Bajo la sombra del árbol había una banca estilo europeo. Han Qiqing se puso en ésta y sonrió. —¡Eso es sencillo! Los que somos cercanos a Yin Shaojie sabemos todo sobre sus asuntos.
—¿Qué asuntos? ¿Por qué no sé de ellos? —Mu Xiaoxiao parpadeó confundida, sentándose a su lado.
Han Qiqing dio un grito de comprensión y dijo: —Oh sí, has estado fuera del país durante los últimos años y no has interactuado con nosotros durante un tiempo. Es normal que no lo sepas.
—¡Date prisa y dime qué pasa! —Mu Xiaoxiao no soportaba la incertidumbre que le estaba haciendo pasar.
—¡Aiyoh, deja de apretarme la mano! ¡Duele! —Han Qiqing gritó y rápidamente retiró su mano de la mano de Mu Xiaoxiao—. Está bien, está bien, te diré ahora. No me ataques más —dijo.
Mu Xiaoxiao cesó su ataque y la miró fijamente con un rostro serio.
Han Qiqing dijo: —En realidad, Yin Shaojie parece tener misofobia[i]