambos cayéramos al suelo, pero ella estaba arriba de mi.
Viéndola de cerca es muy linda, sus ojos son muy grandes y de color miel, sus pecas son tiernas, y sus labios rosados y gruesos la hacen ver muy tierna.
–Yo... Mmm... Lo siento... No... No era mi intención.– se sonrojo al máximo y se levanto.
–No te preocupes.– dije sonriendo.
La SCP-210 se levantó y me ayudo a mi, intentamos de nuevo lo de la cámara, para nuestra suerte, esta vez lo logramos.
–Oye...– me llamo.
–¿Qué pasa?.– dije yendo hacía donde estaba.
–¿No te cansas de siempre tener que decir SCP-714 o SCP-210?.–
–A veces.
–Y si... ¿nos ponemos nombres?.– preguntó emocionada.
Reí un poco.
–Claro.– acepté, mientras sonreía.
–¿Te parece si tu me pones el mío, y yo el tuyo?.– dijo como si fuera la solución a todos nuestros problemas, sonreí ante la ternura de la chica.
–Claro.– sonreí, no quería arruinarle el momento a la niña.
–Siempre me ha gustado Jos.– dijo mirándome.
–¿Quien es Jos?.– pregunté serio.